Desventajas de la sobreprotección en los hijos. (1a parte)

Existe un punto en que el amor y el apoyo son más dañinos que útiles

En muchas ocasiones se menciona que el amor incondicional es la clave para ayudar a los demás, pero existe un punto en que el amor y el apoyo son más dañinos que útiles, por qué el paciente cae en una zona de confort y no encuentra una verdadera motivación para cambiar.

Cuando un padre se entera de que su hijo tiene consumo de alcohol o drogas, no sabe cómo reaccionar, en muchas ocasiones se tiene miedo de poner límites,  porque el hijo que ha perdido el sano juicio actúa de manera muy impulsiva, amenazando con que se va a matar, o se va a ir a la calle a delinquir…

La familia también se enferma

Los padres comienzan a fantasear en lo peor, y prefieren permitir conductas, con tal de que el hijo no se vaya de la casa porque podría ser peor.

La problemática es que cuando algo se permite una vez se convierte en regla, pero estas situaciones se dan por que la familia también se enferma y se cae en una codependencia.

Si el hijo tiene problemas, los padres se las resuelven agravando la situación,

Los padres comienzan a pelearse, culparse de las conductas del paciente que consume, desviándose del tema principal actuar para ayudar al hijo.

Se pierde la delgada línea que divide el apoyar al hijo y el quitarle responsabilidades.

Establecer reglas bien claras, firmes y llevarlas a cabo

¿Cómo parar esto?

1)Establece reglas bien claras, firmes y llévalas a cabo.

2)Permítele vivir las consecuencias de sus actos y sus decisiones, es la mejor forma para que madure y se vuelva responsable.

3)Aprenda acerca de la codependencia tenga claro que usted no lo causo, quizá contribuyo; usted no puede curarlo, pero puede hacer una contribución para la recuperación; usted no tiene control, pero tiene opciones.

En Clínica SER® se ofrece un Programa de Rehabilitación de Adicciones Integral, donde, se cuenta con un modelo profesional de atención que conjunta a un equipo de especialistas y terapeutas ampliamente calificados que trabaja con la familia para que ésta sepa cómo orientar y ayudar a su ser querido.

Psic. Jehú Rosales Gómez.

Cedula P 6041334

Terapeuta de Clínica SER

 

Niños, los más afectados en la familia del Adicto

Niños familia felizConsecuencias al interior de la familia de un adicto

Un problema que frecuentemente se presenta en las familias con miembros adictos, es la situación que viven los hijos del familiar adicto, que en este caso los niños siempre son los más afectados.

Los hijos por lo general presentan problemas de tipo emocional, debido a que no logran identificar en forma correctas sus necesidades emocionales ya que esto no  lo ha aprendido o lo han vivido de forma incorrecta por el familiar en adicción o por el resto de la familia que sufre codependencia. Entendiendo a esta como un conjunto de actitudes y emociones que acarrea una persona a involucrarse en los problemas de otra persona con la que se encuentra efectivamente vinculado, cayendo en el extremo de mantener una preocupación excesiva por su bienestar.

Se confunde el cariño o amor, con el satisfacer las necesidades de dependencia del adicto

Aunque los familiares adultos muestran alta sensibilidad al clima emocional que se genera al interior de la familia, llegándose a confundir el cariño o amor con el satisfacer las necesidades de dependencia del adicto, en lugar de poder visualizarlo como el deseo o interés de que el familiar en adicción encuentre un verdadero bienestar, que a su vez genera un bienestar para el familiar codependiente considerando que su relación va por buen camino debido a que la falta de independencia del adicto hace que el codependiente se sienta útil, que está haciendo algo y, muchas veces, esto hace que en muchas ocasiones se mantenga la adicción del familiar o se tolere y, en ocasiones, les proporcionan la sustancia para que el adicto no busque su independencia y se aleje o deje de necesitarlos, lo que se vería como abandono o como culpa. Esto hace que los hijos del adicto, se eduquen en esa codependencia resultando nada extraño que terminen relacionándose con parejas con adicción repitiendo el patrón aprendido.

