Nuevas Tecnologías, Nuevas Adicciones

Adolescentes felicesNUEVAS ADICCIONES, ADOLESCENTES Y NIÑOS LOS MÁS VULNERABLES

Hoy en día, la tecnología ha avanzado a pasos agigantados, y esto abarca también la aparición de los videojuegos, internet, redes sociales, pantallas, mismos que han ido evolucionando para satisfacción de los usuarios.

Los adolescentes y niños son una población vulnerable a desarrollar adicciones, ya que utilizan las nuevas tecnologías para relacionarse, aprender, entretenerse y divertirse. El uso recreativo en ocasiones excesivo de estas tecnologías es normal en algunos momentos de la adolescencia (Israelashvili, Kim y Bukobza, 2012). Sin embargo, este tipo de comportamientos han desatado gran polémica y preocupación de los padres, profesores, así como áreas de la salud mental, ya que el uso inmoderado provoca una serie de síntomas y conductas des adaptativas que perjudican el desarrollo biopsicosocial.

La transición de la infancia a la adolescencia es un periodo de especial vulnerabilidad para el desarrollo de comportamientos adictivos.

Teniendo en cuenta que la transición de la infancia a la adolescencia es un periodo de especial vulnerabilidad para el desarrollo de comportamientos adictivos; en esta etapa de la vida suceden grandes cambios biológicos, cognitivos, emocionales y sociales:

  1. Empieza a manifestarse gran parte de la vulnerabilidad genética para el desarrollo de trastornos mentales.
    2. El adolescente se ve obligado a afrontar demandas cada vez más exigentes de su entorno: buen rendimiento en los estudios, responsabilidades domésticas, independencia, relaciones de pareja.

La coincidencia de ambos fenómenos sitúa al adolescente en una situación de estrés que en ocasiones le incita a iniciar actividades gratificantes compulsivas que pueden derivar en una adicción (Castellanos-Ryan et al., 2012; Gladwin, Figner, Crone y Wiers, 2011) y con ello anomalías neurobiológicas en la corteza orbitofrontal, cuerpo estriado y regiones sensoriales, áreas implicadas en el control de los impulsos, datos que afligen pues en la adolescencia el manejo emocional es importante afianzar.

Los expertos han advertido daños a la salud en adolescentes y niños

Los expertos han advertido daños a la salud derivados de la adicción a los videojuegos, tales como problemas auditivos, visuales, descontrol en el sueño, conducta agresiva, alimentación deficiente, complicaciones muscuesqueléticas depresión. Por lo que existe un riesgo alto para la salud física y mental de las personas afectadas o las que se encuentran alrededor generando deterioro personal, familiar, social y educativo, así como otras áreas importantes del funcionamiento del individuo.

La OMS refirió que se observa un patrón de comportamiento de juego persistente o recurrente tanto en línea como fuera de línea en un lapso de por lo menos doce meses, en los adolescentes, sin embargo, existen casos graves y evidentes en periodos más breves. La sintomatología puede incluir:

  • Deterioro en el control sobre el juego (desde el inicio hasta el final, pasando por la frecuencia, intensidad, duración y contexto)
    • Incremento de la prioridad prestada al juego, que se antepone a otros intereses y actividades cotidianos
    • Persistencia o aumento del tiempo dedicado al juego pese a que tenga consecuencias negativas.

Por tanto,  por estas nuevas adicciones, el trabajo con familias, en información y prevención es indispensable para poder apoyar en los hábitos y costumbres más sanas, con la intención de mejorar la calidad de vida, así como los tratamientos de adicciones que ayudan el la recuperación de la misma.

 

PSIC. BLANCA CECILIA ADÁN PERALTA

MTRA. EN PSICOTERAPIA Y PSICODIAGNOSTICO

CÉDULA PROFESIONAL 10769035

 

¿Cómo afecta la adicción a la familia?

La familia del enfermo adicto

Cuando se da un diagnóstico de adicción al interior de la familia, éste genera un trauma y no solamente para el enfermo sino para la familia en general, debido a que se ven afectados por el sufrimiento del familiar en adicción, la familia debe de sufrir cambios y tendrá que reorganizarse tanto en las estructuras como en las funciones del sistema que compone la familia.

Recordemos que la familia es un conjunto de personas que se interrelacionan en forma vinculada por lazos de tipo social y personal, en donde cada uno de los  miembros expresa lo que piensa y lo que siente al ser parte de la misma.

