LA FAMILIA, CAOS Y CODEPENDENCIA

Dentro del ambiente familiar de una persona en adicción, también se presentan una vida caótica e impredecible debido a que no se puede saber o predecir el estado de ánimo con el que el familiar en adicción (alcoholismo, drogadicción, ludopatía etc.) se encuentra, ni tampoco como será su comportamiento.

Esta incertidumbre genera una gran cantidad de estrés y emociones suprimidas, por lo que los miembros de la familia van cada vez más dejando de atender y responder a las necesidades emocionales de los demás integrantes.

Otro de los problemas que frecuentemente se presentan son los relacionados con la confianza y la intimidad, ya que los integrantes de la familia van dejando poco a poco de responder a las necesidades emocionales de los demás miembros, dejando de hacer lo que se había acordado, abandonando el apoyo ni respondiendo en forma empática, con falta de comprensión y desconfianza que en otra etapa pasada existió y que ahora por la situación se va desmoronando.

Por esta situación, es frecuente que los más pequeños, terminen convirtiéndose en adolescentes y posteriormente en jóvenes y adultos que han sido educados en relaciones estresantes, tensas y destructivas, que de una u otra manera no les permite experimentar o vivenciar una relación íntima con otras personas fuera de la familia.

 Por su parte, la esposa o pareja del adicto se ve en la obligación de realizar todas aquellas actividades y obligaciones que su pareja tenía que realizar o cumplir.

Si por su consumo el adicto deja de laborar o es despedido de su trabajo, genera una pérdida de economía en la cual ya no puede pagar los gastos correspondientes y se desobliga de ellos, como respuesta, la esposa o pareja busca la manera de sufragar dichos gastos a través de encontrar un trabajo provisional o solicitar préstamos para hacerlo.

Esto hará que el adicto entre en una zona de confort en la que ya no se hará responsable porque hay quien se haga cargo de la economía de la familia y, como consecuencia, no sufrirá las consecuencias negativas de sus actos, por lo que continuará sin problemas con su adicción (alcoholismo, drogadicción, ludopatía etc.)  ya que la pareja se encarga cada vez de que esto sucede de rescatar y solucionar, lo que fomenta la adicción.

De esta manera la familia entra en un círculo vicioso y en la trampa permanente de la adicción en donde “tu fallas y yo rescato”, justificando la pareja que como va a dejar de comer o atender a los hijos o sus gastos y nuevamente se vuelve a rescatar, del cual se genera un círculo vicioso del cual es difícil salir.

En Clínica SER podemos ayudarte a salir de esta situación.

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Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez 

Cédula 11929943

Piscólogo Terapeuta en Clínica Ser

DAÑOS ASOCIADOS AL CONSUMO DE SUSTANCIAS ADICTIVAS

En nuestra sociedad actual, el consumo de sustancias adictivas se ha considerado como “normal” principalmente el uso del alcohol, el cual se trata de esconder o de  dar ocultamiento refiriendo que siempre acompaña en diferentes y sin número de ocasiones y que es básica su  presencia en todo tipo de celebraciones o cuando se presentan diferentes estados de ánimo como la tristeza o la alegría y en ocasiones como forma de evasión de la realidad o escape y algunos incluso como una forma de relajamiento.

 

Sin embargo, lo que no se toma en cuenta es que estas costumbres o hábitos culminan en una enfermedad crónica y progresiva que puede tener consecuencias a la salud muy graves, e incluso fatales por los cambios orgánicos que genera, afectando no solamente al consumidor sino también a su entorno.

 

El consumo de sustancias adictivas tendrá un efecto directo en el sistema nervioso central, lo que llevará al consumidor a modificar en forma negativa tanto su personalidad como su conciencia, incluso estos cambios pueden ser tan radicales que ya no es posible comprender como es que una persona puede cambiar tanto en tan poco tiempo.

 

Cuando la persona consume sustancias adictivas por largos periodos de tiempo en forma frecuente o en grandes cantidades, el cerebro se adapta tanto a la misma que implica el mantenimiento de funciones que van ahora a depender de su ingesta.

