Depresión – Adicción: Patología dual

Pareja DisfrutandoRelación entre depresión y adicción.

La depresión puede ser una consecuencia del consumo de sustancias, así como también puede ser un factor de riesgo para llegar a una adicción, esto se le conoce como patología dual. En ambos casos, tanto los factores genéticos como los factores ambientales son sumamente importantes a la hora de establecer los mecanismos por los cuales llegan a producirse este tipo de trastornos.

No existe una correlación que detecte que ocurre primero, pero comparte síntomas similares que pueden vincularse entre si, ambas afectan áreas similares en el cerebro. La complejidad en una depresión dual se relaciona con los diversos efectos farmacológicos provenientes de las sustancias de abuso. Esta complejidad se pude presentar tanto en consumo como en abstinencia.

Esto provoca conductas suicidas.

Además, se ha observado en diversos estudios científicos que la coexistencia de la depresión y adicción aumenta el riesgo de conductas suicidas y la probabilidad de tener otras enfermedades médicas, lo que hace aun mas difícil el tratamiento y empeora el pronóstico.

Existen algunos puntos necesarios para un tratamiento adecuado de adicción-depresión que son los siguientes:

  • Diagnóstico
  • Desintoxicación de la sustancia
  • Motivación hacia el abandono del consumo de sustancias
  • Psicoterapia
  • Estabilización: Farmacoterapia
  • Aprendizaje de estrategias de afrontamiento
  • Programa de prevención de recaídas
  • Mantenimiento de la abstinencia

Es necesario un Tratamiento integral

Es fundamental tener un tratamiento integral que permita a la persona abordar los trastornos desde todas las perspectivas y llegar a soluciones permanentes, por medio de un equipo Multidisciplinario que abarque todas las probables causas, y sus tratamientos.

Mtra. Miriam Samour Nieva

Terapeuta en Clínica SER

Psicóloga clínica

Cédula: 11729330

CONOCIENDO AL TRASTORNO BIPOLAR

El trastorno bipolar es una enfermedad del ánimo que comprende fases o episodios generalmente severos, tanto de depresión como de manía. Las personas que padecen esta enfermedad experimentan periodos donde su estado de ánimo cambia pasando de etapas de tristeza, apatía y desesperanza (episodios de depresión) a etapas de euforia, irritabilidad y ánimo exageradamente elevado (episodios de manía) o viceversa.

Conozcamos algunos de los síntomas del episodio maniaco: Discurso rápido y acelerado (verborrea), pasan continuamente de una idea a otra es decir, pensamientos incompletos (fuga de ideas), sienten que son personas importantes o con capacidades extraordinarias (ideas de grandiosidad) y, presentan alteraciones de la percepción como escuchar ruidos, voces o ver figuras o personas inexistentes (alucinaciones auditivas o visuales). En el caso del episodio depresivo  presentan una pérdida de vitalidad, de apetito, de peso; existe una reducción al realizar tareas que normalmente le agradaban, falta de concentración, sentimientos de culpa, de desesperanza, intento de suicidio y en ocasiones hasta llegar a provocar la muerte.

Estos periodos se alternan entre sí, por lo que el paciente experimenta una variedad de “sube y baja” emocional que en ocasiones se intercalan periodos variables de normalidad. Si bien en la mayoría de los casos es relativamente sencillo diferenciar entre un episodio de manía y depresivo pero en ocasiones es posible encontrar casos en donde ambos episodios se presentan de manera simultánea a los cuales llamamos bipolares mixtos.

La falta de apoyo y comprensión de los familiares y de quien padece trastorno bipolar influye en el ambiente por ello, es importante tener el conocimiento adecuado para evitar recaídas constantes, recordando que no debe faltar el tratamiento psiquiátrico y psicológico, para  que los familiares tengan mayor asesoría acerca de la enfermedad y así mismo reinsertarlo en la sociedad.

En Clínica Ser podemos Ayudarte.

LLÁMANOS (222) 231-7626 / 231-7574 / 249-9390

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Mtra. Marcela Andrea Aguirre Cadena

Maestra en Psicología Clínica

Ced. Esp. 8039947

LAS ADICCIONES Y EL SUICIDIO

El pasado 10 de septiembre, se celebró el día mundial de la prevención al suicidio, motivo por el cual, hablaremos acerca de la relación entre las adicciones y el suicidio.

