¿Cómo nos comunicamos con los demás?

Comunicación eficaz

La comunicación es uno de los logros más grandes de la humanidad, en todos los ámbitos de nuestra vida, una comunicación eficaz favorece al logro de los objetivos en común, evita malas interpretaciones y los daños en las relaciones interpersonales. Para poder tener una buena comunicación debemos ser asertivos y evitar conductas pasivo-agresivas.

La asertividad

Es un tipo de habilidad social que consiste en defender nuestros derechos de una manera adecuada y sin vulnerar los derechos de los demás. El derecho a decir no sin sentirse culpable o egoísta. El derecho a cometer errores y, ser responsable de ellos, a tener necesidades y a que esas necesidades sean tan importantes como las de los demás. De la misma manera es importante pedir (no a exigir) que los otros respondan a nuestras necesidades, poder decidir si decimos Sí a las necesidades de los demás. Aprender a hacer lo que queramos, mientras no se violen los derechos de otra persona y comportarnos siguiendo nuestros deseos, siempre que no se vulneren los derechos de los demás.

¿Cómo actuamos cuando somos sumisos? Anteponemos los derechos de los demás a nuestros propios derechos. ¿Por qué renunciamos a nuestros derechos? Por comodidad, evitar un conflicto, no querer pasar un mal momento, buscar ser aceptados, nuestras creencias, nuestra autoestima, tener un modelo familiar que nos inculca el “quedar bien”, nuestras carencias, etc.

Comunicación e interacción de factores

Por otro lado, la persona con conducta agresiva defiende sus derechos, deseos, opiniones de forma ofensiva o incluso agrediendo físicamente. En definitiva, antepone sus derechos a los derechos de los demás. ¿Cuáles podrían ser las causas? La interacción de diferentes factores, por ejemplo: necesidades no resueltas, autopercepción, percepción del entorno, mecanismos de protección, el temperamento de la persona y lo comportamientos que adopta son de acusar, manipular, humillar, amenazar, insultar, etc.

Cuando la comunicación no funciona adecuadamente, es una fuente de conflictos, de incomprensión y puede interferir en la motivación y productividad de objetivos. Cuidemos la manera en la que comunicamos nuestros deseos, pensamientos y necesidades con el objetivo de no dañar a las personas que nos rodean.

Mtra. Miriam Samour Nieva

Terapeuta en Clínica SER

Psicóloga clínica

Cédula:11729330

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *