Recuperación Emocional

Recuperación 

Los 7 tipos de inteligencia emocional (y sus características)

Casi no nos hemos detenido a reflexionar, porque la convivencia entre las personas en ocasiones resulta difícil comprender que a pesar de pertenecer a una familia, cada uno tiene su propia individualidad, la falta de flexibilidad, emociones, adicciones, dificultades cotidianas y hacen que las personas estemos cerca y en una línea casi imperceptible lastimamos, y paradójicamente lastimamos a aquellos que más cerca tenemos y normalmente es la familia con quien es más difícil compartir el proceso

Por este tipo de dificultades se llega a consulta, procesos de terapia, clínicas etc. la vida se vuelve intranquila, en ocasiones inadaptada, resentida, justamente de esta última parte hablaremos en este momento, el perdón, reconciliación y proceso de psicoterapia, como herramienta para el proceso de vivir sin sufrimiento ante la vida.

Un dato interesante es que los seres humanos que tienen dificultades con el estado de ánimo como: ansiedad, depresión, adicciones perdonan menos, esto nos lleva a identificar que posiblemente la mayor dificultad tiene que ver con la expresión de lo que se siente y no se dice con palabras pero si con padecimientos. Las habilidades para el manejo de las emociones se convierten en uno de los mayores recursos para relacionarse con otras personas. Es por ello que el proceso terapéutico es indispensable, el trabajar con lo que identificamos como emociones, pero se observa en el comportamiento, como la punta de un iceberg, siendo lo que se encuentra abajo, lo más pesado y lo más duro para disolver.

Acompañamiento emocional 

En la clínica a través de acompañamiento emocional, proceso terapéutico logran identificar aquello que causa sufrimiento y muy probablemente sea un disparador de consumo de sustancias, uno de los objetivos es que ellos desarrollen recursos que les permita llegar al perdón e inclusive de ellos mismos, pues puede ser una mirada hacia el futuro, cualidad humana que permitirá ser una nueva persona.

El perdonar puede resultar liberador, permite avanzar a una vida con mayor conciencia, es importante que reflexionemos que perdonar no es olvidar, el perdonar puede ser la reconciliación ante la imperfección de las personas ante una forma distinta de vivir, pero el perdón es un proceso donde el primer paso es darse cuenta y dejar sentir vulnerabilidad para reconocerse como más humano, tendrá que desaprender para volver a aprender, conlleva tiempo, paciencia  y trabajo constante.

 

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Mtra. Blanca Cecilia Adán Peralta

Especialista  en Conductas Adictivas y

 Manipulación Psicológica

 Cédula profesional: 10769035

Aspectos del programa Hazelden (I)

Programa Hazelden

Una de las grandes cualidades del programa Hazelden instituido entre otras cosas en los 12 pasos de AA, se basa en sus características de intervención cognitivo-conductual, la cual incide directamente en hacer conciencia en los pacientes sobre la cantidad de impulsos reprimidos que los empujan al consumo. La moralización tan lastimada en el adicto podrá manifestarse solo si se entienden las causas y los deseos por los cuales se ha preferido la sustancia sobre muchas de las cosas.
Pero, ¿Cómo se mantiene el paciente sin-toma (r)? ¿Cómo se mantiene sin drogar? Principalmente aceptando que la sustancia adictiva es un síntoma que sirve para enfrentar el estrés. El paciente también debe de entender, que si el estrés será para siempre corre un riesgo importante en utilizar el consumo de una droga como forma para enfrentarlo. De tal manera se vuelven imprescindibles la continuación del tratamiento médico, psicológico, y de grupo AA.
Sin embargo la mayoría de las veces esto no sucede así. El paciente olvida frecuentemente que el tratamiento de 35 días es solo el comienzo del proceso para llegar a la sobriedad. Esto sucede ya que se sabe científicamente, que los defectos de carácter requieren un tratamiento psicológico de mayor tiempo. El sexto paso de AA se convierte en un camino arduo pero no imposible.
Una de las recomendaciones que se suele hacer al paciente radica en hacerles tener consciencia sobre la importante disminución de estrés durante el tratamiento debido a que continuamente se les interpretan sus impulsos y se les contiene de forma importante en cuanto a las elaboraciones psíquicas que suceden durante el internamiento. En lo que respecta al área psicoterapéutica me tomaré a bien recomendarle al lector sobre aspectos analizables posterior al tratamiento.

Aspectos analizables

Una de las principales cosas que se mencionan a las familias y pacientes es acerca de la relación inseparable entre el estrés y la adicción. Es así que el síntoma de consumir una droga le sirve al paciente para enfrentar las vicisitudes de la vida. Durante mi trabajo, me he dado cuenta que una de las dificultades con que nos enfrentamos para poder hacer una buena integración de los beneficios terapéuticos del programa, radica en no tener claro que el estrés es generado por un sin número de razones, y que tal vez las causas por las que antes el paciente se alcoholizaba o drogaba ya no son las mismas.

