Desventajas de la sobreprotección en los hijos. (1a parte)

Existe un punto en que el amor y el apoyo son más dañinos que útiles

En muchas ocasiones se menciona que el amor incondicional es la clave para ayudar a los demás, pero existe un punto en que el amor y el apoyo son más dañinos que útiles, por qué el paciente cae en una zona de confort y no encuentra una verdadera motivación para cambiar.

Cuando un padre se entera de que su hijo tiene consumo de alcohol o drogas, no sabe cómo reaccionar, en muchas ocasiones se tiene miedo de poner límites,  porque el hijo que ha perdido el sano juicio actúa de manera muy impulsiva, amenazando con que se va a matar, o se va a ir a la calle a delinquir…

La familia también se enferma

Los padres comienzan a fantasear en lo peor, y prefieren permitir conductas, con tal de que el hijo no se vaya de la casa porque podría ser peor.

La problemática es que cuando algo se permite una vez se convierte en regla, pero estas situaciones se dan por que la familia también se enferma y se cae en una codependencia.

Si el hijo tiene problemas, los padres se las resuelven agravando la situación,

Los padres comienzan a pelearse, culparse de las conductas del paciente que consume, desviándose del tema principal actuar para ayudar al hijo.

Se pierde la delgada línea que divide el apoyar al hijo y el quitarle responsabilidades.

Establecer reglas bien claras, firmes y llevarlas a cabo

¿Cómo parar esto?

1)Establece reglas bien claras, firmes y llévalas a cabo.

2)Permítele vivir las consecuencias de sus actos y sus decisiones, es la mejor forma para que madure y se vuelva responsable.

3)Aprenda acerca de la codependencia tenga claro que usted no lo causo, quizá contribuyo; usted no puede curarlo, pero puede hacer una contribución para la recuperación; usted no tiene control, pero tiene opciones.

En Clínica SER® se ofrece un Programa de Rehabilitación de Adicciones Integral, donde, se cuenta con un modelo profesional de atención que conjunta a un equipo de especialistas y terapeutas ampliamente calificados que trabaja con la familia para que ésta sepa cómo orientar y ayudar a su ser querido.

Psic. Jehú Rosales Gómez.

Cedula P 6041334

Terapeuta de Clínica SER

 

DAÑOS ASOCIADOS AL CONSUMO DE SUSTANCIAS ADICTIVAS

En nuestra sociedad actual, el consumo de sustancias adictivas se ha considerado como “normal” principalmente el uso del alcohol, el cual se trata de esconder o de  dar ocultamiento refiriendo que siempre acompaña en diferentes y sin número de ocasiones y que es básica su  presencia en todo tipo de celebraciones o cuando se presentan diferentes estados de ánimo como la tristeza o la alegría y en ocasiones como forma de evasión de la realidad o escape y algunos incluso como una forma de relajamiento.

 

Sin embargo, lo que no se toma en cuenta es que estas costumbres o hábitos culminan en una enfermedad crónica y progresiva que puede tener consecuencias a la salud muy graves, e incluso fatales por los cambios orgánicos que genera, afectando no solamente al consumidor sino también a su entorno.

 

El consumo de sustancias adictivas tendrá un efecto directo en el sistema nervioso central, lo que llevará al consumidor a modificar en forma negativa tanto su personalidad como su conciencia, incluso estos cambios pueden ser tan radicales que ya no es posible comprender como es que una persona puede cambiar tanto en tan poco tiempo.

 

Cuando la persona consume sustancias adictivas por largos periodos de tiempo en forma frecuente o en grandes cantidades, el cerebro se adapta tanto a la misma que implica el mantenimiento de funciones que van ahora a depender de su ingesta.

 

Por el consumo frecuente, el cuerpo se va acostumbrando a sentir los efectos que la sustancia le provoca (síndrome de tolerancia) y, por lo tanto, el efecto buscado va requiriendo de una mayor dosis para sentirlo.