Los hijos con padres o madres adictas requieren de ayuda profesional psicológica

Por estos y otros motivos es necesario que los hijos con padres o madres adictas requieran de ayuda profesional psicológica para poder entender y superar estos patrones de modelaje y, lograr en un futuro, relacionarse con personas sanas, sin adicciones, cuando lleguen a la edad adulta. Esta atención se recomienda también para el resto de la familia.

En conclusión, debemos comprender que el uso de drogas no solamente daña al usuario, sino que también a la familia y las relaciones al interior desencadenando situaciones no deseables o de riesgo, así como las sociales y laborales entre otras.

Estas situaciones, entre las más comunes son la desatención a hijos y parejas tanto en necesidades emocionales, físicas, educativas y de atención y cognitivas.

Mtro. en Psicología Adrián Alberto Pérez Méndez.

Psicólogo en Clínica SER

Cedula Profesional  10769035

LA FAMILIA, CAOS Y CODEPENDENCIA

Dentro del ambiente familiar de una persona en adicción, también se presentan una vida caótica e impredecible debido a que no se puede saber o predecir el estado de ánimo con el que el familiar en adicción (alcoholismo, drogadicción, ludopatía etc.) se encuentra, ni tampoco como será su comportamiento.

Esta incertidumbre genera una gran cantidad de estrés y emociones suprimidas, por lo que los miembros de la familia van cada vez más dejando de atender y responder a las necesidades emocionales de los demás integrantes.

Otro de los problemas que frecuentemente se presentan son los relacionados con la confianza y la intimidad, ya que los integrantes de la familia van dejando poco a poco de responder a las necesidades emocionales de los demás miembros, dejando de hacer lo que se había acordado, abandonando el apoyo ni respondiendo en forma empática, con falta de comprensión y desconfianza que en otra etapa pasada existió y que ahora por la situación se va desmoronando.

Por esta situación, es frecuente que los más pequeños, terminen convirtiéndose en adolescentes y posteriormente en jóvenes y adultos que han sido educados en relaciones estresantes, tensas y destructivas, que de una u otra manera no les permite experimentar o vivenciar una relación íntima con otras personas fuera de la familia.

 Por su parte, la esposa o pareja del adicto se ve en la obligación de realizar todas aquellas actividades y obligaciones que su pareja tenía que realizar o cumplir.

Si por su consumo el adicto deja de laborar o es despedido de su trabajo, genera una pérdida de economía en la cual ya no puede pagar los gastos correspondientes y se desobliga de ellos, como respuesta, la esposa o pareja busca la manera de sufragar dichos gastos a través de encontrar un trabajo provisional o solicitar préstamos para hacerlo.

Esto hará que el adicto entre en una zona de confort en la que ya no se hará responsable porque hay quien se haga cargo de la economía de la familia y, como consecuencia, no sufrirá las consecuencias negativas de sus actos, por lo que continuará sin problemas con su adicción (alcoholismo, drogadicción, ludopatía etc.)  ya que la pareja se encarga cada vez de que esto sucede de rescatar y solucionar, lo que fomenta la adicción.

De esta manera la familia entra en un círculo vicioso y en la trampa permanente de la adicción en donde “tu fallas y yo rescato”, justificando la pareja que como va a dejar de comer o atender a los hijos o sus gastos y nuevamente se vuelve a rescatar, del cual se genera un círculo vicioso del cual es difícil salir.

En Clínica SER podemos ayudarte a salir de esta situación.

Llámanos 222 2317626, 222 231 7574

WhatsApp 221 349 0308

 

Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez 

Cédula 11929943

Piscólogo Terapeuta en Clínica Ser

La familia con un enfermo adicto

Parte del entendimiento y logros de los procesos de rehabilitación de adicciones y la problemática que puede bloquear la misma de un paciente con consumo de sustancias adictivas, se encuentra en un principio al interior de la familia. La familia es un elemento muy importante en el logro de la rehabilitación de su familiar adicto, sin embargo, en muchas ocasiones, la familia también puede provocar a través de su codependencia que su familiar no acepte su adicción o no quiera rehabilitarse porque no lo considera necesario.