 

Por el consumo frecuente, el cuerpo se va acostumbrando a sentir los efectos que la sustancia le provoca (síndrome de tolerancia) y, por lo tanto, el efecto buscado va requiriendo de una mayor dosis para sentirlo.

Cuando el cerebro inicia a adaptarse a la presencia de la sustancia, se podrán reconocer los efectos de cambio en el funcionamiento del cerebro, ya que son visibles a simple vista, pero en el momento en que la persona abandona el consumo en forma repentina comienzan a aparecer diferentes desórdenes cerebrales como son: temblor de la lengua, párpados y manos, sudoración, náuseas o vómitos, taquicardia y/o aumento de la presión arterial, agitación psicomotora, cefalea, insomnio, malestar o debilidad, alucinaciones transitorias o ilusiones ópticas, táctiles o auditivas, convulsiones tónico-clónicas y delirium tremens.

 

Estos signos y síntomas son propios del síndrome de abstinencia y, en muchas ocasiones desaparecen con la nueva ingesta de la sustancia, por lo que la persona se siente “aliviada”, lo que hace que se genere una de las principales causas para no dejar de consumir que es el efecto placebo.

Cabe aclarar que por la normalización del consumo en nuestra sociedad y en las familias, el detectar la presencia de la enfermedad puede tardar hasta varios años para que pueda ser detectada la dependencia que se generó.


Por otra parte podemos identificar causas o motivos que refieren las personas que les han llevado a iniciar el consumo de sustancias adictivas, siendo principalmente estos:

 

  • Problemas para poder solucionar conflictos familiares y/o sociales.
  • Problemas con el control de estrés.
  • Problemas para poder solucionar conflictos emocionales y/o amorosos.
  • Efecto de influencia de festividades culturales y familiares para el consumo.
  • Problemas laborales y/o económicos.
  • Evitación de solución a problemas. Etc.

 

En Clínica Ser estamos listos para ayudarte.

Llámanos al 222-231-7626 / 222-231-7574 o contacta por WhatsApp al 221-349-0308.

 

Mtro. Adrián Alberto Pérez Méndez

Terapeuta de Clínica SER

Maestría en Psicología Clínica Infanto – Juvenil

Ced. Prof. 11929943

El Proceso de Recuperación en las Adicciones

Las adicciones a sustancias producen importantes cambios tanto a nivel tanto cerebral como psicológico. En cuanto a la primera se producen cambios neuroquímicos a nivel del sistema nervioso central, estos cambios se traducen en un reajuste biológico,  que a su vez implicarán cambios que se manifestarán a través de signos y síntomas físicos y psicológicos. Usuarios en recuperación y familiares deben estar enterados de las fases que enfrentaran en su proceso.

La fase uno de recuperación, es el síndrome de abstinencia, empieza con el primer abandono del consumo de la sustancia o sustancias, dura entre 1 y 2 semanas dependiendo de la sustancia, cantidad y tiempo de consumo. El síndrome de abstinencia, es la desintoxicación física que involucra deseos intensos de consumir, depresión, ansiedad, baja energía, irritabilidad, insomnio, paranoia, problemas de memoria. Todos estos signos y síntomas seguirán al reajuste neuroquímico cerebral. Es necesario que tanto la persona como su familia, comprendan a que se deben estos estados emocionales y que acabarán.

 

La fase dos de recuperación del paciente, es la de abstinencia temprana, esta fase suele caracterizarse por un estado de bienestar e incluso euforia al sentir o pensar que sus problemas con la sustancia/s están prácticamente resueltos. Dura de 4 a 6 semanas y se caracteriza por el aumento de energía del paciente, aumento del optimismo, leve paranoia. Estas sensaciones pueden llevar a la persona a tener un exceso de confianza que puede causar problemas ya que el paciente puede pensar que no es necesario prolongar el tratamiento, pueden aumentar su exposición sobre todo a disparadores de tipo externo, consumir otro tipo de sustancia diferente a la que les ocasionó la adicción. Por todo ello es muy importante que los usuarios sepan de la
existencia de esta fase y de cuáles son sus características principales así podrán conocer los riesgos y como enfrentarse a ellos haciendo uso de todas las estrategias de las que dispongan hasta el momento (calendario estructurado, conocimiento de sus disparadores, mantener su asistencia al grupo, hacer ejercicio físico para la liberación de endorfinas, detención del pensamiento, relajación progresiva y Yoga)


