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Las Emociones: ¿Verdades absolutas?

emocionesNo eres tu emoción

No podemos obligarnos a no tener emociones, las personas intentan ignorar o reprimir sentimientos “negativos” lo cual es contraproducente ya que eso hace que se queden más tiempo. Cuando tenemos emociones fuertes, podemos ver los pensamientos y creencias asociados con esa emoción como la única verdad posible y tenemos la noción de que las emociones son “hechos”, verdades absolutas.

A veces, si experimentamos mucho la misma emoción, podemos confundir a esa emoción como una parte de nuestra identidad. Es normal tener impulsos asociados con las emociones y aunque éstos sean fuertes, uno pude elegir si desea actuar o no. Cada persona experimenta la misma emoción de diferente manera.

Cuando nos resistimos a sentir y nos empeñamos en controlar lo que pensamos o sentimos, dichas experiencias se cronifican con el tiempo expresándose mediante sensaciones físicas, se disparan sentimientos de incertidumbre, lo que resulta más abrumador y esto incrementa la intensidad emocional. Cuando dejamos de resistirnos a sentir algunas emociones, paradójicamente el dolor cesa.

Nos tenemos que abrir a la experiencia de sentir, hacer lugar y aprender a estar con nuestras emociones sin resistirse, invirtiendo la energía que utilizamos en evitarlas para modificar el modo en que nos enfrentamos a ellas. Se requiere de flexibilidad para ampliar el repertorio conductual, integrando un abanico de alternativas de respuestas.

Cada una de las emociones tiene su función y utilidad, no podemos eliminarlas o anularlas pero si podemos modular y modelar nuestras reacciones elaborando respuestas de procesamiento positivas. Recuerda, para poder trabajar con nuestros sentimientos, tenemos que empezar por modificar nuestros propios pensamientos.

Cuando permitimos que las emociones gobiernen nuestra vida, es cuando somos más vulnerables a caer en adicciones, o a caer en el alcoholismo, porque siempre estaremos buscando como dejar de sentir, es por eso que es importante que, si tú o algún conocido necesitan apoyo profesional, no duden en buscarlo.

Mtra. Miriam Samour Nieva

Psicóloga clínica

Terapeuta en clínica SER

Cédula: 11729330.

Nuevas Tecnologías, Nuevas Adicciones

Adolescentes felicesNUEVAS ADICCIONES, ADOLESCENTES Y NIÑOS LOS MÁS VULNERABLES

Hoy en día, la tecnología ha avanzado a pasos agigantados, y esto abarca también la aparición de los videojuegos, internet, redes sociales, pantallas, mismos que han ido evolucionando para satisfacción de los usuarios.

Los adolescentes y niños son una población vulnerable a desarrollar adicciones, ya que utilizan las nuevas tecnologías para relacionarse, aprender, entretenerse y divertirse. El uso recreativo en ocasiones excesivo de estas tecnologías es normal en algunos momentos de la adolescencia (Israelashvili, Kim y Bukobza, 2012). Sin embargo, este tipo de comportamientos han desatado gran polémica y preocupación de los padres, profesores, así como áreas de la salud mental, ya que el uso inmoderado provoca una serie de síntomas y conductas des adaptativas que perjudican el desarrollo biopsicosocial.

La transición de la infancia a la adolescencia es un periodo de especial vulnerabilidad para el desarrollo de comportamientos adictivos.

Teniendo en cuenta que la transición de la infancia a la adolescencia es un periodo de especial vulnerabilidad para el desarrollo de comportamientos adictivos; en esta etapa de la vida suceden grandes cambios biológicos, cognitivos, emocionales y sociales:

  1. Empieza a manifestarse gran parte de la vulnerabilidad genética para el desarrollo de trastornos mentales.
    2. El adolescente se ve obligado a afrontar demandas cada vez más exigentes de su entorno: buen rendimiento en los estudios, responsabilidades domésticas, independencia, relaciones de pareja.

La coincidencia de ambos fenómenos sitúa al adolescente en una situación de estrés que en ocasiones le incita a iniciar actividades gratificantes compulsivas que pueden derivar en una adicción (Castellanos-Ryan et al., 2012; Gladwin, Figner, Crone y Wiers, 2011) y con ello anomalías neurobiológicas en la corteza orbitofrontal, cuerpo estriado y regiones sensoriales, áreas implicadas en el control de los impulsos, datos que afligen pues en la adolescencia el manejo emocional es importante afianzar.