¿Cómo sabemos si la adicción es una enfermedad crónica?

Por lo que exige,  nuevas y estrictas necesidades al interior del sistema familiar, las cuales irán en relación al diagnóstico y severidad de la enfermedad y su proceso, así como del pronóstico que implica.

El diagnóstico alcanza áreas profundas de contextos tanto sociales, culturales y ecológicos de la función familiar, así como a cada uno de los miembros que componen a la familia, afectándolos de forma emocional, conductual y cognitiva en la rutina diaria de vida, afectando también el fututo, inclusive el sentido que posee la vida propia.

En nuestro país se ha vuelto muy común el verse afectados por las adicciones y, por consiguiente, cualquier persona se verá involucrado con él por la relación íntima existente con algún enfermo.

Hay que recordar que la familia está integrada a una cultura, por consiguiente es producto de este contexto y se enfrentará a la adicción a través de esa cultura, la cual dicta el cómo se percibe y del cómo se reacciona ante la enfermedad.

De acuerdo a este concepto, la familia ve la severidad de la enfermedad en relación directa al género, edad, educación, estatus socioeconómico, la percepción de amenaza por la forma de vida que se lleva, las redes de apoyo y el grado de carga experimentada.

Se debe comprender también que la familia no se puede ver en forma inmediata o automática como el principal elemento incondicional de ayuda hacia su familiar enfermo.

Debido a que ésta pasa por diferentes ciclos que se van repitiendo, como son enojo, esperanza, frustración, desamparo, falta de control, desajustes y readaptación, entre otros. Esto hace que la familia se enfrente a un nuevo sistema de constricciones y demandas del comportamiento de sus integrantes, que se ven en la necesidad de generar nuevas habilidades y capacidades ante las nuevas situaciones que se van presentando y que, hasta ese momento, le eran desconocidas.

Este ajuste ante la enfermedad por parte de la familia ante la adicción se vuelve un proceso continuo y también complejo a consecuencia de los cambios tanto incontrolados como inesperados.

Por esta razón se debe comprender que la familia no puede ser considerada como un primer apoyo natural para el adicto, pues sus miembros son incapaces de proporcionar la ayuda y el apoyo que ellos mismos requieren.

El percibir la enfermedad dentro del sistema familiar es de acuerdo a como la conceptualiza la familia del adicto.

La familia se convierte en un sistema básico de protección y cuidado, así como el reflejo de sus miedos, ansiedades tanto de sí mismos como del enfermo.

Por lo que es importante que tanto el enfermo como la familia consideren un tratamiento de rehabilitación que les apoye en éste proceso.

Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez

Psicólogo en Clínica SER

Cédula 11929943

 

COMENZANDO UN NUEVO CICLO EN LA RECUPERACIÓN

Cuando iniciamos un nuevo ciclo, un nuevo año, un nuevo mes, se experimentan diversas emociones que provocan que las personas nos planteemos metas y objetivos con los que creemos podemos sentirnos, vernos o ser mejores personas, sin embargo, no siempre es sencillo llevarlo a cabo pues se requiere, empeño, constancia y paciencia, mismos que tendrás que recordar durante tus días. En muchas ocasiones es mejor ir paso a paso, es decir realizar pequeños cambios que te permitan alcanzar otros, por lo que, en el tema de las conductas adictivas, así como en la adicción es trascendental que definas como comenzar identificando el orden de prioridades desde lo más básico.

 

Guerri M. (s/f) explica que la psicología conductual establece que las personas respondemos positivamente a los logros, por pequeños que sean. Estos avances o logros también evitan la procrastinación, estableciendo un camino de logros, permitiendo ir paso a paso con los objetivos establecidos.

  • Como primer punto, puedes comenzar con comprometerte con tu tratamiento farmacológico en tiempo y forma.

 

  • Segundo: establece una rutina de ejercicio divertido, donde puedas hacer caminata, trotar diez kilómetros a la semana, distribuyéndolo durante la semana, tu cuerpo con el tiempo te lo agradecerá y a ti te permitirá construir un hábito sano.

 

  • Tercero: asiste a grupos de apoyo, por lo menos cuatro días a la semana, te permitirá estar en contención constante, recordando que te encuentras en un proceso que requiere tiempo. Recuerda que el tratamiento de las adicciones debe ser llevado por profesionales de la salud con la experiencia y conocimiento adecuado.