 

La familia por lo general, al igual que el adicto suelen entrar en negación por diversos motivos, en los que sobresale la apariencia hacia el exterior, el mantener el secreto de la adicción o por no aceptar que su familiar tiene un problema y por lo tanto se actúa como si no pasara nada, como si todo estuviera bien o considerando que es normal que una persona tome, principalmente alcohol y en ocasiones drogas. Escuchando la opinión de familiares puedo nombrar respuestas como: “Mi hijo es adolescente y está experimentando y eso es normal” “Pero si mi hijo o esposo solo se emborracha cada fin de semana” “toma todos los días su copita pero no se emborracha” “si fuma marihuana pero solo lo hace en forma recreativa” “fuma marihuana pero eso lo mantiene tranquilo” etc.

 

En muchas ocasiones la familia se siente avergonzada por lo que está sucediendo al interior de su casa, lo que les llega a resultar muy dolorosa la aceptación de la realidad, incluso pudiendo llegar a la negación total aun en las peores circunstancias ante sí mismo.

 

Esta situación de negación no le permite a la familia reconocer que muchos de los problemas que les están afectando son consecuencia del comportamiento que presenta el adicto, como por ejemplo cuando los culpa de sus desgracias o por las pérdidas económicas y laborales que suelen ser constantes.

 

Muchas veces estas actitudes le impiden a los integrantes de la familia el poder expresar sus emociones y sentimientos que los agobian e incluso, con el paso del tiempo y con la costumbre, se bloquean de tal manera que llegan a no sentir estas intensas emociones bloqueándolas por completo, ya que estas emociones pueden llegar a ser vistas como “peligrosas”, por lo que se mantienen en un silencio emocional para evitar que, si se llega a expresar o decirse lo que sienten, esto afecte o perturbe al adicto ya que le tienen un miedo profundo a sus emociones y en la forma en que éste explota, pero principalmente en cómo va a reaccionar ante ellos, que por lo general es en forma violenta.

 

Otra de las formas de negación es tratar de no hablar de la adicción ya que esto les genera una respuesta emocional fuerte, incluso muchos llegan a creer que “si no se habla del tema no pasa nada”.

 

Por su parte, la familia también debe de comprender que al presentarse las emociones estas no pueden ser eliminadas y suprimidas en forma selectiva,  las emociones es importante dejarlas salir y sentirlas o, todo lo contrario y no recomendable, dejar de sentir completamente, ya que cuando la persona tratar de suprimir las emociones que le son más afectivas o intensas, acaban suprimiendo todas. Como consecuencia se confundirán al no poder identificar lo que sienten generarles otro tipo de problemas, como por ejemplo el confundir la ansiedad con el enojo o ira o la depresión con irritabilidad.

 

Cuando al interior de la familia las emociones no se encuentran reguladas, controladas o están confusas, se generan dificultades para la toma de decisiones y la forma de relacionarse inclusive con personas al exterior de la familia.

 

En Clínica Ser podemos Ayudarte.

LLÁMANOS (222) 231-7626 / (222) 231-7574 / (222) 249-9390

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Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez

Maestría en Psicología Clínica

Psicólogo Clínica Ser

Cédula 11929943

Borrachera seca

LA CODEPENDENCIA EN LA PAREJA

En la codependencia la pareja se va olvidando de sí misma, deja de visitar sus familiares, de hacer ejercicio, platicar con amigos, disfrutar de una película… ahora los pensamientos y preocupaciones están enfocadas en la pareja que consume alcohol y/o drogas. No se puede concentrar se invierte una gran cantidad de tiempo y esfuerzo tratando de controlar la conducta del adicto y el entorno. ¿A dónde vas? ¿Con quién estabas? NO PUEDES SALIR !!!…

El cónyuge se va desgastando emocionalmente, al querer salvar al ser amado, paga las deudas que tiene, lo saca de los problemas en los que se mete y le resuelve todos sus problemas, estas acciones se realizan por que se  percibe al otro incapaz de hacerse cargo de sí.

La persona salvadora va introduciendo a una adicción afectiva donde la dependencia está relacionada con el bienestar del ser amado. Si el otro está bien hay tranquilidad, pero si el otro se encuentra mal, no hay bienestar, se genera depresión y ansiedad.

Cuando mis emociones dependen de los demás se habla de una relación “patológica”

¿Por qué llego a descuidarme?