Los expertos han advertido daños a la salud en adolescentes y niños

Los expertos han advertido daños a la salud derivados de la adicción a los videojuegos, tales como problemas auditivos, visuales, descontrol en el sueño, conducta agresiva, alimentación deficiente, complicaciones muscuesqueléticas depresión. Por lo que existe un riesgo alto para la salud física y mental de las personas afectadas o las que se encuentran alrededor generando deterioro personal, familiar, social y educativo, así como otras áreas importantes del funcionamiento del individuo.

La OMS refirió que se observa un patrón de comportamiento de juego persistente o recurrente tanto en línea como fuera de línea en un lapso de por lo menos doce meses, en los adolescentes, sin embargo, existen casos graves y evidentes en periodos más breves. La sintomatología puede incluir:

  • Deterioro en el control sobre el juego (desde el inicio hasta el final, pasando por la frecuencia, intensidad, duración y contexto)
    • Incremento de la prioridad prestada al juego, que se antepone a otros intereses y actividades cotidianos
    • Persistencia o aumento del tiempo dedicado al juego pese a que tenga consecuencias negativas.

Por tanto,  por estas nuevas adicciones, el trabajo con familias, en información y prevención es indispensable para poder apoyar en los hábitos y costumbres más sanas, con la intención de mejorar la calidad de vida, así como los tratamientos de adicciones que ayudan el la recuperación de la misma.

 

PSIC. BLANCA CECILIA ADÁN PERALTA

MTRA. EN PSICOTERAPIA Y PSICODIAGNOSTICO

CÉDULA PROFESIONAL 10769035

 

COMENZANDO UN NUEVO CICLO EN LA RECUPERACIÓN

Cuando iniciamos un nuevo ciclo, un nuevo año, un nuevo mes, se experimentan diversas emociones que provocan que las personas nos planteemos metas y objetivos con los que creemos podemos sentirnos, vernos o ser mejores personas, sin embargo, no siempre es sencillo llevarlo a cabo pues se requiere, empeño, constancia y paciencia, mismos que tendrás que recordar durante tus días. En muchas ocasiones es mejor ir paso a paso, es decir realizar pequeños cambios que te permitan alcanzar otros, por lo que, en el tema de las conductas adictivas, así como en la adicción es trascendental que definas como comenzar identificando el orden de prioridades desde lo más básico.

 

Guerri M. (s/f) explica que la psicología conductual establece que las personas respondemos positivamente a los logros, por pequeños que sean. Estos avances o logros también evitan la procrastinación, estableciendo un camino de logros, permitiendo ir paso a paso con los objetivos establecidos.

  • Como primer punto, puedes comenzar con comprometerte con tu tratamiento farmacológico en tiempo y forma.

 

  • Segundo: establece una rutina de ejercicio divertido, donde puedas hacer caminata, trotar diez kilómetros a la semana, distribuyéndolo durante la semana, tu cuerpo con el tiempo te lo agradecerá y a ti te permitirá construir un hábito sano.

 

  • Tercero: asiste a grupos de apoyo, por lo menos cuatro días a la semana, te permitirá estar en contención constante, recordando que te encuentras en un proceso que requiere tiempo. Recuerda que el tratamiento de las adicciones debe ser llevado por profesionales de la salud con la experiencia y conocimiento adecuado.

 

  • Cuarto: Involúcrate en aprender algo nuevo cada mes, puede ser un curso, leer un libro, o también te puedes enfocar en un área específica.

 

  • Quinto: Fortalece la comunicación con personas que estén a tu alrededor, desarrollar habilidades, sociales o de comunicación genera inteligencia emocional, ayuda a liberar emociones negativas y poco a poco desarrollarás estrategias en la solución de problemas.

 

  • Sexto: Pasa menos tiempo en redes sociales y videojuegos, estable cierto tiempo, revisar el teléfono todo el día no es una buena idea, te ayudará en tu estabilidad emocional.

 

  • Séptimo:Asiste a psicoterapia; Te permitirá, tener un espacio de escucha activa, replanteándote el rumbo hacia donde te En Clínica Ser te ayudamos a empezar de nuevo, con una perspectiva real y comprometida.

 

Tus metas, siempre tienen que ser alcanzables, de no ser así, podrías experimentar frustración, recuerda que paso a paso se llega lejos.

 

En tu proceso de recuperación

 

En Clínica SER podemos ayudarte.