La represión

El adicto se refugia en la droga para olvidar sus penas. Dichas penas son mantenidas en el inconsciente para no hacer más daño del que ya están haciendo, mediante un proceso llamado represión. Digamos que la represión es como la tapa que contiene la presión de una olla exprés. Dicha presión interna, son todas aquellas penas que acongojan al adicto. Si la presión aumenta debido a mucho calor originado por una flama y no se deja escapar parte de esa energía contenida, la olla exprés, podrá explotar. Para tal efecto existe una válvula de escape de dicha energía. Ese gas y calor que escapa por la válvula (retorno de lo reprimido) el adicto lo representa principalmente en la expresión del síntoma. En este caso el consumo de la droga. En pocas palabras: una forma de escape a sus problemas, perpetuando así una formación de compromiso.

Bibliografía
Bellak, Leopold (1994) “Evaluación de las funciones del yo: Manual y Protocolos” México Ed. Manual Moderno.

 

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Mtro. Alfonso Chávez González
Cédula Profesional: 5799762
Terapeuta Clínica SER

DAÑOS ASOCIADOS AL CONSUMO DE SUSTANCIAS ADICTIVAS

En nuestra sociedad actual, el consumo de sustancias adictivas se ha considerado como “normal” principalmente el uso del alcohol, el cual se trata de esconder o de  dar ocultamiento refiriendo que siempre acompaña en diferentes y sin número de ocasiones y que es básica su  presencia en todo tipo de celebraciones o cuando se presentan diferentes estados de ánimo como la tristeza o la alegría y en ocasiones como forma de evasión de la realidad o escape y algunos incluso como una forma de relajamiento.

 

Sin embargo, lo que no se toma en cuenta es que estas costumbres o hábitos culminan en una enfermedad crónica y progresiva que puede tener consecuencias a la salud muy graves, e incluso fatales por los cambios orgánicos que genera, afectando no solamente al consumidor sino también a su entorno.

 

El consumo de sustancias adictivas tendrá un efecto directo en el sistema nervioso central, lo que llevará al consumidor a modificar en forma negativa tanto su personalidad como su conciencia, incluso estos cambios pueden ser tan radicales que ya no es posible comprender como es que una persona puede cambiar tanto en tan poco tiempo.

 

Cuando la persona consume sustancias adictivas por largos periodos de tiempo en forma frecuente o en grandes cantidades, el cerebro se adapta tanto a la misma que implica el mantenimiento de funciones que van ahora a depender de su ingesta.

 

Por el consumo frecuente, el cuerpo se va acostumbrando a sentir los efectos que la sustancia le provoca (síndrome de tolerancia) y, por lo tanto, el efecto buscado va requiriendo de una mayor dosis para sentirlo.

Cuando el cerebro inicia a adaptarse a la presencia de la sustancia, se podrán reconocer los efectos de cambio en el funcionamiento del cerebro, ya que son visibles a simple vista, pero en el momento en que la persona abandona el consumo en forma repentina comienzan a aparecer diferentes desórdenes cerebrales como son: temblor de la lengua, párpados y manos, sudoración, náuseas o vómitos, taquicardia y/o aumento de la presión arterial, agitación psicomotora, cefalea, insomnio, malestar o debilidad, alucinaciones transitorias o ilusiones ópticas, táctiles o auditivas, convulsiones tónico-clónicas y delirium tremens.

 

Estos signos y síntomas son propios del síndrome de abstinencia y, en muchas ocasiones desaparecen con la nueva ingesta de la sustancia, por lo que la persona se siente “aliviada”, lo que hace que se genere una de las principales causas para no dejar de consumir que es el efecto placebo.

Cabe aclarar que por la normalización del consumo en nuestra sociedad y en las familias, el detectar la presencia de la enfermedad puede tardar hasta varios años para que pueda ser detectada la dependencia que se generó.


Por otra parte podemos identificar causas o motivos que refieren las personas que les han llevado a iniciar el consumo de sustancias adictivas, siendo principalmente estos:

 

  • Problemas para poder solucionar conflictos familiares y/o sociales.
  • Problemas con el control de estrés.
  • Problemas para poder solucionar conflictos emocionales y/o amorosos.
  • Efecto de influencia de festividades culturales y familiares para el consumo.
  • Problemas laborales y/o económicos.
  • Evitación de solución a problemas. Etc.

 

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Mtro. Adrián Alberto Pérez Méndez

Terapeuta de Clínica SER

Maestría en Psicología Clínica Infanto – Juvenil

Ced. Prof. 11929943