En algunas ocasiones se proviene de una familia con violencia intrafamiliar, presencia de adicciones químicas y/o emocionales, historia de rechazo, historia de abandono y/o historia de abuso sexual, todas estas carencias no determinan pero si influyen en mis comportamientos actuales, poniendo un ejemplo si me abandonaron de pequeño, porque mis padres estaban muy metidos en el trabajo, necesito ese afecto esa compañía, y quien necesita de la compañía de los demás para estar bien se vuelve codependiente. No importa lo que me haga la otra persona lo importante es que no este solo.

Por otra parte, no resulta difícil adivinar que, cuando la relación con el padre ha sido mala, se buscan patrones similares inconscientemente. Es posible que la niña interprete ciertas actitudes negativas como normales. Y vaya siendo permisiva, mientras que otras personas detectarían conductas no saludables y podrían límites desde la primera ocasión y si no se respetasen se alejarían inmediatamente.

En Clínica Ser ofrecemos un modelo profesional de atención, que conjunta a un equipo de especialistas y terapeutas ampliamente calificados, ayudando tanto al paciente como a su familia a superar el caos, miedo y desolación que provoca la adicción.  

Referencia: www.alcoholinformate.org.mx 

En Clínica Ser podemos Ayudarte, Llámanos al (222) 231-7626 / 231-7574 / 249-9390 o mándanos un whatsapp 221 349 0308

 

Psic. Jehú Rosales Gómez.

Psicólogo clínico.

Terapeuta de Clínica SER

Cédula Profesional 6041334

Detrás de la Adicción existen Emociones Negativas Aprende a reestructurar tu forma de pensar

Detrás de toda adicción existen emociones que queremos evitar que producen asco, ansiedad, aversión, esto provoca al adicto a consumir para dejar de sentir esas emociones. Posiblemente si fue algo que los traumo o dejaron sin resolver.

Existen personas que no ven su vida sin un problema, tienden a ser personas negativas, viven bajo stress las veinticuatro horas del día. Eso los lleva a padecer otros problemas como la depresión. A pesar de que la situación esté bien, aun así, no están contentos. Se vuelven esclavos de sus emociones. Generalmente viven analizando de manera continua como actúan o viven las demás personas, imaginando qué piensa o va a hacer, buscando cualquier acción para considerarlo una falta de respeto o desplante hacia sí mismo, y así, justificar sus agresiones o manera de ser.

Es normal que la persona emocionalmente dependiente, siempre se esconda tras excusas para justificarse, del tipo “yo soy así y que”, “no se puede cambiar a mi edadeste es mi carácter y si te gusta bien, si no pues nada” …, y esto hace mucho más complicado el proceso de cambio y recuperación.

Pero si se toma la decisión, firme y meditada, de querer “desengancharse” de estas adicciones, se debe trabajar para aprender a reestructurar nuestra manera de pensar. Teniendo en cuenta que nos llevará trabajo y esfuerzo. Podemos seguir la fórmula de “distanciamiento mental”, que consiste establecer un alejamiento físico de la persona u objeto que dispara el pensamiento negativo obsesivo durante un tiempo al pasar el tiempo pasará una desintoxicación y a su tiempo el distanciamiento mental llegará.

La distancia mental requiere que nos volvamos en policías de nuestros pensamientos, para estar al tanto de cuáles son los que nos están provocando esos sentimientos de sufrimiento y después de identificarlos, los sustituyamos por nuevos pensamientos positivos, a través de la constancia iremos cambiando nuestra estructura del pensamiento.

Como todo, primero necesitamos reconocer el comportamiento que deseamos modificar, quedar en paz con uno, perdonarse por actuar de este modo, hay métodos como las apps de mindfulness y psicología positiva que puedes descargar, meditar diariamente, llevar una nutrición más adecuada a tu estilo de vida, que te puedan apoyar en este proceso, aparte de llevar una vida más activa, en este aspecto, me refiero a veinte o treinta minutos al día para realizar una actividad física. Recuerda cuál es tu misión en la vida aparte ser feliz.

En la rehabilitación de adicciones es fundamental seguir trabajando esa manera de sentir y pensar de manera continua para una recuperación estable.