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PSIC. BLANCA CECILIA ADÁN PERALTA

MTRA. EN PSICOTERAPIA Y PSICODIAGNOSTICO

Psicoterapeuta de Clínica Ser

CÉDULA PROFESIONAL 10769035

La familia con un enfermo adicto

Parte del entendimiento y logros de los procesos de rehabilitación de adicciones y la problemática que puede bloquear la misma de un paciente con consumo de sustancias adictivas, se encuentra en un principio al interior de la familia. La familia es un elemento muy importante en el logro de la rehabilitación de su familiar adicto, sin embargo, en muchas ocasiones, la familia también puede provocar a través de su codependencia que su familiar no acepte su adicción o no quiera rehabilitarse porque no lo considera necesario.

 

La familia por lo general, al igual que el adicto suelen entrar en negación por diversos motivos, en los que sobresale la apariencia hacia el exterior, el mantener el secreto de la adicción o por no aceptar que su familiar tiene un problema y por lo tanto se actúa como si no pasara nada, como si todo estuviera bien o considerando que es normal que una persona tome, principalmente alcohol y en ocasiones drogas. Escuchando la opinión de familiares puedo nombrar respuestas como: “Mi hijo es adolescente y está experimentando y eso es normal” “Pero si mi hijo o esposo solo se emborracha cada fin de semana” “toma todos los días su copita pero no se emborracha” “si fuma marihuana pero solo lo hace en forma recreativa” “fuma marihuana pero eso lo mantiene tranquilo” etc.

 

En muchas ocasiones la familia se siente avergonzada por lo que está sucediendo al interior de su casa, lo que les llega a resultar muy dolorosa la aceptación de la realidad, incluso pudiendo llegar a la negación total aun en las peores circunstancias ante sí mismo.

 

Esta situación de negación no le permite a la familia reconocer que muchos de los problemas que les están afectando son consecuencia del comportamiento que presenta el adicto, como por ejemplo cuando los culpa de sus desgracias o por las pérdidas económicas y laborales que suelen ser constantes.

 

Muchas veces estas actitudes le impiden a los integrantes de la familia el poder expresar sus emociones y sentimientos que los agobian e incluso, con el paso del tiempo y con la costumbre, se bloquean de tal manera que llegan a no sentir estas intensas emociones bloqueándolas por completo, ya que estas emociones pueden llegar a ser vistas como “peligrosas”, por lo que se mantienen en un silencio emocional para evitar que, si se llega a expresar o decirse lo que sienten, esto afecte o perturbe al adicto ya que le tienen un miedo profundo a sus emociones y en la forma en que éste explota, pero principalmente en cómo va a reaccionar ante ellos, que por lo general es en forma violenta.

 

Otra de las formas de negación es tratar de no hablar de la adicción ya que esto les genera una respuesta emocional fuerte, incluso muchos llegan a creer que “si no se habla del tema no pasa nada”.

 

Por su parte, la familia también debe de comprender que al presentarse las emociones estas no pueden ser eliminadas y suprimidas en forma selectiva,  las emociones es importante dejarlas salir y sentirlas o, todo lo contrario y no recomendable, dejar de sentir completamente, ya que cuando la persona tratar de suprimir las emociones que le son más afectivas o intensas, acaban suprimiendo todas. Como consecuencia se confundirán al no poder identificar lo que sienten generarles otro tipo de problemas, como por ejemplo el confundir la ansiedad con el enojo o ira o la depresión con irritabilidad.

 

Cuando al interior de la familia las emociones no se encuentran reguladas, controladas o están confusas, se generan dificultades para la toma de decisiones y la forma de relacionarse inclusive con personas al exterior de la familia.

 

En Clínica Ser podemos Ayudarte.

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Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez

Maestría en Psicología Clínica

Psicólogo Clínica Ser

Cédula 11929943

DAÑOS ASOCIADOS AL CONSUMO DE SUSTANCIAS ADICTIVAS

En nuestra sociedad actual, el consumo de sustancias adictivas se ha considerado como “normal” principalmente el uso del alcohol, el cual se trata de esconder o de  dar ocultamiento refiriendo que siempre acompaña en diferentes y sin número de ocasiones y que es básica su  presencia en todo tipo de celebraciones o cuando se presentan diferentes estados de ánimo como la tristeza o la alegría y en ocasiones como forma de evasión de la realidad o escape y algunos incluso como una forma de relajamiento.

 

Sin embargo, lo que no se toma en cuenta es que estas costumbres o hábitos culminan en una enfermedad crónica y progresiva que puede tener consecuencias a la salud muy graves, e incluso fatales por los cambios orgánicos que genera, afectando no solamente al consumidor sino también a su entorno.

