Depresión y Adicciones

¿Qué es la depresión?

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que tiene implicaciones como el sentirse cabizbajo, termina generalmente en tristeza y varios síntomas y signos de tipo vegetativo, emocionales, cognitivos y conductuales, comprometen el ritmo vital, persisten un periodo mayor a seis meses. Los síntomas psíquicos incluyen desinterés, tristeza, desmoralización, disminución de la autoestima, apatía, etc., mientras que en la sintomatología somática resaltan aspectos tales como alteraciones en el apetito, disminución o aumento de peso, alteraciones del sueño con periodos de insomnio y somnolencia, etc.

Tendencia genética

La morbilidad de las enfermedades adictivas y la depresión profunda se reconocen hoy en día como un problema clínico común grave.  Meyer identificó al menos seis paradigmas potenciales incluyendo la posibilidad de que los trastornos psiquiátricos sean una consecuencia o un factor de riesgo para el abuso de sustancias. La alta incidencia familiar de alcoholismo y depresión, sugiere una tendencia genética común para ambas condiciones.

Plano biológico

La prevalencia de este problema en la población mundial ha sido analizada en varios estudios y se calcula que aproximadamente un 10% de la población sufre esta enfermedad, cifra que se ve aumentada cuando se ve asociada a otras patologías médicas, en especial las enfermedades crónicas. Es muy importante encontrar la diferencia entre un estado depresivo normal y uno relacionado con el consumo de sustancias. Ya que el adicto depresivo, muestra incapacidad para sentir placer derivado de la nostalgia de los efectos agradables de la sustancia. En el plano biológico, las drogas y el alcohol interfieren en la química del cuerpo humano, impidiendo que el organismo no tenga de manera natural, sino solo bajo los efectos de la sustancia, la capacidad para sentir placer. En la adicción se afectan diferentes campos personales, entorno familiar y social, laboral o escolar.

Trastornos adictivos

El consumo llega a un punto en que se convierte en un método de evasión de todas estas problemáticas y cuando se abandona el consumo de sustancias, las personas han de enfrentarse a toda esta realidad, generando entonces un sentimiento de desesperanza por todos los acontecimientos acaecidos. Las personas con trastornos adictivos presentan mayor dificultad para manejarse con la complejidad de la vida cotidiana y como consecuencia desembocar en rápidas recaídas en el consumo por querer recuperar el placer derivado del mismo. (Jiménez, Pantoja, 2007). Es por ello que el tratamiento que se ofrece para los trastornos adictivos se incluye el desarrollo y reforzamiento de habilidades sociales tales como el control de impulsos o el manejo de los conflictos, aspectos de especial relevancia y valorados como altos factores de riesgo de recaída.

 

 

PSIC. BLANCA CECILIA ADÁN PERALTA /MTRA. EN PSICOTERAPIA

ESP. CONDUCTAS ADICTIVAS Y MANIPULACIÓN PSICOLOGICA

CÉDULA PROFESIONAL 10769035

 

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