En Clínica SER contamos con los programas de rehabilitación adecuados para cualquier adicción. Te invitamos a conocerlos aquí (https://www.clinicaser.org/)


Mtro. Edward German Fisher Naveda

Coordinador de Psicología de Clínica Ser

Maestría en Psicoterapia Ericksoniana
Cédula profesional  6987755

Consumo en la adolescencia.

La conducta adictiva es uno de los problemas más grandes de salud pública en la actualidad. El consumo de sustancias debe su potencial adictivo a la acción que tienen las drogas sobre el sistema mesolímbico cortical, que actúa en aspectos motivacionales y de recompensa. El riesgo del abuso de drogas aumenta tremendamente durante los periodos de transición, tales como un cambio de escuela, una mudanza, un divorcio, o –para efectos de este artículo- la pubertad.

Debido a que el juicio y la capacidad de los adolescentes para tomar decisiones todavía no están completamente desarrolladas, su habilidad para evaluar los riesgos con exactitud y tomar decisiones sensatas sobre el consumo de  drogas puede encontrarse aún limitadas.

Durante la adolescencia se producen cambios cerebrales importantes  (sobre todo en el lóbulo frontal) que favorecen el desarrollo de funciones como memoria de trabajo, pensamiento abstracto y capacidad para resolver problemas complejos pero, las funciones cerebrales que permiten la inhibición de impulsos todavía no han experimentado un desarrollo completo. Los jóvenes son sumamente sensibles a la influencia y la presión social de los pares, se caracterizan por una búsqueda de sensaciones y toma de riesgos.

El consumo de sustancias en esta etapa puede iniciar desde el uso hasta llegar a un abuso o una adicción. Algunas de las razones por las cuales comienzan a consumir son las siguientes:

  • Quieren encajar con sus amigos o en ciertos grupos sociales.
  • Si existe algún familiar consumidor.
  • Si están pasando por un episodio depresivo o ansioso.
  • Les gusta la forma en que los hace sentir.
  • Si sienten poco amor propio o baja autoestima.
  • Si sienten que no pertenecen.
  • Creen que los hace más adultos.

El uso de sustancias provoca problemas graves, como un mal desempeño escolar, pérdida de relaciones sociales, problemas familiares, legales, económicos entre otros que pueden ocasionar consecuencias permanentes. El consumo de drogas es de las principales causas de muerte o lesiones en la adolescencia (involucrado accidentes automovilísticos, suicidios, violencia, ahogamiento, etc.), de igual manera, el uso de sustancias aumenta el riesgo de embarazo, enfermedades de transmisión sexual.

Es sumamente importante mantener una comunicación asertiva, de confianza y honestidad con nuestros hijos, nos  ayudará a identificar conductas de riesgo para prevenir el consumo de alguna sustancia que implique una dependencia en un futuro.

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Miriam Samour Nieva

Psicóloga clínica

CP 11729330

“ADICCIONES EN TIEMPOS DE CONFINAMIENTO EN ADOLESCENTES”

Hoy en día nos han bombardeado y absorbido las noticias sobre el covid-19, y hoy no será la excepción, ya que les hablaré de las adicciones en tiempos de confinamiento en adolescentes.

                El confinamiento puede tener dos vertientes en el campo de las adicciones, la primera, el mismo puede resultar una excelente oportunidad de mantenerse en abstinencia, debido a que los mismos amigos o personas consumidoras que se relacionaban con el familiar adicto también se encuentran en confinamiento y, al mismo tiempo se genera un problema de acceso a las sustancias por no encontrar  o acceder a los dilers en las calles, lo que se puede volver una buena oportunidad si ésta se aprovecha.

                Esto va desde la disminución significativa del consumo de la sustancia hasta la oportunidad de observar y sentir los beneficios que proporciona la abstinencia y poder dar reconocimiento al esfuerzo que se está haciendo para mantenerse así.

                Los cambios que podemos observar en el familiar consumidor, primeramente es que se van cambiando los hábitos de salud de riesgo por hábitos sanos, que la comunicación y las relaciones familiares así como la colaboración en casa van teniendo una mejoría. Se vuelve a iniciar una relación que antes por el consumo se había perdido y ahora los padres pueden volver a reconocer a sus hijos, lo que antes ya no pasaba pese a que los mismos defienden la idea de que si los conocen y les tienen confianza. Al mismo tiempo, se mejoran sus situaciones emocionales al tratar de mantenerse tranquilos relajados y unto con la parte cognitiva mejorar su atención, memoria, juicios, escucha, etc.