A partir de los últimos años el aumento en la tasa de suicidios ha llamado la atención de las autoridades de salud no solo del México sino del mundo entero. En términos generales, el suicidio se entiende o define como la generación de un daño autoinfligido de una persona de forma intencional con la finalidad de terminar con su vida.

El suicidio se considera un acto complejo, ya que evoluciona a partir de la idea suicida, el plan suicida y el acto suicida. Las causas principales que se han identificado son la presencia de trastornos mentales y trastornos de la personalidad, particularmente los trastornos depresivos, obsesivos compulsivos, antisociales, limítrofe de la personalidad y, en nuestro interés el trastorno por consumo de sustancias, en el cual el riesgo de suicidio entre la población consumidora es mayor que el general de la población inclusive en los que presentan una comorbilidad en trastornos psiquiátricos.

En el caso del consumo de sustancias adictivas, el número más significativo que presentan conducta suicida se presentan en el consumo del alcohol, la marihuana, los sedantes, estimulantes y opioides, en los cuales lo principal es el consumo y el alto número de consumidores lo que aumenta la estadística debido a que el consumidor de sustancias adictivas indica tener más síntomas depresivos y una comorbilidad psiquiátrica, esto significa que la persona sufre dos o más trastornos o enfermedades que se presentan al mismo tiempo o que existe una interacción entre ellas, lo que hace que en un número alto utilicen fármacos de prescripción como método suicida o el haber experimentado un número mayor de sobredosis.

Es importante entender también que el consumo de sustancias adictivas es, por sí solo, un comportamiento suicida de forma constante.

Esta prevalencia se debe a que la desinhibición que provoca la intoxicación incrementa dicho riesgo al reducir la inhibición para cometer un acto impulsivo, a la vez de que al consumir las sustancias, tanto la intoxicación como la abstinencia, perturban la capacidad de juicio y esto potencializa la desinhibición de la conducta.

Otra característica es la generación de descuido hacia su vida, indiferencia, desesperanza, provocando alteraciones en el estado de ánimo, ya sea hacia la depresión, hacia un ánimo expansivo e incluso la irritabilidad.

Es necesario recordar que el consumo de sustancias presenta daño cerebral acompañado de disfunciones y cambios neuropsicológicos que afectan y deterioran la conducta y el estado de ánimo pudiéndose generar conductas agresivas y violentas.                 

Por otra parte, es necesario que se tome en cuenta, aunque con cautela, los fallecimientos suicidas provocados por sobredosis. En este sentido, se ha informado sobre subgrupos de consumidores de sustancias con un nivel elevado de impulsividad, como el caso de los consumidores de heroína, en quienes se ha encontrado un rango de sobredosis anteriores a la conducta suicida de 48 a 68%.

En conclusión, el consumo de sustancias es un factor importante relacionado con el suicidio al comparar con otras causas de defunción, en los sujetos cuya causa de defunción fue dictaminada por el SEMEFO de las entidades federativas participantes en el SISVEA. Sin embargo, deben establecerse mecanismos o metodologías más precisos para la detección de las sustancias con objeto de mejorar el registro de los casos de suicidio bajo la influencia de éstas.

En Clínica Ser, sabemos que:

  • El suicidio es prevenible mediante intervenciones oportunas.
  • La Identificación temprana, el acudir a tiempo a un programa de rehabilitación de adicciones, que ofrezca un tratamiento y atención profesional para personas que presentan abuso de sustancias, puede salvar su vida o la de su ser querido.

NO ESPERE A QUE SE PRESENTEN EVENTOS LAMENTABLES E IRREPARABLES, SOLICITE AYUDA PROFESIONAL HOY.

¡En Clínica Ser la Ayuda está Lista!

LLÁMENOS podemos Ayudarle (222) 231-7626 / 231-7574 / 249-9390.

 

Mtro. Adrián Alberto Pérez Méndez

Terapeuta de Clínica SER

Maestría en Psicología Clínica Infanto – Juvenil

Ced. Prof. 11929943