 

El consumo de sustancias adictivas tendrá un efecto directo en el sistema nervioso central, lo que llevará al consumidor a modificar en forma negativa tanto su personalidad como su conciencia, incluso estos cambios pueden ser tan radicales que ya no es posible comprender como es que una persona puede cambiar tanto en tan poco tiempo.

 

Cuando la persona consume sustancias adictivas por largos periodos de tiempo en forma frecuente o en grandes cantidades, el cerebro se adapta tanto a la misma que implica el mantenimiento de funciones que van ahora a depender de su ingesta.

 

Por el consumo frecuente, el cuerpo se va acostumbrando a sentir los efectos que la sustancia le provoca (síndrome de tolerancia) y, por lo tanto, el efecto buscado va requiriendo de una mayor dosis para sentirlo.

Cuando el cerebro inicia a adaptarse a la presencia de la sustancia, se podrán reconocer los efectos de cambio en el funcionamiento del cerebro, ya que son visibles a simple vista, pero en el momento en que la persona abandona el consumo en forma repentina comienzan a aparecer diferentes desórdenes cerebrales como son: temblor de la lengua, párpados y manos, sudoración, náuseas o vómitos, taquicardia y/o aumento de la presión arterial, agitación psicomotora, cefalea, insomnio, malestar o debilidad, alucinaciones transitorias o ilusiones ópticas, táctiles o auditivas, convulsiones tónico-clónicas y delirium tremens.

 

Estos signos y síntomas son propios del síndrome de abstinencia y, en muchas ocasiones desaparecen con la nueva ingesta de la sustancia, por lo que la persona se siente “aliviada”, lo que hace que se genere una de las principales causas para no dejar de consumir que es el efecto placebo.

Cabe aclarar que por la normalización del consumo en nuestra sociedad y en las familias, el detectar la presencia de la enfermedad puede tardar hasta varios años para que pueda ser detectada la dependencia que se generó.


Por otra parte podemos identificar causas o motivos que refieren las personas que les han llevado a iniciar el consumo de sustancias adictivas, siendo principalmente estos:

 

  • Problemas para poder solucionar conflictos familiares y/o sociales.
  • Problemas con el control de estrés.
  • Problemas para poder solucionar conflictos emocionales y/o amorosos.
  • Efecto de influencia de festividades culturales y familiares para el consumo.
  • Problemas laborales y/o económicos.
  • Evitación de solución a problemas. Etc.

 

En Clínica Ser estamos listos para ayudarte.

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Mtro. Adrián Alberto Pérez Méndez

Terapeuta de Clínica SER

Maestría en Psicología Clínica Infanto – Juvenil

Ced. Prof. 11929943

LA DOPAMINA EN LAS ADICCIONES

LA ADICCIÓN es definida como un trastorno psíquico caracterizado por una necesidad compulsiva de consumo de sustancias, con la característica de ser potencial para abusar o depender de la misma.  La adicción como ya lo hemos revisado tiende a invadir progresivamente todas las esferas de la vida del individuo (familia, amigos, relaciones sociales o trabajo). Al mismo tiempo, se produce un desinterés hacia actividades, experiencias y placeres alternativos que habían formado parte de la vida del individuo afectado.

Existen estudios por la Brigham Young University, dirigida por el profesor Scott Steffensen, donde dejan ver que los mecanismos cerebrales se activan al consumir sustancias adictivas como el alcohol, tabaco o las drogas duras.

Al consumir habitualmente una sustancia adictiva nuestro cerebro se acostumbra a ella, lo que produce que se suprima su producción normal de dopamina y demande una dosis de esa sustancia para compensar la pérdida. La escasez o abstinencia de esos niveles de dopamina genera estrés, ansiedad, irritación y dolor, los cuales, solo se mitigan temporalmente mediante el consumo de la droga que demanda el cerebro.

En este sentido el cuerpo trata de compensar el nivel natural de dopamina, sin embargo, refiere Steffenson, que la clave se encuentra en un subconjunto de neuronas que son las que ponen freno a la liberación de la dopamina. La adicción es una enfermedad cerebral que, como otra cualquiera puede tener un tratamiento que permita una mejor calidad de vida.

Todas las drogas de abuso causan un aumento de la actividad del sistema dopaminérgico mesocorticolímbico. Durante el consumo crónico se producen cambios neuroadaptativos y neuroplásticos, que modifican la estructura de ese sistema. Es decir, los cambios neuronales inducidos por el consumo crónico producen hipofrontalidad, que, comprometen la capacidad emocional y cognitiva de orden superior, así mismo la capacidad de controlar la CONDUCTA.