                Por otra parte no hay que disminuir el cuidado y atención hacia el familiar en adicción, ya que en cualquier momento podrá salir y adquirir la sustancia, por lo que hay que tratar de evitarlo al máximo

                Tratar también de hacer un ambiente agradable en casa a través de actividades de tipo recreativo que sirvan de distractivo al familiar enfermo. Evitar peleas y discusiones internas para evitar sobresaltos emocionales y, al contrario, abrir algún espacio para que puedan comunicar sus emociones, ya que debido al mantenerse en abstinencia, ésta les puede generar enojo, enfado, irritabilidad, intolerancia, así como el no poder dormir adecuadamente, tener altibajos emocionales, pérdida o aumento de apetito entre otras.

                La otra vertiente va asociada al uso y abuso del internet y de las redes sociales, ya que los adolescente se conectan más tiempo a redes o a video juegos, por lo que puede generar un cambio en la adicción o adicción cruzada, esto quiere decir que le familiar, al no tener forma de consumo, cambia su consumo a las redes sociales o a los videojuegos, lo que hace que mantenga la adicción y que exista la posibilidad de que poder salir nuevamente la vuelva a cambiar por la sustancia de consumo e incluso que se quede con ambas adicciones.

                Otras adiciones que se pueden cruzar son hacia los alimentos, exceso de ejercicio, sexo y cibersexo, pornografía, compras compulsivas en línea entre otras.

                Hay que poner atención a las señales o mensajes que nos pueden enviar sobre estas actividades para poner límites y controlar las acciones y así evitarlo.

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Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez

USO, ABUSO Y DEPENDENCIA DE DROGAS

Hoy en día existen muchas dudas en relación al consumo de sustancias, pero la diferencia radica en el control que cada persona tiene para dosificar el consumo de las sustancias y este grado de control se relaciona con el tiempo de consumo o a veces no es así, no se puede llamar drogadicto a un individuo que consume por primera vez, ya que este puede ser un usuario, pero si en esa ocasión pierde el control del consumo y llega a una intoxicación severa o provoca situaciones negativas como puede ser un accidente, entonces estamos hablando de abuso.

El uso se refiere a un consumo moderado que no provoca enajenamiento, ni tampoco perdida de las funciones motoras, ni dificultades para hablar, en cambio el abuso es cuando se consume en grandes cantidades, se caracteriza por episodios frecuentes, afectando a terceras personas, como por ejemplo podemos mencionar a una mujer embarazada, que sin llegar a la embriaguez, fuma y bebe. Por su parte la dependencia se refiere al consumo compulsivo sin mayor causa, derivado del alto grado de dependencia, en este caso las características por los episodios de consumo frecuentes, perdida de memoria, eventos violentos o agresivos, privación de la conciencia.

El uso generalmente no afecta de manera considerable en las actividades diarias, laborales, escolares, sociales etc. El consumo no perjudica a terceras personas; por lo contrario, el abuso las situaciones se complican de forma importante ya que afectan en todas las áreas que acabamos de comentar, en el abuso se rebasan los limites del autocuidado, como ponerse en riesgo de manera frecuente, lleva a consecuencias serias que rebasan los episodios de consumo, conocidas como cruda, experimentando molestias derivado de la necesidad de continuar consumiendo.

Es importante que te des cuenta que el abuso causa daños a la salud, que pueden originarse a corto plazo, irritación en garganta y estómago, daños al corazón y al cerebro, implica que las personas busquen mezclar drogas y esto llevarlos a la dependencia.

En la dependencia todas las áreas de la vida se verán afectadas, también en el consumo excesivo desmedido y excesivo es muy probable las lesiones graves, ingresar a un centro por algún delito imprudencial o la muerte.

Por lo que en clínica Ser preocupados por las estadísticas alarmantes cada vez de mayor impacto en la vida de las personas, parte del proceso de recuperación implica la toma de conciencia de los daños físicos, emocionales, materiales y psicológicos. Mientras no se reconozca drogadicción como una enfermedad; las personas seguirán minimizando el uso, abuso y dependencia. 