La fase tres de recuperación es la abstinencia prolongada o fase del muro. Es sin duda, una de las más temidas por los pacientes ya que supone o lo viven como un retroceso debido a que el nivel de energía baja, emocionalmente la persona se siente apática, triste y en algunos casos se manifiestan estados de anhedonia. Puede llegar a durar entre 3 y 4 meses; la persona puede enfrentarse a cambios casi continuos en su estilo de vida, sentimientos de tristeza y rabia, soledad, conflictos familiares, su vida sexual puede verse afectada, pueden reaparecer los deseos de consumo de cualquier adicción/sustancia. Todo esto puede llevar a la persona a creer que nunca se recuperará, aumentando así su desesperanza frente a la situación y las probabilidades de recaída que suelen justificar a través de su estado de ánimo. Hay que destacar la importancia que tiene para sus familiares el conocimiento de esta fase y recalcar que todos estos cambios se siguen a la adecuada estabilización de la neuroquímica cerebral y que los síntomas pasarán con el tiempo.

 

La fase cuatro  es la de adaptación y resolución, dura entre 4 y 6 meses, la persona ya ha superado los síntomas de la abstinencia física, mejorando casi todos sus efectos, sin decir, que su proceso de recuperación haya finalizado. En esta fase el paciente siente que al haber superado la fase del muro, su vida puede retornar a la normalidad, siendo esta una creencia falsa. El objetivo principal de esta fase es mantener el estilo de vida que se ha ido implantando poco a poco a lo largo de cada etapa de la recuperación y aceptando que esta etapa o proceso es para toda la vida. Debido a que en esta fase la estabilidad emocional se ve aumentada, el proceso de toma de decisiones y estado emocional del paciente se ven claramente mejorados. Este hecho puede llevarle a interesarse por realizar actividades que le gusten e incorporarlas a su nuevo estilo de vida. Es muy importante que la persona a través de sus diferentes apoyos (familiares, amigos, diversos grupos de apoyo) y de sí mismo, desarrolle y mantenga un estilo de vida equilibrado.

En Clínica Ser estamos listos para atenderte en Tu proceso de Rehabilitación, la ayuda te espera.

Llámanos al 222 231 7626, 222 231 7574 o contacta por WhatsApp al 221 349 0308.

 

Mtro. Edward German Fisher Naveda

Psicólogo Consejero individual Clínica SER

Maestro en Psicoterapia Ericksoniana

Ced.6987755

¿Cuáles son los efectos en el organismo por el abuso de marihuana?

Nuestro psiquiatra Jorge Alfredo Gayosso del Valle nos explica de forma puntual y exacta los efectos que tiene el abuso de la marihuana en el organismo. En Clínica Ser somos especialistas en el tratamiento de adicciones. La ayuda está a un mensaje: 221 349 0308

Te invitamos a ver el siguiente video y conocer mas sobre esta adicción.

Borrachera seca

LA CODEPENDENCIA EN LA PAREJA

En la codependencia la pareja se va olvidando de sí misma, deja de visitar sus familiares, de hacer ejercicio, platicar con amigos, disfrutar de una película… ahora los pensamientos y preocupaciones están enfocadas en la pareja que consume alcohol y/o drogas. No se puede concentrar se invierte una gran cantidad de tiempo y esfuerzo tratando de controlar la conducta del adicto y el entorno. ¿A dónde vas? ¿Con quién estabas? NO PUEDES SALIR !!!…

El cónyuge se va desgastando emocionalmente, al querer salvar al ser amado, paga las deudas que tiene, lo saca de los problemas en los que se mete y le resuelve todos sus problemas, estas acciones se realizan por que se  percibe al otro incapaz de hacerse cargo de sí.

La persona salvadora va introduciendo a una adicción afectiva donde la dependencia está relacionada con el bienestar del ser amado. Si el otro está bien hay tranquilidad, pero si el otro se encuentra mal, no hay bienestar, se genera depresión y ansiedad.