La dopamina es fundamental en el aprendizaje mediado por recompensa y desempeñando un papel primordial en la adicción.  Debido a esto en CLÍNICA SER, el tratamiento integral para las adicciones, como es la terapia farmacológica, psicológica, grupos de apoyo, psicoeducación familiar, actividad física etc. permite que, en muchos casos, las personas afectadas vuelvan a llevar una vida renovada.

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PSIC. BLANCA CECILIA ADÁN PERALTA

Psicóloga Clínica SER

MTRA. EN PSICOTERAPIA Y PSICODIAGNOSTICO 

CÉDULA PROFESIONAL 10769035

El Proceso de Recuperación en las Adicciones

Las adicciones a sustancias producen importantes cambios tanto a nivel tanto cerebral como psicológico. En cuanto a la primera se producen cambios neuroquímicos a nivel del sistema nervioso central, estos cambios se traducen en un reajuste biológico,  que a su vez implicarán cambios que se manifestarán a través de signos y síntomas físicos y psicológicos. Usuarios en recuperación y familiares deben estar enterados de las fases que enfrentaran en su proceso.

La fase uno de recuperación, es el síndrome de abstinencia, empieza con el primer abandono del consumo de la sustancia o sustancias, dura entre 1 y 2 semanas dependiendo de la sustancia, cantidad y tiempo de consumo. El síndrome de abstinencia, es la desintoxicación física que involucra deseos intensos de consumir, depresión, ansiedad, baja energía, irritabilidad, insomnio, paranoia, problemas de memoria. Todos estos signos y síntomas seguirán al reajuste neuroquímico cerebral. Es necesario que tanto la persona como su familia, comprendan a que se deben estos estados emocionales y que acabarán.

 

La fase dos de recuperación del paciente, es la de abstinencia temprana, esta fase suele caracterizarse por un estado de bienestar e incluso euforia al sentir o pensar que sus problemas con la sustancia/s están prácticamente resueltos. Dura de 4 a 6 semanas y se caracteriza por el aumento de energía del paciente, aumento del optimismo, leve paranoia. Estas sensaciones pueden llevar a la persona a tener un exceso de confianza que puede causar problemas ya que el paciente puede pensar que no es necesario prolongar el tratamiento, pueden aumentar su exposición sobre todo a disparadores de tipo externo, consumir otro tipo de sustancia diferente a la que les ocasionó la adicción. Por todo ello es muy importante que los usuarios sepan de la
existencia de esta fase y de cuáles son sus características principales así podrán conocer los riesgos y como enfrentarse a ellos haciendo uso de todas las estrategias de las que dispongan hasta el momento (calendario estructurado, conocimiento de sus disparadores, mantener su asistencia al grupo, hacer ejercicio físico para la liberación de endorfinas, detención del pensamiento, relajación progresiva y Yoga)


La fase tres de recuperación es la abstinencia prolongada o fase del muro. Es sin duda, una de las más temidas por los pacientes ya que supone o lo viven como un retroceso debido a que el nivel de energía baja, emocionalmente la persona se siente apática, triste y en algunos casos se manifiestan estados de anhedonia. Puede llegar a durar entre 3 y 4 meses; la persona puede enfrentarse a cambios casi continuos en su estilo de vida, sentimientos de tristeza y rabia, soledad, conflictos familiares, su vida sexual puede verse afectada, pueden reaparecer los deseos de consumo de cualquier adicción/sustancia. Todo esto puede llevar a la persona a creer que nunca se recuperará, aumentando así su desesperanza frente a la situación y las probabilidades de recaída que suelen justificar a través de su estado de ánimo. Hay que destacar la importancia que tiene para sus familiares el conocimiento de esta fase y recalcar que todos estos cambios se siguen a la adecuada estabilización de la neuroquímica cerebral y que los síntomas pasarán con el tiempo.

