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Estrategias para afrontar la Depresión 1

¿Qué Hago con Depresión? Parte 1

Entendamos que la principal causa de cualquier adicción es un mal manejo emocional que lleva tanto a un trastorno depresivo como uno de ansiedad.

Un episodio depresivo mayor se define como experimentar cinco o más de los siguientes síntomas todos los días (o la mayoría de los días) durante dos semanas o más:

  • Estado de ánimo deprimido o irritable
  • Problemas para dormir (es decir, dormir demasiado o muy poco; dormir principalmente durante el día)
  • Cambio de intereses (es decir, no estar interesado en lo que solía disfrutar) o poca motivación
  • Culpa excesiva o autoimagen irrealmente baja
  • Significativamente baja energía y / o cambio en el cuidado personal (es decir, no volver a ducharse)
  • Concentración significativamente peor (es decir, fuerte caída en las calificaciones o el desempeño)
  • Cambios en el apetito (es decir, comer demasiado o muy poco)
  • Agitación o ansiedad severa / ataques de pánico
  • Pensamientos, planes o comportamientos suicidas, incluida la autolesión (es decir, cortarse o quemarse intencionalmente).

Algunas habilidades de afrontamiento positivas pueden resultar útiles

Ahora que conoce los síntomas de la depresión, algunas habilidades de afrontamiento positivas pueden resultar útiles. Todas las técnicas siguientes están respaldadas por investigaciones científicas y prescriptores de medicamentos, como los psiquiatras, y estas habilidades se recomiendan con frecuencia como partes importantes del tratamiento de rehabilitación, incluso para pacientes que continúan tomando medicamentos antidepresivos.

ADVERTENCIA: No deje de tomar repentinamente sus medicamentos antidepresivos recetados sin antes hablar con su proveedor médico. Discuta cualquier pregunta o inquietud sobre los efectos secundarios de sus medicamentos con su proveedor. Practique estas habilidades de afrontamiento todos los días Recomiendo hacer muchas, si no todas, de las siguientes habilidades y técnicas de afrontamiento una vez al día cuando experimente depresión.

Estrategias de Depresión 1

Es importante saber que probablemente no estará motivado para hacer ninguna de ellas al principio porque la depresión con frecuencia mina la motivación. En otras palabras, sepa que es normal sentirse desmotivado hasta que haya terminado a la mitad.

Los pacientes con los que trabajo en el tratamiento integral contra adicciones y que practican con frecuencia estas habilidades de afrontamiento mejoran. Las siete técnicas se pueden memorizar con el acrónimo MY PEERS.

  1. Significado: Encuentre pequeñas formas de servir a los demás.

Encuentre un significado personal sirviendo algo más grande que usted. Recuerde que el servicio no tiene por qué ser grande para contar. Considere esto: “El éxito, como la felicidad, no se puede perseguir; debe sobrevenir … como el efecto secundario involuntario de la dedicación personal de uno a un curso más grande que uno mismo “. – Víktor E. Frankl, La búsqueda de sentido del hombre.

Mtro. Edward German Fisher Naveda

Coordinador de Psicología en Clínica SER

Ced.6987755

¿Cómo afecta la adicción a la familia?

La familia del enfermo adicto

Cuando se da un diagnóstico de adicción al interior de la familia, éste genera un trauma y no solamente para el enfermo sino para la familia en general, debido a que se ven afectados por el sufrimiento del familiar en adicción, la familia debe de sufrir cambios y tendrá que reorganizarse tanto en las estructuras como en las funciones del sistema que compone la familia.

Recordemos que la familia es un conjunto de personas que se interrelacionan en forma vinculada por lazos de tipo social y personal, en donde cada uno de los  miembros expresa lo que piensa y lo que siente al ser parte de la misma.

¿Cómo sabemos si la adicción es una enfermedad crónica?

Por lo que exige,  nuevas y estrictas necesidades al interior del sistema familiar, las cuales irán en relación al diagnóstico y severidad de la enfermedad y su proceso, así como del pronóstico que implica.

El diagnóstico alcanza áreas profundas de contextos tanto sociales, culturales y ecológicos de la función familiar, así como a cada uno de los miembros que componen a la familia, afectándolos de forma emocional, conductual y cognitiva en la rutina diaria de vida, afectando también el fututo, inclusive el sentido que posee la vida propia.

En nuestro país se ha vuelto muy común el verse afectados por las adicciones y, por consiguiente, cualquier persona se verá involucrado con él por la relación íntima existente con algún enfermo.

Hay que recordar que la familia está integrada a una cultura, por consiguiente es producto de este contexto y se enfrentará a la adicción a través de esa cultura, la cual dicta el cómo se percibe y del cómo se reacciona ante la enfermedad.

De acuerdo a este concepto, la familia ve la severidad de la enfermedad en relación directa al género, edad, educación, estatus socioeconómico, la percepción de amenaza por la forma de vida que se lleva, las redes de apoyo y el grado de carga experimentada.