 

  • Cuarto: Involúcrate en aprender algo nuevo cada mes, puede ser un curso, leer un libro, o también te puedes enfocar en un área específica.

 

  • Quinto: Fortalece la comunicación con personas que estén a tu alrededor, desarrollar habilidades, sociales o de comunicación genera inteligencia emocional, ayuda a liberar emociones negativas y poco a poco desarrollarás estrategias en la solución de problemas.

 

  • Sexto: Pasa menos tiempo en redes sociales y videojuegos, estable cierto tiempo, revisar el teléfono todo el día no es una buena idea, te ayudará en tu estabilidad emocional.

 

  • Séptimo:Asiste a psicoterapia; Te permitirá, tener un espacio de escucha activa, replanteándote el rumbo hacia donde te En Clínica Ser te ayudamos a empezar de nuevo, con una perspectiva real y comprometida.

 

Tus metas, siempre tienen que ser alcanzables, de no ser así, podrías experimentar frustración, recuerda que paso a paso se llega lejos.

 

En tu proceso de recuperación

 

En Clínica SER podemos ayudarte.

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PSIC. BLANCA CECILIA ADÁN PERALTA

MTRA. EN PSICOTERAPIA Y PSICODIAGNOSTICO

Psicoterapeuta de Clínica Ser

CÉDULA PROFESIONAL 10769035

El Tratamiento Médico de Desintoxicación en las Adicciones

En Clínica Ser los pacientes pueden retirarse de forma segura del abuso de una sustancia con intervenciones farmacológicas como el tratamiento asistido. Los síntomas de abstinencia varían, según el tipo de fármaco y el historial de uso, generalmente incluyen los siguientes síntomas: alucinaciones, mareos, espasmos, temblores, sudoración, hormigueo, diarrea, náuseas, palpitaciones cardíacas, dificultad para respirar, ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y delirium tremens.
 
A menudo, el primer paso en el tratamiento por abuso de sustancias, la desintoxicación médica por sí sola es insuficiente para la abstinencia a largo plazo del abuso de drogas.
 
Los tres componentes esenciales de la desintoxicación son:
 
1. Evaluación
2. Estabilización
3. Preparación del paciente para el tratamiento
 
Durante la evaluación, se analiza a un paciente para determinar la concentración de toxinas en el torrente sanguíneo y los trastornos mentales, emocionales y físicos concurrentes. Se toma en consideración una evaluación integral del historial médico y el entorno social del usuario al determinar el nivel apropiado de tratamiento.
 
Durante la estabilización, el usuario pasa por los procesos médicos y psicosociales de abstinencia aguda bajo supervisión médica para lograr un estado libre de sustancias. Durante esta etapa, los médicos les piden a los seres queridos del usuario, empleadores y otras relaciones importantes que participen mientras el usuario aprende a qué esperar durante y después del tratamiento.
 
Mientras esto sucede, el área de psicología le apoya a efectuar cambios de comportamientos que conduzcan a la abstinencia de sustancias y un nuevo estilo de vida. Planear su vida en cuestiones de vivienda, empleo y situaciones legales que presenten. Se busca alentar al usuario en participar en servicios basados en la comunidad, donde puede mejorar sus habilidades de resolución de problemas. Esta es la última fase: preparar al paciente para su tratamiento.
 
En Clínica Ser la Ayuda está lista.
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Mtro. Edward German Fisher Naveda
Psicólogo Consejero individual Clínica SER
Maestro en Psicoterapia

LA FAMILIA, CAOS Y CODEPENDENCIA

Dentro del ambiente familiar de una persona en adicción, también se presentan una vida caótica e impredecible debido a que no se puede saber o predecir el estado de ánimo con el que el familiar en adicción (alcoholismo, drogadicción, ludopatía etc.) se encuentra, ni tampoco como será su comportamiento.

Esta incertidumbre genera una gran cantidad de estrés y emociones suprimidas, por lo que los miembros de la familia van cada vez más dejando de atender y responder a las necesidades emocionales de los demás integrantes.