 

La fase cuatro  es la de adaptación y resolución, dura entre 4 y 6 meses, la persona ya ha superado los síntomas de la abstinencia física, mejorando casi todos sus efectos, sin decir, que su proceso de recuperación haya finalizado. En esta fase el paciente siente que al haber superado la fase del muro, su vida puede retornar a la normalidad, siendo esta una creencia falsa. El objetivo principal de esta fase es mantener el estilo de vida que se ha ido implantando poco a poco a lo largo de cada etapa de la recuperación y aceptando que esta etapa o proceso es para toda la vida. Debido a que en esta fase la estabilidad emocional se ve aumentada, el proceso de toma de decisiones y estado emocional del paciente se ven claramente mejorados. Este hecho puede llevarle a interesarse por realizar actividades que le gusten e incorporarlas a su nuevo estilo de vida. Es muy importante que la persona a través de sus diferentes apoyos (familiares, amigos, diversos grupos de apoyo) y de sí mismo, desarrolle y mantenga un estilo de vida equilibrado.

En Clínica Ser estamos listos para atenderte en Tu proceso de Rehabilitación, la ayuda te espera.

Llámanos al 222 231 7626, 222 231 7574 o contacta por WhatsApp al 221 349 0308.

 

Mtro. Edward German Fisher Naveda

Psicólogo Consejero individual Clínica SER

Maestro en Psicoterapia Ericksoniana

Ced.6987755

LAS ADICCIONES Y EL SUICIDIO

El pasado 10 de septiembre, se celebró el día mundial de la prevención al suicidio, motivo por el cual, hablaremos acerca de la relación entre las adicciones y el suicidio.

A partir de los últimos años el aumento en la tasa de suicidios ha llamado la atención de las autoridades de salud no solo del México sino del mundo entero. En términos generales, el suicidio se entiende o define como la generación de un daño autoinfligido de una persona de forma intencional con la finalidad de terminar con su vida.

El suicidio se considera un acto complejo, ya que evoluciona a partir de la idea suicida, el plan suicida y el acto suicida. Las causas principales que se han identificado son la presencia de trastornos mentales y trastornos de la personalidad, particularmente los trastornos depresivos, obsesivos compulsivos, antisociales, limítrofe de la personalidad y, en nuestro interés el trastorno por consumo de sustancias, en el cual el riesgo de suicidio entre la población consumidora es mayor que el general de la población inclusive en los que presentan una comorbilidad en trastornos psiquiátricos.

En el caso del consumo de sustancias adictivas, el número más significativo que presentan conducta suicida se presentan en el consumo del alcohol, la marihuana, los sedantes, estimulantes y opioides, en los cuales lo principal es el consumo y el alto número de consumidores lo que aumenta la estadística debido a que el consumidor de sustancias adictivas indica tener más síntomas depresivos y una comorbilidad psiquiátrica, esto significa que la persona sufre dos o más trastornos o enfermedades que se presentan al mismo tiempo o que existe una interacción entre ellas, lo que hace que en un número alto utilicen fármacos de prescripción como método suicida o el haber experimentado un número mayor de sobredosis.

Es importante entender también que el consumo de sustancias adictivas es, por sí solo, un comportamiento suicida de forma constante.

Esta prevalencia se debe a que la desinhibición que provoca la intoxicación incrementa dicho riesgo al reducir la inhibición para cometer un acto impulsivo, a la vez de que al consumir las sustancias, tanto la intoxicación como la abstinencia, perturban la capacidad de juicio y esto potencializa la desinhibición de la conducta.

Otra característica es la generación de descuido hacia su vida, indiferencia, desesperanza, provocando alteraciones en el estado de ánimo, ya sea hacia la depresión, hacia un ánimo expansivo e incluso la irritabilidad.

Es necesario recordar que el consumo de sustancias presenta daño cerebral acompañado de disfunciones y cambios neuropsicológicos que afectan y deterioran la conducta y el estado de ánimo pudiéndose generar conductas agresivas y violentas.                 

Por otra parte, es necesario que se tome en cuenta, aunque con cautela, los fallecimientos suicidas provocados por sobredosis. En este sentido, se ha informado sobre subgrupos de consumidores de sustancias con un nivel elevado de impulsividad, como el caso de los consumidores de heroína, en quienes se ha encontrado un rango de sobredosis anteriores a la conducta suicida de 48 a 68%.

En conclusión, el consumo de sustancias es un factor importante relacionado con el suicidio al comparar con otras causas de defunción, en los sujetos cuya causa de defunción fue dictaminada por el SEMEFO de las entidades federativas participantes en el SISVEA. Sin embargo, deben establecerse mecanismos o metodologías más precisos para la detección de las sustancias con objeto de mejorar el registro de los casos de suicidio bajo la influencia de éstas.

En Clínica Ser, sabemos que:

  • El suicidio es prevenible mediante intervenciones oportunas.
  • La Identificación temprana, el acudir a tiempo a un programa de rehabilitación de adicciones, que ofrezca un tratamiento y atención profesional para personas que presentan abuso de sustancias, puede salvar su vida o la de su ser querido.