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PSIC. BLANCA CECILIA ADÁN PERALTA

MTRA. EN PSICOTERAPIA Y DIAGNÓSTICO CLINICO

CÉDULA PROFESIONAL 10769035

 

Cómo nos relacionamos a través de la culpa.

Las interacciones humanas son muy complejas, hay diversos medios y formas de comunicarnos y de interactuar. Muchos de los conflictos que tenemos es por no saber comunicar o entregar el mensaje, de ahí la importancia no solo de poder comunicarnos efectivamente sino de también tener bien definido qué es lo que queremos comunicar u obtener.

Y es que todos los seres humanos tendemos a la necesidad de obtener la atención que según nosotros merecemos, esta necesidad viene de una necesidad de sentirnos aceptados y valorados. Desafortunadamente como no lo tenemos muy claro de forma consciente hacemos cosas para tratar de cubrir esa necesidad de que se cumplan nuestros caprichos y deseos.

A esto es a lo que podemos denominar “control” y visto de esta perspectiva todos en mayor o menor medida intentamos ejercer ese control en los demás (y a veces en nosotros mismos).

Existen muchas formas de ejercer ese control que pueden ser desde las más violentas, radicales y arbitrarias, hasta las más sutiles y discretas. Hoy quiero hablar de una de ellas que es la manipulación a través de “la culpa”.

La culpa es algo que aprendemos de forma sutil y sin darnos cuenta desde que somos niños y tiene que ver con el miedo a quedarnos solos, lo cual explico a continuación.

Como especie, somos dependientes en nuestros primeros estados de desarrollo a que alguien para quien somos importante nos dedique tiempo y atención para que principalmente cubran nuestras necesidades básicas (de supervivencia), de no ser así la posibilidad de sobrevivir sería escasa. Si bien en un principio nuestros “cuidadores” (padres) tienen total control sobre nuestras decisiones, conforme el niño comienza a desarrollarse empieza a hacer uso de su voluntad (libre albedrío). Sin embargo, muchas veces a nuestros cuidadores no les conviene o incluso les disgusta esa capacidad que tenemos de elegir, y es cuando comienzan a usar la culpa, como si fuera un control remoto para poder controlar nuestra voluntad.

Imaginemos que el niño no se quiere poner cierta ropa de determinado color… pero como la mamá se siente comprometida de lucirla porque es un regalo de “x persona” quiere que el niño se la ponga a todo lugar, quizá trate de obligarlo, pero el niño se enfada o se quita esa ropa, entonces utiliza el chantaje para que el niño ceda a la voluntad del adulto.

-“sólo los niños bonitos se ponen la ropa que mamá les dice..” a lo que en la lógica del niño es: … si no me la pongo significa que no soy bonito, y si no soy bonito a mi mamá no le voy a gustar… y si no le gusto va a dejar de cuidarme… y si no me cuida… moriré!!

O la frase: “si no te la pones, mamá ya no te va a querer” … con esta frase el niño deduce que su supervivencia estará en peligro y por eso se someterá a la voluntad del adulto.

El problema es que esta forma de relacionarnos a través del chantaje para generar culpa la aprendemos tan profundamente que ahora que somos adultos la seguimos utilizando o muchos la tratan de usar en nosotros.

Por ejemplo: “¿y me vas a dejar así con la duda? ” o “…y yo que pensé que tú me querías…” “si me amaras de verdad harías lo que te pido” “¿ya viste como por tu culpa “x” se puso así?” entonces se activa en nosotros ese miedo primitivo a no poder sobrevivir si no hay alguien cerca de mi (soledad) y por consiguiente la angustia me motiva a terminar haciendo algo que no quiero.

¿Tú que tanto te relacionas con los demás a través de la culpa? ¿Qué tanto te quedas frustrado por hacer lo que no quieres? ¿temes mostrar tus emociones por miedo a ofender a alguien?

Si eres vulnerable al chantaje de los demás, te recomiendo pedir ayuda profesional para empoderarte y tener el valor de vivir tu propia vida.

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Psic. Guillermo Rojas Ayón

Especialista en adicciones

Ced. Prof. 7237938