Se debe comprender también que la familia no se puede ver en forma inmediata o automática como el principal elemento incondicional de ayuda hacia su familiar enfermo.

Debido a que ésta pasa por diferentes ciclos que se van repitiendo, como son enojo, esperanza, frustración, desamparo, falta de control, desajustes y readaptación, entre otros. Esto hace que la familia se enfrente a un nuevo sistema de constricciones y demandas del comportamiento de sus integrantes, que se ven en la necesidad de generar nuevas habilidades y capacidades ante las nuevas situaciones que se van presentando y que, hasta ese momento, le eran desconocidas.

Este ajuste ante la enfermedad por parte de la familia ante la adicción se vuelve un proceso continuo y también complejo a consecuencia de los cambios tanto incontrolados como inesperados.

Por esta razón se debe comprender que la familia no puede ser considerada como un primer apoyo natural para el adicto, pues sus miembros son incapaces de proporcionar la ayuda y el apoyo que ellos mismos requieren.

El percibir la enfermedad dentro del sistema familiar es de acuerdo a como la conceptualiza la familia del adicto.

La familia se convierte en un sistema básico de protección y cuidado, así como el reflejo de sus miedos, ansiedades tanto de sí mismos como del enfermo.

Por lo que es importante que tanto el enfermo como la familia consideren un tratamiento de rehabilitación que les apoye en éste proceso.

Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez

Psicólogo en Clínica SER

Cédula 11929943

 

La familia con un enfermo adicto

Parte del entendimiento y logros de los procesos de rehabilitación de adicciones y la problemática que puede bloquear la misma de un paciente con consumo de sustancias adictivas, se encuentra en un principio al interior de la familia. La familia es un elemento muy importante en el logro de la rehabilitación de su familiar adicto, sin embargo, en muchas ocasiones, la familia también puede provocar a través de su codependencia que su familiar no acepte su adicción o no quiera rehabilitarse porque no lo considera necesario.

 

La familia por lo general, al igual que el adicto suelen entrar en negación por diversos motivos, en los que sobresale la apariencia hacia el exterior, el mantener el secreto de la adicción o por no aceptar que su familiar tiene un problema y por lo tanto se actúa como si no pasara nada, como si todo estuviera bien o considerando que es normal que una persona tome, principalmente alcohol y en ocasiones drogas. Escuchando la opinión de familiares puedo nombrar respuestas como: “Mi hijo es adolescente y está experimentando y eso es normal” “Pero si mi hijo o esposo solo se emborracha cada fin de semana” “toma todos los días su copita pero no se emborracha” “si fuma marihuana pero solo lo hace en forma recreativa” “fuma marihuana pero eso lo mantiene tranquilo” etc.

 

En muchas ocasiones la familia se siente avergonzada por lo que está sucediendo al interior de su casa, lo que les llega a resultar muy dolorosa la aceptación de la realidad, incluso pudiendo llegar a la negación total aun en las peores circunstancias ante sí mismo.

 

Esta situación de negación no le permite a la familia reconocer que muchos de los problemas que les están afectando son consecuencia del comportamiento que presenta el adicto, como por ejemplo cuando los culpa de sus desgracias o por las pérdidas económicas y laborales que suelen ser constantes.

 

Muchas veces estas actitudes le impiden a los integrantes de la familia el poder expresar sus emociones y sentimientos que los agobian e incluso, con el paso del tiempo y con la costumbre, se bloquean de tal manera que llegan a no sentir estas intensas emociones bloqueándolas por completo, ya que estas emociones pueden llegar a ser vistas como “peligrosas”, por lo que se mantienen en un silencio emocional para evitar que, si se llega a expresar o decirse lo que sienten, esto afecte o perturbe al adicto ya que le tienen un miedo profundo a sus emociones y en la forma en que éste explota, pero principalmente en cómo va a reaccionar ante ellos, que por lo general es en forma violenta.

 

Otra de las formas de negación es tratar de no hablar de la adicción ya que esto les genera una respuesta emocional fuerte, incluso muchos llegan a creer que “si no se habla del tema no pasa nada”.

 

Por su parte, la familia también debe de comprender que al presentarse las emociones estas no pueden ser eliminadas y suprimidas en forma selectiva,  las emociones es importante dejarlas salir y sentirlas o, todo lo contrario y no recomendable, dejar de sentir completamente, ya que cuando la persona tratar de suprimir las emociones que le son más afectivas o intensas, acaban suprimiendo todas. Como consecuencia se confundirán al no poder identificar lo que sienten generarles otro tipo de problemas, como por ejemplo el confundir la ansiedad con el enojo o ira o la depresión con irritabilidad.

 

Cuando al interior de la familia las emociones no se encuentran reguladas, controladas o están confusas, se generan dificultades para la toma de decisiones y la forma de relacionarse inclusive con personas al exterior de la familia.

 

En Clínica Ser podemos Ayudarte.

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Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez

Maestría en Psicología Clínica

Psicólogo Clínica Ser

Cédula 11929943