Hablar sobre la necesidad de un tratamiento es, probablemente, una de las conversaciones más tensas que una familia puede tener, pero también es la puerta hacia la recuperación. Sin embargo, es importante mantener el enfoque desde la necesidad de cada uno de los miembros de la familia, ya que las necesidades pueden ser diferentes.
Para que esta charla sea efectiva y no termine en una confrontación que cierre puertas, aquí tienes una lista de consejos basados en la comunicación asertiva y la empatía profesional.
1. Elige el momento «de calma», no el de crisis
Nunca intentes tener esta conversación cuando tu familiar esté bajo los efectos de la sustancia o en medio de una discusión acalorada, que es lo más común, pero también lo más contraproducente ya que los efectos de la sustancia inhiben las capacidades cognitivas eficientes.
- El consejo: Espera a un momento de sobriedad y relativa tranquilidad. La mañana suele ser un buen momento, antes de que el estrés del día o el impulso de consumo aumenten, pero sobre todo cuando tu como familiar o amigo estés tranquilo y enfocado en buscar soluciones y oportunidades.
2. Habla desde el «Yo», no desde el «Tú»
Cuando señalamos con el dedo («Tú haces», «Tú destruyes»), la persona se defiende automáticamente y deja de escuchar, ya que se siente culpable y señalado, en ese momento podemos aplicar el “¿Como intento que haga las cosas bien, haciéndolo sentir mal?”
- El consejo: Enfócate en tus sentimientos y observaciones.
- En lugar de: «Tú eres un irresponsable por no ir a trabajar».
- Intenta: «Me siento muy angustiado y preocupado cuando veo que pierdes días de trabajo, porque te valoro y me duele ver lo que está pasando».
3. Sé específico, no generalices
Evita palabras como «siempre, nunca, todo y nada» son palabras ineficaces, agresivas y suelen lastimar continuamente. Los hechos concretos son más difíciles de rebatir.
- El consejo: Menciona incidentes recientes con calma. «El martes pasado no pudiste llegar a la cena familiar y me sentí muy triste por tu ausencia».Trata de hablar más del presente que del pasado o bien del futuro “¿Qué piensas hacer con tu vida? O Vas a terminar mal como tu tío”.
4. Ten la solución a la mano (La ventana de oportunidad)
Cuando una persona con adicción admite, aunque sea por un segundo, que necesita ayuda, esa ventana se cierra rápido. Es importante investigar sobre la ayuda que necesita tu familiar, en Clínica SER somos especialistas en rehabilitación de adicciones con más de 58 años de experiencia, siendo los líderes en México.
- El consejo: Antes de hablar, investiga opciones: centros de ayuda, números de terapeutas o grupos de apoyo. No le pidas que él busque ayuda; dile: «Ya he averiguado este lugar, si estás de acuerdo, podemos ir mañana a pedir información».
5. Define el límite, no la amenaza
La diferencia entre una amenaza y un límite es que la amenaza es un grito desesperado que rara vez se cumple, mientras que el límite es una decisión firme por tu salud mental.
El consejo: Si la respuesta es negativa, comunica qué cambiará en tu comportamiento. «Respeto tu decisión, pero ya no podré prestarte dinero ni justificar tus faltas. Necesito protegerme».
El límite se establece para salvaguardar la integridad de la persona que pone el límite, no para la persona en adicción, ya que suele confundirse, que es para ayudar al otro, cada quien es responsable de los límites que establece así como también de las consecuencias, a esto último hay que ser conscientes de que cada límite trae consecuencias por lo cual debemos de ser firme en ellas, ya que de lo contrario se convierte en una amenaza.
Lo que debes evitar (El «Botiquín de Emergencia»)
- No sermonear: Las largas charlas sobre moralidad suelen generar culpa, y la culpa a menudo dispara más consumo.
- No negociar con mentiras: No aceptes promesas vagas como «yo lo dejo solo el mes que viene». La adicción requiere ayuda profesional.
- No hacerlo a solas: Si sientes que la situación te supera, puedes invitar a otra persona que el familiar respete (un amigo cercano, un tío, un médico) para que sea una intervención amorosa y conjunta, pero sobre todo objetiva.
Cuando trabajo desde mis necesidades pero también respeto las necesidades de los demás nos planteamos desde una plataforma de empatía y comprensión, es posible que estos consejos no te den un “sí” automático pero son de gran ayuda para iniciar un proceso donde se está trabajando en soluciones y no en acusaciones, que fomentan la pronta rehabilitación.
Si tienes dudas respecto a cómo proponer tratamiento a tu familiar en consumo acércate a clínica Ser contamos con sesiones de intervención que pueden ayudar a que la persona en adicción acepte un tratamiento integral.
En Clínica SER somos especialistas recuperando vidas y estamos listos para ayudarlos.
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Psic. Ángel David Herrera Pérez
Clinica-SER