Cuando mis emociones dependen de los demás se habla de una relación “patológica”

¿Por qué llego a descuidarme?

En algunas ocasiones se proviene de una familia con violencia intrafamiliar, presencia de adicciones químicas y/o emocionales, historia de rechazo, historia de abandono y/o historia de abuso sexual, todas estas carencias no determinan pero si influyen en mis comportamientos actuales, poniendo un ejemplo si me abandonaron de pequeño, porque mis padres estaban muy metidos en el trabajo, necesito ese afecto esa compañía, y quien necesita de la compañía de los demás para estar bien se vuelve codependiente. No importa lo que me haga la otra persona lo importante es que no este solo.

Por otra parte, no resulta difícil adivinar que, cuando la relación con el padre ha sido mala, se buscan patrones similares inconscientemente. Es posible que la niña interprete ciertas actitudes negativas como normales. Y vaya siendo permisiva, mientras que otras personas detectarían conductas no saludables y podrían límites desde la primera ocasión y si no se respetasen se alejarían inmediatamente.

En Clínica Ser ofrecemos un modelo profesional de atención, que conjunta a un equipo de especialistas y terapeutas ampliamente calificados, ayudando tanto al paciente como a su familia a superar el caos, miedo y desolación que provoca la adicción.  

Referencia: www.alcoholinformate.org.mx 

En Clínica Ser podemos Ayudarte, Llámanos al (222) 231-7626 / 231-7574 / 249-9390 o mándanos un whatsapp 221 349 0308

 

Psic. Jehú Rosales Gómez.

Psicólogo clínico.

Terapeuta de Clínica SER

Cédula Profesional 6041334

LA ADICCIÓN Y ENFERMEDADES RELACIONADAS

En Clínica Ser, normalmente contamos con pacientes que tienen una o varias enfermedades asociadas a las adicciones, entre algunas; Pulmonares, cardiacas, embolia, cáncer o problemas de salud mental. Los análisis de sangre, electrocardiogramas, radiografías de tórax, nos ayudan a corroborar los efectos nocivos del consumo de drogas y/o alcohol a lo largo de la vida de los usuarios que desean recuperarse.

Un claro ejemplo es como el humo de tabaco puede producir diversos tipos de cáncer, el cristal (metanfetamina) causa problemas dentales graves al igual que una grave descalcificación de los huesos, los opioides una sobredosis y llegar a la muerte, los solventes como su nombre lo establece (inhalantes) destruyen las células nerviosas del cerebro y en todo el cuerpo.

De igual forma, el consumo de drogas aumenta el riesgo de contraer infecciones, cuando se comparten elementos que se usan para la inyección de estas sustancias, tener conductas sexuales sin protección se puede contraer VIH o Hepatitis C. Hay posibilidades de contraer infecciones del corazón, de la piel o ahora el famoso Covid 19 al compartir la pipa o el cigarro y sin respetar la sana distancia.

Por supuesto que hay mayor riesgo de sufrir accidentes en automóvil, al conducir bajo los efectos de las drogas y/o el alcohol, al bajar los reflejos y conciencia, poniendo en riesgo la vida de quien conduce en ese estado y de terceras personas, con consecuencias fatales.

Es común, que la mayoría de las personas que llegan a nuestro programa de rehabilitación de adicciones en Clínica Ser, por un problema de abuso de sustancias, a la par tienen ansiedad, depresión o estrés postraumático, el consumo solo empeora o desencadena esos trastornos y los agudiza.

Algunas personas con estos trastornos pueden consumir drogas para intentar aliviar los síntomas que provocan los padecimientos psiquiátricos, entrando en un círculo interminable de fatales consecuencias.

En Clínica Ser somos Especialistas en el tratamiento de trastornos coexistentes. Contamos con personal especializado para ayudarlos. Si has leído hasta este párrafo, ¿cuánto tiempo quieres seguir esperando?, pide AYUDA HOY.

 Llámanos (222) 231-7626 / 231-7574 / 249-9390.