Otro de los problemas que frecuentemente se presentan son los relacionados con la confianza y la intimidad, ya que los integrantes de la familia van dejando poco a poco de responder a las necesidades emocionales de los demás miembros, dejando de hacer lo que se había acordado, abandonando el apoyo ni respondiendo en forma empática, con falta de comprensión y desconfianza que en otra etapa pasada existió y que ahora por la situación se va desmoronando.

Por esta situación, es frecuente que los más pequeños, terminen convirtiéndose en adolescentes y posteriormente en jóvenes y adultos que han sido educados en relaciones estresantes, tensas y destructivas, que de una u otra manera no les permite experimentar o vivenciar una relación íntima con otras personas fuera de la familia.

 Por su parte, la esposa o pareja del adicto se ve en la obligación de realizar todas aquellas actividades y obligaciones que su pareja tenía que realizar o cumplir.

Si por su consumo el adicto deja de laborar o es despedido de su trabajo, genera una pérdida de economía en la cual ya no puede pagar los gastos correspondientes y se desobliga de ellos, como respuesta, la esposa o pareja busca la manera de sufragar dichos gastos a través de encontrar un trabajo provisional o solicitar préstamos para hacerlo.

Esto hará que el adicto entre en una zona de confort en la que ya no se hará responsable porque hay quien se haga cargo de la economía de la familia y, como consecuencia, no sufrirá las consecuencias negativas de sus actos, por lo que continuará sin problemas con su adicción (alcoholismo, drogadicción, ludopatía etc.)  ya que la pareja se encarga cada vez de que esto sucede de rescatar y solucionar, lo que fomenta la adicción.

De esta manera la familia entra en un círculo vicioso y en la trampa permanente de la adicción en donde “tu fallas y yo rescato”, justificando la pareja que como va a dejar de comer o atender a los hijos o sus gastos y nuevamente se vuelve a rescatar, del cual se genera un círculo vicioso del cual es difícil salir.

En Clínica SER podemos ayudarte a salir de esta situación.

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Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez 

Cédula 11929943

Piscólogo Terapeuta en Clínica Ser

La familia con un enfermo adicto

Parte del entendimiento y logros de los procesos de rehabilitación de adicciones y la problemática que puede bloquear la misma de un paciente con consumo de sustancias adictivas, se encuentra en un principio al interior de la familia. La familia es un elemento muy importante en el logro de la rehabilitación de su familiar adicto, sin embargo, en muchas ocasiones, la familia también puede provocar a través de su codependencia que su familiar no acepte su adicción o no quiera rehabilitarse porque no lo considera necesario.

 

La familia por lo general, al igual que el adicto suelen entrar en negación por diversos motivos, en los que sobresale la apariencia hacia el exterior, el mantener el secreto de la adicción o por no aceptar que su familiar tiene un problema y por lo tanto se actúa como si no pasara nada, como si todo estuviera bien o considerando que es normal que una persona tome, principalmente alcohol y en ocasiones drogas. Escuchando la opinión de familiares puedo nombrar respuestas como: “Mi hijo es adolescente y está experimentando y eso es normal” “Pero si mi hijo o esposo solo se emborracha cada fin de semana” “toma todos los días su copita pero no se emborracha” “si fuma marihuana pero solo lo hace en forma recreativa” “fuma marihuana pero eso lo mantiene tranquilo” etc.

 

En muchas ocasiones la familia se siente avergonzada por lo que está sucediendo al interior de su casa, lo que les llega a resultar muy dolorosa la aceptación de la realidad, incluso pudiendo llegar a la negación total aun en las peores circunstancias ante sí mismo.

 

Esta situación de negación no le permite a la familia reconocer que muchos de los problemas que les están afectando son consecuencia del comportamiento que presenta el adicto, como por ejemplo cuando los culpa de sus desgracias o por las pérdidas económicas y laborales que suelen ser constantes.

 

Muchas veces estas actitudes le impiden a los integrantes de la familia el poder expresar sus emociones y sentimientos que los agobian e incluso, con el paso del tiempo y con la costumbre, se bloquean de tal manera que llegan a no sentir estas intensas emociones bloqueándolas por completo, ya que estas emociones pueden llegar a ser vistas como “peligrosas”, por lo que se mantienen en un silencio emocional para evitar que, si se llega a expresar o decirse lo que sienten, esto afecte o perturbe al adicto ya que le tienen un miedo profundo a sus emociones y en la forma en que éste explota, pero principalmente en cómo va a reaccionar ante ellos, que por lo general es en forma violenta.