Cuando el cerebro inicia a adaptarse a la presencia de la sustancia, se podrán reconocer los efectos de cambio en el funcionamiento del cerebro, ya que son visibles a simple vista, pero en el momento en que la persona abandona el consumo en forma repentina comienzan a aparecer diferentes desórdenes cerebrales como son: temblor de la lengua, párpados y manos, sudoración, náuseas o vómitos, taquicardia y/o aumento de la presión arterial, agitación psicomotora, cefalea, insomnio, malestar o debilidad, alucinaciones transitorias o ilusiones ópticas, táctiles o auditivas, convulsiones tónico-clónicas y delirium tremens.

 

Estos signos y síntomas son propios del síndrome de abstinencia y, en muchas ocasiones desaparecen con la nueva ingesta de la sustancia, por lo que la persona se siente “aliviada”, lo que hace que se genere una de las principales causas para no dejar de consumir que es el efecto placebo.

Cabe aclarar que por la normalización del consumo en nuestra sociedad y en las familias, el detectar la presencia de la enfermedad puede tardar hasta varios años para que pueda ser detectada la dependencia que se generó.


Por otra parte podemos identificar causas o motivos que refieren las personas que les han llevado a iniciar el consumo de sustancias adictivas, siendo principalmente estos:

 

  • Problemas para poder solucionar conflictos familiares y/o sociales.
  • Problemas con el control de estrés.
  • Problemas para poder solucionar conflictos emocionales y/o amorosos.
  • Efecto de influencia de festividades culturales y familiares para el consumo.
  • Problemas laborales y/o económicos.
  • Evitación de solución a problemas. Etc.

 

En Clínica Ser estamos listos para ayudarte.

Llámanos al 222-231-7626 / 222-231-7574 o contacta por WhatsApp al 221-349-0308.

 

Mtro. Adrián Alberto Pérez Méndez

Terapeuta de Clínica SER

Maestría en Psicología Clínica Infanto – Juvenil

Ced. Prof. 11929943

LA DOPAMINA EN LAS ADICCIONES

LA ADICCIÓN es definida como un trastorno psíquico caracterizado por una necesidad compulsiva de consumo de sustancias, con la característica de ser potencial para abusar o depender de la misma.  La adicción como ya lo hemos revisado tiende a invadir progresivamente todas las esferas de la vida del individuo (familia, amigos, relaciones sociales o trabajo). Al mismo tiempo, se produce un desinterés hacia actividades, experiencias y placeres alternativos que habían formado parte de la vida del individuo afectado.

Existen estudios por la Brigham Young University, dirigida por el profesor Scott Steffensen, donde dejan ver que los mecanismos cerebrales se activan al consumir sustancias adictivas como el alcohol, tabaco o las drogas duras.

Al consumir habitualmente una sustancia adictiva nuestro cerebro se acostumbra a ella, lo que produce que se suprima su producción normal de dopamina y demande una dosis de esa sustancia para compensar la pérdida. La escasez o abstinencia de esos niveles de dopamina genera estrés, ansiedad, irritación y dolor, los cuales, solo se mitigan temporalmente mediante el consumo de la droga que demanda el cerebro.

En este sentido el cuerpo trata de compensar el nivel natural de dopamina, sin embargo, refiere Steffenson, que la clave se encuentra en un subconjunto de neuronas que son las que ponen freno a la liberación de la dopamina. La adicción es una enfermedad cerebral que, como otra cualquiera puede tener un tratamiento que permita una mejor calidad de vida.

Todas las drogas de abuso causan un aumento de la actividad del sistema dopaminérgico mesocorticolímbico. Durante el consumo crónico se producen cambios neuroadaptativos y neuroplásticos, que modifican la estructura de ese sistema. Es decir, los cambios neuronales inducidos por el consumo crónico producen hipofrontalidad, que, comprometen la capacidad emocional y cognitiva de orden superior, así mismo la capacidad de controlar la CONDUCTA.

La dopamina es fundamental en el aprendizaje mediado por recompensa y desempeñando un papel primordial en la adicción.  Debido a esto en CLÍNICA SER, el tratamiento integral para las adicciones, como es la terapia farmacológica, psicológica, grupos de apoyo, psicoeducación familiar, actividad física etc. permite que, en muchos casos, las personas afectadas vuelvan a llevar una vida renovada.

En Clínica Ser podemos Ayudarte.

