Cerebro en adicción y los cambios generados

Cuando una persona decide iniciar con el consumo de sustancias adictivas, su cerebro va a sufrir una serie de cambios tanto en su estructura como en su funcionamiento. Dichos cambios dependerán del nivel de consumo (cantidad y frecuencia) de la sustancia utilizada, así como de la vulnerabilidad que cada persona tiene respecto a la sustancia.

La zona que principalmente se afecta y preocupa es la que se encuentra ubicada en la corteza superior del cerebro, en el área prefrontal, en donde encontramos las funciones ejecutivas, que son un conjunto de instrumentos que permiten la ejecución de habilidades cognitivas que otorgan acceso a la formación de pensamientos estructurados, planificación y ejecución en función a objetivos que se han planteado y, de esa manera, anticipar y establecer metas como son las rutinas diarias, seguir horarios, conclusión o término de actividades iniciadas como son estudios, labores, trabajos, etc. Además se pueden presentar problemas de desarrollo de pensamiento abstracto que es el que nos permite tener la capacidad de asumir o cambiar a voluntad de una situación a otra, de tener operaciones mentales, así como de la auto regularización y autoobservación de actividades en el tiempo y el espacio. Estas habilidades son las que por lo general se dañan con el consumo de sustancias adictivas, perdiéndose o reduciéndose las acciones nombradas.

La adicción hace que se pierda la capacidad de poder eliminar las respuestas vividas o recordadas por los estímulos positivos placenteros que genera la droga en el cerebro, ya sean respuestas condicionadas o incondicionadas, a causa de las cualidades motivacionales que cada droga genera, además del aumento de otros estímulos asociados al consumo como son: el reforzamiento del consumo de la droga, el craving o antojo, deseo o gusto por consumir o apetencia por la droga, los atracones o exceso de consumo de la droga y las conductas generadas por el síndrome de abstinencia cuando se deja de consumir por un periodo corto o largo.

Todo esto se suma al detrimento sufrido en el área reguladora prefrontal del cerebro, que es la encargada de  estimular a la persona a que continúe con la búsqueda de la droga. Esto quiere decir que esta búsqueda se da por un mal funcionamiento del sistema límbico y de la amígdala, que provocarán la continuidad del consumo. Si a esto le sumamos la disminución del control inhibitorio, entonces se convierte en un terreno muy favorable para que el adicto continúe con la búsqueda de la sustancia de consumo.

Al conocer que es lo que sucede en el cerebro de un paciente con adicciones, se puede saber por qué éste actúa de esta manera y del cómo se le puede ayudar en su recuperación al momento de iniciar una rehabilitación.

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Mtro. Psicología y especialista

Adrián Alberto Pérez Méndez

Psicoterapeuta clínica “SER”

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