 

Otra de las formas de negación es tratar de no hablar de la adicción ya que esto les genera una respuesta emocional fuerte, incluso muchos llegan a creer que “si no se habla del tema no pasa nada”.

 

Por su parte, la familia también debe de comprender que al presentarse las emociones estas no pueden ser eliminadas y suprimidas en forma selectiva,  las emociones es importante dejarlas salir y sentirlas o, todo lo contrario y no recomendable, dejar de sentir completamente, ya que cuando la persona tratar de suprimir las emociones que le son más afectivas o intensas, acaban suprimiendo todas. Como consecuencia se confundirán al no poder identificar lo que sienten generarles otro tipo de problemas, como por ejemplo el confundir la ansiedad con el enojo o ira o la depresión con irritabilidad.

 

Cuando al interior de la familia las emociones no se encuentran reguladas, controladas o están confusas, se generan dificultades para la toma de decisiones y la forma de relacionarse inclusive con personas al exterior de la familia.

 

En Clínica Ser podemos Ayudarte.

LLÁMANOS (222) 231-7626 / (222) 231-7574 / (222) 249-9390

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Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez

Maestría en Psicología Clínica

Psicólogo Clínica Ser

Cédula 11929943

¿QUÉ ES LA COADICCIÓN?

La coadicción es una condición emocional psicológica y de comportamiento donde la persona se sobre involucra más allá de sus deseos y posibilidades, se crea un vínculo enfermo donde el adicto “es la sustancia de elección del coadicto“

Cuando hay una persona enferma muchas personas creen que tienen que cuidar primero al otro, olvidando que primero tienen que cuidarse a ellos mismos.

Se pregunta al familiar coadicto “Si no te cuidas y te pasa algo, ¿quién va a ocuparse de tus hijos? ¿Ya fuiste a tu chequeo médico?”  Y responde “es que tengo tantas cosas que hacer”  siempre está  viendo a los demás y se olvida de sí mismo.

A pesar de saber que la pareja los engaña, los maltrata o les hace perder todo el equilibrio, dedican todo su esfuerzo y dedicación para salvarlo.

Si la persona que consume sustancias adictivas (alcohol, marihuana, cocaína, etc) es el hijo, la convivencia familiar se  transforma en una serie de situaciones que se van deteriorando junto con aspecto económicos y de relaciones sociales, el hijo promete, miente, insulta, provoca  y se reconcilia pero todo esto es ya parte del juego.

El coadicto tiene que cuidar todo lo que dice o hace para no provocar al consumidor, pierde su capacidad de concentrarse en su trabajo  o escuela porque siempre está preocupado y   supervisándolo, deja de entretenerse en sus momentos de relajamiento, trata de adivinar que hará el otro para intentar bloquear la posibilidad de que el otro consuma.

El consumidor y el coadicto terminan controlados por la adicción, se ha llegado a afirmar que la adicción y la coadiccion son la misma enfermedad por que comparten las mismas características: negación, obsesión, compulsión y pérdida de control.

Por ello es muy importante que el paciente que consume y la familia tomen tratamiento de rehabilitación en adicciones.

En Clínica Ser contamos con un modelo profesional de atención, que conjunta a un equipo de especialistas y terapeutas ampliamente calificados quienes te ayudaran a lograr tu recuperación.

LLÁMANOS podemos ayudarte. Tu llamada es confidencial y no constituye compromiso alguno. Nuestros números son (222) 231-7626 / (222) 231-7574, o por WhatsApp al 221-349-0308

Psic. Jehú Rosales Gómez.

Psicólogo clínico.

Terapeuta de Clínica SER

Cédula Profesional 6041334

Referencia: Manual del Proyecto de Familiares Coadictos. CENTROS DE INTEGRACION JUVENIL (CIJ)

DAÑOS ASOCIADOS AL CONSUMO DE SUSTANCIAS ADICTIVAS

En nuestra sociedad actual, el consumo de sustancias adictivas se ha considerado como “normal” principalmente el uso del alcohol, el cual se trata de esconder o de  dar ocultamiento refiriendo que siempre acompaña en diferentes y sin número de ocasiones y que es básica su  presencia en todo tipo de celebraciones o cuando se presentan diferentes estados de ánimo como la tristeza o la alegría y en ocasiones como forma de evasión de la realidad o escape y algunos incluso como una forma de relajamiento.