NO ESPERE A QUE SE PRESENTEN EVENTOS LAMENTABLES E IRREPARABLES, SOLICITE AYUDA PROFESIONAL HOY.

¡En Clínica Ser la Ayuda está Lista!

LLÁMENOS podemos Ayudarle (222) 231-7626 / 231-7574 / 249-9390.

 

Mtro. Adrián Alberto Pérez Méndez

Terapeuta de Clínica SER

Maestría en Psicología Clínica Infanto – Juvenil

Ced. Prof. 11929943

ADICCIÓN A LOS MEDICAMENTOS

Cuando hablamos de adicciones ¿Qué es lo primero que pasa por tu mente? Alcohol, Mariguana, Cocaína, Cristal, o Tabaco, rara es la persona que piensa en medicamentos.

Los fans de las series de Doctor House pensarán de modo distinto. Su protagonista a raíz de una lesión en una pierna desarrollo una adicción a “vicodin”, un derivado del opio llamado Hidrocodona. Los esfuerzos de sus compañeros para que renuncie a ese analgésico son parte importante de la serie que no cumplen con su objetivo.

En México hoy en día, el abuso de medicamentos es un problema que va en aumento lo vemos seguido en Clínica Ser, las autoridades han hecho lo que les corresponde para controlar algunos de los medicamentos que más busca un adicto, aun así han visto la forma de comprar, robar o falsificar recetas para conseguirlos, incluso muchos usuarios comienzan en casa con lo que hay, algún medicamento controlado de un familiar. Es un proceso de curiosidad vs efecto.

Ningún medicamento es dañino siempre y cuando el uso sea prescrito por un médico titulado y la dosis sea la adecuada. Dependiendo del medicamento es el efecto que da, entre otros: euforia, somnolencia, vigor, tranquilidad, calma, bienestar, claro que hay efectos secundarios, debilidad física y mental, puede alterar el funcionamiento de órganos y sistemas del cuerpo, esto puede poner en peligro la salud y la vida de la persona.

Un usuario de Mariguana, Alcohol y/o Cocaína quien ha abusado constantemente de la sustancia, conoce los graves peligros a los que se expone, los que han caído en un exceso de consumo de un medicamento es común que desconozcan las consecuencias.

Los Anestésicos, analgésicos, sedantes y ansiolíticos en exceso, y no prescritos y controlados por un profesional médico, son tan peligrosos como cualquier otra droga.

A continuación se mencionan algunos medicamentos que hemos atendido por adicción:

Tipo de medicamento

Principio activo

Efectos cuando se abusa en su consumo

 

Anestésicos

 

Ketamina

 

Descontrol muscular, alucinaciones, amnesia. Delirio, depresión, náusea, vómito, paro respiratorio, paro cardíaco.

 

Depresores, ansiolíticos

 

Barbitúricos

 

Depresión, mareos, confusión, cansancio, falta de coordinación, falta de concentración.

 

Depresores, ansiolíticos

 

Benzodiacepinas (distintas al flunitrazepam)

 

Sedación, mareos.

 

Depresores, ansiolíticos

 

Flunitrazepam

 

Alteraciones gastrointestinales y visuales, retención urinaria, pérdida temporal de la memoria.

 

Estimulantes

 

Metilfenidato

 

Depresión, pérdida de sueño, pánico, paranoia, agresividad, lesiones renales, paro cardíaco.

 

Jarabe contra

la tos

 

Dextrometorfano

 

Alucinaciones, falta de coordinación muscular, falta de atención y de concentración, disociación.

 

El tratamiento a la adicción a los medicamentos puede ser algo muy complicado, y requiere la intervención de especialistas en psiquiatría para un manejo adecuado y seguro.

La identificación precoz del abuso de medicamentos recetados y la intervención temprana pueden evitar que el problema se convierta en una adicción.

Todos somos curiosos y comenzamos probando algo que nos ayude a estudiar, estar despierto, trabajar más, dormir, tener nuevas sensaciones, algo que elimine dolores.

En muchos casos, estas dependencias son más duras de dejar que otras drogas ilegales, por la falta de conciencia que hay entorno a ellas, los usuarios se escudan en “me lo receto el Doctor”, al igual que cualquier adicción requiere un proceso de desintoxicación que debe ser supervisado por un Especialista en Psiquiatría, que conozca el uso de fármacos, los efectos indeseables y la forma de regularlos, que permitan controlar durante el proceso la ansiedad y/o pánico durante la deshabituación.