 

Mtro. Edward German Fisher Naveda

Coordinador de Psicología en Clínica Ser

Maestría en Psicoterapia Ericksoniana

Cédula profesional  6987755

Adolescencia las drogas y el sexo

En nuestra sociedad se considera que existe una relación estrecha entre adolescencia y sexualidad, en ocasiones, se piensa que un adolescente utiliza las drogas como una forma de estimulación sexual cuando posiblemente suceda todo lo contrario.

Iniciemos por comprender que la sexualidad es un fenómeno ligado a las emociones, a las interrelaciones y a las influencias sociales que, de alguna manera, marca la vida del adolescente durante su desarrollo.

Por otra parte, el ser humano ha buscado y experimentado el uso de sustancias que “acrecienten el placer sexual” como ciertos crustáceos, alimentos exóticos, plantas y por supuesto las drogas.

Sin embargo, en estudios que se han hecho acerca del uso de drogas, estas en lugar de tener un efecto positivo, como se piensa o cree, producen un efecto negativo que va desde la misma relación hasta las manifestaciones y comportamientos sexuales.

El adolescente busca el efecto inmediato que se puede reflejar en desinhibición y euforia, que sus sensaciones se vean aumentadas o estimuladas, sin embargo, ninguna de estas sensaciones aumenta el deseo sexual ya que para que esto suceda debe de haber una concentración de hormonas como la progesterona, la testosterona junto con las feromonas en el organismo y, si se abusa de estas hormonas, el efecto será que producen disfunciones tanto en el hombre como en la mujer.

El uso de drogas puede influir de diferentes formas en la actividad sexual, afectando el deseo, la excitación y el orgasmo. Sin embargo, hay que aclarar que el efecto claro está al interior de la mente de la persona consumidora por lo que su deseo sexual se ve alterado teniendo una actuación como “afrodisiaco”. Sin embargo, el hecho de que la droga aumente el deseo sexual no implica ni significa que tendrá una mejor actuación sexual o placentera ya que la falta de excitación produce en el hombre impotencia y en la mujer afecta los mecanismos de excitación

Es importante recalcar que la excitación sexual es necesaria para que se pueda producir un orgasmo, por lo que la falta de ésta interferirá sin duda alguna en la respuesta sexual normal de ambos. Las drogas interfieren en los nervios adrenérgicos, que son los responsables del orgasmo, y liberan algo similar a la adrenalina, por consiguiente se bloquean los nervios afectando la capacidad orgásmica del consumidor.

En el caso de las mujeres se presentan también alteraciones de los ciclos menstruales, problemas y trastornos de ovulación, disminución del deseo sexual, anorgasmia, falta de lubricación, bloqueo a la respuesta sexual, disfunción e infertilidad.

En el hombre disminución de hormonas, de la producción espermática, disfunción eréctil y del deseo, impotencia, aumento en el tamaño de la próstata, eyaculación tardía y disfunción.

Como podemos observar, las drogas no ayudan a las relaciones sexuales, sino todo lo contrario, ya que generan trastornos generales y disfuncionales que pueden volverse permanentes.

La falta de información y desconocimiento se convierten en algo muy peligroso que puede provocar daños irreversibles, y aún más, si esto se da en etapas precoces como la infancia o la adolescencia, por ello, se hace necesario que los adolescentes adquieran una educación sobre el uso de drogas y sexo, y que esta recaiga principalmente en los padres y maestros, sin que esté mediatizada por inhibiciones y tensiones, esto ayudará a que los adolescentes cuenten con herramientas para enfrentar este problema de sexo y drogas.

Si tu ser querido sufre un problema de adicción, en Clínica Ser la AYUDA está LISTA.

¡Llámanos!, estamos seguros de poder ayudarlos.

Tel. (01-222) 231-7626 / 231-7574 / 249-9390.

  

Mtro. Adrián Alberto Pérez Méndez

Terapeuta de Clínica SER

Maestría en Psicología Clínica Infanto – Juvenil

Ced. Prof. 11929943

El proceso de recuperación en las adicciones

La recuperación es un proceso mediante el cual una persona adicta interrumpe el deterioro físico, social, familiar, etc. que es típico de una adicción y comienza el restablecimiento de todas las áreas afectadas.

Volver a integrarse a la sociedad no es nada fácil, el paciente se siente vulnerable debido a que sale de la burbuja donde se sentía protegido y resguardado.