 

Sin embargo, lo que no se toma en cuenta es que estas costumbres o hábitos culminan en una enfermedad crónica y progresiva que puede tener consecuencias a la salud muy graves, e incluso fatales por los cambios orgánicos que genera, afectando no solamente al consumidor sino también a su entorno.

 

El consumo de sustancias adictivas tendrá un efecto directo en el sistema nervioso central, lo que llevará al consumidor a modificar en forma negativa tanto su personalidad como su conciencia, incluso estos cambios pueden ser tan radicales que ya no es posible comprender como es que una persona puede cambiar tanto en tan poco tiempo.

 

Cuando la persona consume sustancias adictivas por largos periodos de tiempo en forma frecuente o en grandes cantidades, el cerebro se adapta tanto a la misma que implica el mantenimiento de funciones que van ahora a depender de su ingesta.

 

Por el consumo frecuente, el cuerpo se va acostumbrando a sentir los efectos que la sustancia le provoca (síndrome de tolerancia) y, por lo tanto, el efecto buscado va requiriendo de una mayor dosis para sentirlo.

Cuando el cerebro inicia a adaptarse a la presencia de la sustancia, se podrán reconocer los efectos de cambio en el funcionamiento del cerebro, ya que son visibles a simple vista, pero en el momento en que la persona abandona el consumo en forma repentina comienzan a aparecer diferentes desórdenes cerebrales como son: temblor de la lengua, párpados y manos, sudoración, náuseas o vómitos, taquicardia y/o aumento de la presión arterial, agitación psicomotora, cefalea, insomnio, malestar o debilidad, alucinaciones transitorias o ilusiones ópticas, táctiles o auditivas, convulsiones tónico-clónicas y delirium tremens.

 

Estos signos y síntomas son propios del síndrome de abstinencia y, en muchas ocasiones desaparecen con la nueva ingesta de la sustancia, por lo que la persona se siente “aliviada”, lo que hace que se genere una de las principales causas para no dejar de consumir que es el efecto placebo.

Cabe aclarar que por la normalización del consumo en nuestra sociedad y en las familias, el detectar la presencia de la enfermedad puede tardar hasta varios años para que pueda ser detectada la dependencia que se generó.


Por otra parte podemos identificar causas o motivos que refieren las personas que les han llevado a iniciar el consumo de sustancias adictivas, siendo principalmente estos:

 

  • Problemas para poder solucionar conflictos familiares y/o sociales.
  • Problemas con el control de estrés.
  • Problemas para poder solucionar conflictos emocionales y/o amorosos.
  • Efecto de influencia de festividades culturales y familiares para el consumo.
  • Problemas laborales y/o económicos.
  • Evitación de solución a problemas. Etc.

 

En Clínica Ser estamos listos para ayudarte.

Llámanos al 222-231-7626 / 222-231-7574 o contacta por WhatsApp al 221-349-0308.

 

Mtro. Adrián Alberto Pérez Méndez

Terapeuta de Clínica SER

Maestría en Psicología Clínica Infanto – Juvenil

Ced. Prof. 11929943

EL COLOR Y LO QUE VEMOS EN ÉL

“Apaga el gris de tu vida y enciende los colores que llevas dentro” (Pablo Picasso.)
 
¿Quizás nunca antes te has planteado que es el color y la importancia que tiene en nuestro día a día?, ¿cómo es que lo percibimos?, ¿porque a alguien le gusta un color más que otro?, ¿o el papel que el color juega en nuestras emociones?, ¿o que pasa cuando no podemos ver el color? El color cambia la manera en que experimentamos el mundo, cada color tiene una manera diferente de influir en nosotros, de eso se trata el Arte, cada uno somos coautores, los protagonistas, lo que vemos depende de nosotros.
 
Gracias a nuestra vista somos capaces de apreciar la infinidad de colores que muestra el mundo, una sensación que se produce en respuesta a la estimulación del ojo y de sus mecanismos nerviosos por la energía luminosa de ciertas longitudes de onda, los rayos de luz rebotan en todo y alteran como vemos las cosas, desde el principio los seres humanos hemos tratado de describir el color de lo que vemos. La psicología del color es un campo de estudio que está dirigido a analizar como percibimos y nos comportamos ante distintos colores, así como las emociones que generan en nosotros dichos tonos. ¿Sabías que los colores a tu alrededor pueden estar influenciando tus emociones y tu estado mental, ciertas tonalidades podrían irritarte, o por el contrario relajarte y calmarte, los colores que vemos pueden establecer diferentes tipos de mensajes?
 