En Clínica Ser, contamos con especialistas en psiquiatría las 24 horas, todos los días, lo que garantiza un manejo seguro y confiable, en manos expertas.

Desarrollamos un plan individualizado para cada uno de nuestros usuarios, ofreciéndoles las mejores y más actualizadas técnicas terapéuticas para lograr su recuperación.

En Clínica Ser la Ayuda está Lista.

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Mtro. Edward German Fisher Naveda

Coordinador de Psicología de Clínica Ser

Maestría en Psicoterapia Ericksoniana

Cédula profesional  6987755

Adolescencia las drogas y el sexo

En nuestra sociedad se considera que existe una relación estrecha entre adolescencia y sexualidad, en ocasiones, se piensa que un adolescente utiliza las drogas como una forma de estimulación sexual cuando posiblemente suceda todo lo contrario.

Iniciemos por comprender que la sexualidad es un fenómeno ligado a las emociones, a las interrelaciones y a las influencias sociales que, de alguna manera, marca la vida del adolescente durante su desarrollo.

Por otra parte, el ser humano ha buscado y experimentado el uso de sustancias que “acrecienten el placer sexual” como ciertos crustáceos, alimentos exóticos, plantas y por supuesto las drogas.

Sin embargo, en estudios que se han hecho acerca del uso de drogas, estas en lugar de tener un efecto positivo, como se piensa o cree, producen un efecto negativo que va desde la misma relación hasta las manifestaciones y comportamientos sexuales.

El adolescente busca el efecto inmediato que se puede reflejar en desinhibición y euforia, que sus sensaciones se vean aumentadas o estimuladas, sin embargo, ninguna de estas sensaciones aumenta el deseo sexual ya que para que esto suceda debe de haber una concentración de hormonas como la progesterona, la testosterona junto con las feromonas en el organismo y, si se abusa de estas hormonas, el efecto será que producen disfunciones tanto en el hombre como en la mujer.

El uso de drogas puede influir de diferentes formas en la actividad sexual, afectando el deseo, la excitación y el orgasmo. Sin embargo, hay que aclarar que el efecto claro está al interior de la mente de la persona consumidora por lo que su deseo sexual se ve alterado teniendo una actuación como “afrodisiaco”. Sin embargo, el hecho de que la droga aumente el deseo sexual no implica ni significa que tendrá una mejor actuación sexual o placentera ya que la falta de excitación produce en el hombre impotencia y en la mujer afecta los mecanismos de excitación

Es importante recalcar que la excitación sexual es necesaria para que se pueda producir un orgasmo, por lo que la falta de ésta interferirá sin duda alguna en la respuesta sexual normal de ambos. Las drogas interfieren en los nervios adrenérgicos, que son los responsables del orgasmo, y liberan algo similar a la adrenalina, por consiguiente se bloquean los nervios afectando la capacidad orgásmica del consumidor.

En el caso de las mujeres se presentan también alteraciones de los ciclos menstruales, problemas y trastornos de ovulación, disminución del deseo sexual, anorgasmia, falta de lubricación, bloqueo a la respuesta sexual, disfunción e infertilidad.

En el hombre disminución de hormonas, de la producción espermática, disfunción eréctil y del deseo, impotencia, aumento en el tamaño de la próstata, eyaculación tardía y disfunción.

Como podemos observar, las drogas no ayudan a las relaciones sexuales, sino todo lo contrario, ya que generan trastornos generales y disfuncionales que pueden volverse permanentes.

La falta de información y desconocimiento se convierten en algo muy peligroso que puede provocar daños irreversibles, y aún más, si esto se da en etapas precoces como la infancia o la adolescencia, por ello, se hace necesario que los adolescentes adquieran una educación sobre el uso de drogas y sexo, y que esta recaiga principalmente en los padres y maestros, sin que esté mediatizada por inhibiciones y tensiones, esto ayudará a que los adolescentes cuenten con herramientas para enfrentar este problema de sexo y drogas.

Si tu ser querido sufre un problema de adicción, en Clínica Ser la AYUDA está LISTA.

¡Llámanos!, estamos seguros de poder ayudarlos.

Tel. (01-222) 231-7626 / 231-7574 / 249-9390.

  

Mtro. Adrián Alberto Pérez Méndez

Terapeuta de Clínica SER

Maestría en Psicología Clínica Infanto – Juvenil

Ced. Prof. 11929943