Cada una de las etapas de la recuperación lleva consigo una necesidad básica del proceso, y está asociada a una serie de tareas que aseguran que la abstinencia se mantenga en marcha. Las etapas son:

  • Transición: En esta etapa la tarea básica es dejar ir la necesidad de control sobre el uso, ya sea de sustancias, en las adicciones químicas, o de conductas adictivas en las conductuales.
  • Estabilización: En esta fase toda la energía está enfocada en recuperarse de los efectos dañinos, que el uso compulsivo ha tenido sobre la vida de la persona en recuperación.
  • Recuperación temprana: En esta fase se producen los primeros cambios internos, de pensamiento, sentimientos y actitud con respecto al uso.
  • Recuperación media: Aquí se producen los cambios externos. La reparación del estilo de vida dañado por la adicción y el desarrollo de un estilo de vida más sano y balanceado.
  • Recuperación avanzada: Esta etapa está definida por la superación de los asuntos emocionales y familiares pendientes, que provienen de la crianza, niñez y adolescencia.
  • Mantenimiento: Esta etapa se basa en la capacidad para mantener una vida balanceada y un crecimiento personal continuo. Todas estas etapas se sobreponen unas a otras y no existe realmente una definición exacta que las separe, pero funcionan para poder ubicarse en las tareas pertinentes al momento que se vive en la recuperación.

El tratamiento de las adicciones debe ser integral, sistémico y estratégico abordando la mayor cantidad de niveles posible: personal, familiar, laboral, social. Se debe tener en cuenta a la persona de manera integral y completa. Los cambios psicosociales son el foco donde la mayor cantidad de energía de tratamiento se invertirá, pues es allí donde la posibilidad de cambio constructivo es mayor.

En clínica SER contamos con personal capacitado y especializado, programas de rehabilitación adecuados y atención personalizada.

 

Mtra. Miriam Samour Nieva.

Terapeuta de Clínica SER

Maestría en Psicología Clínica y de la Salud

Ced. Prof. 11729330

Familia Nutricia y Sobreprotectora como identificarla y qué hacer.

La familia a lo largo del tiempo siempre ha sido importante en el desarrollo de las personas, menciona Satir (1998), que la familia podemos concebirla como un microcosmo donde aprendemos a relacionarnos con las demás personas desde el poder; la intimidad; la autonomía, la confianza y la habilidad para comunicación son partes vitales que fundamentan nuestra forma de vivir en el mundo.

La vida de la familia depende de la compresión de los sentimientos y necesidades subyacentes a los acontecimientos familiares cotidianos. En el tema de Adicciones las familias contribuyen en un porcentaje importante para la recuperación de los pacientes, ya que la familia puede ser el sitio donde encontramos amor, compresión y apoyo, aun cuando falle todo lo demás; el lugar donde podemos refrescarnos y recupera energías para enfrentar con mayor eficiencia el mundo exterior. Sin embargo, para muchas familias esto no es más que un sueño, pues las conductas y relaciones son conflictivas.

Es común que cuando existe adicción, la familia puede estar muy perturbada y confundida.

Atendiendo esta necesidad de modificar pensamientos y conductas en CLINICA SER, retomaremos algunas aportaciones de Satir, mencionaremos las características de una familia nutricia y conflictiva, con la finalidad de que podamos retomar algunos consejos para revertir esta situación y logremos generar, familias y núcleos más sanos, generadores de salud emocional.

Para la familia nutricia, es sencillo asimilar el mensaje de que la vida y los sentimientos humanos son más importantes que cualquier cosa. Los padres de las familias nutricias saben que sus hijos no son malos deliberadamente. Si alguien se conduce de manera destructiva, los progenitores se dan cuenta de que ocurrió algún malentendido, o que la autoestima de un miembro esta baja.

Las características principales desde la sanidad, donde los limites son flexibles y pueden hablarlos, se estimula el desarrollo y la individuación de sus miembros, se promueve la honestidad, existe confianza, existe un compromiso con la familia y fuera de ella, tratando de adaptarse ante los cambios que se van presentando. Ante cualquier situación de adicción, este tipo de familia tiene mayor probabilidad de salir adelante.