En la Arteterapia, el color se asocia a las emociones de las personas y es una manera que permite influenciar el estado físico y mental del paciente que se encuentra en su tratamiento contra las adicciones. Diversos estudios han demostrado como los colores aumentan el ritmo cardiaco, lo que a su vez provoca un aumento de adrenalina y hace que los individuos se sientan energéticos y entusiasmados.
 
El color forma parte de nuestro lenguaje cotidiano, es común hablar de colores primarios, secundarios, terciarios, tonos, tintes, brillantes, saturaciones, acordes cromáticos, colores cálidos o fríos, el color tiene muchas lecturas dependiendo del contexto, cada color produce efectos distintos a menudo contradictorios, un mismo color puede actuar de manera diferente. El color no es una característica de una imagen u objeto, sino que es más bien una apreciación subjetiva nuestra.
 
Algunos estudios muestran que los colores y sentimientos no se combinan de manera accidental, que sus asociaciones no son cuestiones de gusto, sino experiencia universales profundamente enraizadas desde la infancia en nuestro lenguaje y nuestro pensamiento. Tenemos que desarrollar más la habilidad de ver algo y no dar por hecho lo que nos rodea, cada uno de nosotros percibe y ve el color de una manera distinta, así como los valores que asociamos a dichos colores, lo que vemos en el color tiene la capacidad de vincularnos con el mundo, no todo en la vida tiene que ser blanco o negro, hay más colores y hay más emociones que colores. Debemos permitirnos avanzar, conocer, cambiar y confiar en nosotros para poder ver y disfrutar nuestro proceso.
 
En Clínica Ser utilizamos la Arteterapia en beneficio de nuestros pacientes en su tratamiento contra las adicciones.
 
LLÁMANOS (222) 231-7126 / 231-7574
 
Lic. Alan Alonso Gutiérrez Pérez
Licenciado en artes plásticas
Ced. Prof. 9835844

CONOCIENDO AL TRASTORNO BIPOLAR

El trastorno bipolar es una enfermedad del ánimo que comprende fases o episodios generalmente severos, tanto de depresión como de manía. Las personas que padecen esta enfermedad experimentan periodos donde su estado de ánimo cambia pasando de etapas de tristeza, apatía y desesperanza (episodios de depresión) a etapas de euforia, irritabilidad y ánimo exageradamente elevado (episodios de manía) o viceversa.

Conozcamos algunos de los síntomas del episodio maniaco: Discurso rápido y acelerado (verborrea), pasan continuamente de una idea a otra es decir, pensamientos incompletos (fuga de ideas), sienten que son personas importantes o con capacidades extraordinarias (ideas de grandiosidad) y, presentan alteraciones de la percepción como escuchar ruidos, voces o ver figuras o personas inexistentes (alucinaciones auditivas o visuales). En el caso del episodio depresivo  presentan una pérdida de vitalidad, de apetito, de peso; existe una reducción al realizar tareas que normalmente le agradaban, falta de concentración, sentimientos de culpa, de desesperanza, intento de suicidio y en ocasiones hasta llegar a provocar la muerte.

Estos periodos se alternan entre sí, por lo que el paciente experimenta una variedad de “sube y baja” emocional que en ocasiones se intercalan periodos variables de normalidad. Si bien en la mayoría de los casos es relativamente sencillo diferenciar entre un episodio de manía y depresivo pero en ocasiones es posible encontrar casos en donde ambos episodios se presentan de manera simultánea a los cuales llamamos bipolares mixtos.

La falta de apoyo y comprensión de los familiares y de quien padece trastorno bipolar influye en el ambiente por ello, es importante tener el conocimiento adecuado para evitar recaídas constantes, recordando que no debe faltar el tratamiento psiquiátrico y psicológico, para  que los familiares tengan mayor asesoría acerca de la enfermedad y así mismo reinsertarlo en la sociedad.

En Clínica Ser podemos Ayudarte.

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Mtra. Marcela Andrea Aguirre Cadena

Maestra en Psicología Clínica

Ced. Esp. 8039947