En la familia Conflictiva o Sobreprotectora, tienden a ser rígidos, incapaces de resolver problemas, pueden ver solamente una visión de túnel, donde solo importa una opinión, se encuentran sobre involucrados, afectados por lo que ocurre con todos los miembros de la familia y poco compromiso consigo mismo.  

En Clínica SER te damos algunas sugerencias de como una familia conflictiva puede convertirse en una nutricia remplazando algunas conductas:

  • Primero, es necesario reconocer que la familia en ocasiones es conflictiva y no siempre hacemos lo adecuado, reconocer los propios errores es importante, sin sentir culpa y más bien responsabilidad.
  • Segundo, se necesita perdonarse por los errores del pasado y darse la oportunidad para cambiar, con la conciencia de que las cosas pueden ser distintas.
  • Tercero, Tomar la determinación de cambiar las situaciones.
  • Cuarto, adoptar alguna medida para inicia el proceso de cambio.

Mtra. Blanca Cecilia Adán Peralta

Terapeuta de Clínica Ser 

Maestría en Psicoterapia y Psicodiagnóstico 

Cédula Profesional 10769035

Detrás de la Adicción existen Emociones Negativas Aprende a reestructurar tu forma de pensar

Detrás de toda adicción existen emociones que queremos evitar que producen asco, ansiedad, aversión, esto provoca al adicto a consumir para dejar de sentir esas emociones. Posiblemente si fue algo que los traumo o dejaron sin resolver.

Existen personas que no ven su vida sin un problema, tienden a ser personas negativas, viven bajo stress las veinticuatro horas del día. Eso los lleva a padecer otros problemas como la depresión. A pesar de que la situación esté bien, aun así, no están contentos. Se vuelven esclavos de sus emociones. Generalmente viven analizando de manera continua como actúan o viven las demás personas, imaginando qué piensa o va a hacer, buscando cualquier acción para considerarlo una falta de respeto o desplante hacia sí mismo, y así, justificar sus agresiones o manera de ser.

Es normal que la persona emocionalmente dependiente, siempre se esconda tras excusas para justificarse, del tipo “yo soy así y que”, “no se puede cambiar a mi edadeste es mi carácter y si te gusta bien, si no pues nada” …, y esto hace mucho más complicado el proceso de cambio y recuperación.

Pero si se toma la decisión, firme y meditada, de querer “desengancharse” de estas adicciones, se debe trabajar para aprender a reestructurar nuestra manera de pensar. Teniendo en cuenta que nos llevará trabajo y esfuerzo. Podemos seguir la fórmula de “distanciamiento mental”, que consiste establecer un alejamiento físico de la persona u objeto que dispara el pensamiento negativo obsesivo durante un tiempo al pasar el tiempo pasará una desintoxicación y a su tiempo el distanciamiento mental llegará.

La distancia mental requiere que nos volvamos en policías de nuestros pensamientos, para estar al tanto de cuáles son los que nos están provocando esos sentimientos de sufrimiento y después de identificarlos, los sustituyamos por nuevos pensamientos positivos, a través de la constancia iremos cambiando nuestra estructura del pensamiento.

Como todo, primero necesitamos reconocer el comportamiento que deseamos modificar, quedar en paz con uno, perdonarse por actuar de este modo, hay métodos como las apps de mindfulness y psicología positiva que puedes descargar, meditar diariamente, llevar una nutrición más adecuada a tu estilo de vida, que te puedan apoyar en este proceso, aparte de llevar una vida más activa, en este aspecto, me refiero a veinte o treinta minutos al día para realizar una actividad física. Recuerda cuál es tu misión en la vida aparte ser feliz.

En la rehabilitación de adicciones es fundamental seguir trabajando esa manera de sentir y pensar de manera continua para una recuperación estable.

En Clínica SER contamos con los programas de rehabilitación adecuados para cualquier adicción. Te invitamos a conocerlos aquí (https://www.clinicaser.org/)


Mtro. Edward German Fisher Naveda

Coordinador de Psicología de Clínica Ser

Maestría en Psicoterapia Ericksoniana
Cédula profesional  6987755