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PSIC. BLANCA CECILIA ADÁN PERALTA

Psicóloga Clínica SER

MTRA. EN PSICOTERAPIA Y PSICODIAGNOSTICO 

CÉDULA PROFESIONAL 10769035

El Proceso de Recuperación en las Adicciones

Las adicciones a sustancias producen importantes cambios tanto a nivel tanto cerebral como psicológico. En cuanto a la primera se producen cambios neuroquímicos a nivel del sistema nervioso central, estos cambios se traducen en un reajuste biológico,  que a su vez implicarán cambios que se manifestarán a través de signos y síntomas físicos y psicológicos. Usuarios en recuperación y familiares deben estar enterados de las fases que enfrentaran en su proceso.

La fase uno de recuperación, es el síndrome de abstinencia, empieza con el primer abandono del consumo de la sustancia o sustancias, dura entre 1 y 2 semanas dependiendo de la sustancia, cantidad y tiempo de consumo. El síndrome de abstinencia, es la desintoxicación física que involucra deseos intensos de consumir, depresión, ansiedad, baja energía, irritabilidad, insomnio, paranoia, problemas de memoria. Todos estos signos y síntomas seguirán al reajuste neuroquímico cerebral. Es necesario que tanto la persona como su familia, comprendan a que se deben estos estados emocionales y que acabarán.

 

La fase dos de recuperación del paciente, es la de abstinencia temprana, esta fase suele caracterizarse por un estado de bienestar e incluso euforia al sentir o pensar que sus problemas con la sustancia/s están prácticamente resueltos. Dura de 4 a 6 semanas y se caracteriza por el aumento de energía del paciente, aumento del optimismo, leve paranoia. Estas sensaciones pueden llevar a la persona a tener un exceso de confianza que puede causar problemas ya que el paciente puede pensar que no es necesario prolongar el tratamiento, pueden aumentar su exposición sobre todo a disparadores de tipo externo, consumir otro tipo de sustancia diferente a la que les ocasionó la adicción. Por todo ello es muy importante que los usuarios sepan de la
existencia de esta fase y de cuáles son sus características principales así podrán conocer los riesgos y como enfrentarse a ellos haciendo uso de todas las estrategias de las que dispongan hasta el momento (calendario estructurado, conocimiento de sus disparadores, mantener su asistencia al grupo, hacer ejercicio físico para la liberación de endorfinas, detención del pensamiento, relajación progresiva y Yoga)


La fase tres de recuperación es la abstinencia prolongada o fase del muro. Es sin duda, una de las más temidas por los pacientes ya que supone o lo viven como un retroceso debido a que el nivel de energía baja, emocionalmente la persona se siente apática, triste y en algunos casos se manifiestan estados de anhedonia. Puede llegar a durar entre 3 y 4 meses; la persona puede enfrentarse a cambios casi continuos en su estilo de vida, sentimientos de tristeza y rabia, soledad, conflictos familiares, su vida sexual puede verse afectada, pueden reaparecer los deseos de consumo de cualquier adicción/sustancia. Todo esto puede llevar a la persona a creer que nunca se recuperará, aumentando así su desesperanza frente a la situación y las probabilidades de recaída que suelen justificar a través de su estado de ánimo. Hay que destacar la importancia que tiene para sus familiares el conocimiento de esta fase y recalcar que todos estos cambios se siguen a la adecuada estabilización de la neuroquímica cerebral y que los síntomas pasarán con el tiempo.

 

La fase cuatro  es la de adaptación y resolución, dura entre 4 y 6 meses, la persona ya ha superado los síntomas de la abstinencia física, mejorando casi todos sus efectos, sin decir, que su proceso de recuperación haya finalizado. En esta fase el paciente siente que al haber superado la fase del muro, su vida puede retornar a la normalidad, siendo esta una creencia falsa. El objetivo principal de esta fase es mantener el estilo de vida que se ha ido implantando poco a poco a lo largo de cada etapa de la recuperación y aceptando que esta etapa o proceso es para toda la vida. Debido a que en esta fase la estabilidad emocional se ve aumentada, el proceso de toma de decisiones y estado emocional del paciente se ven claramente mejorados. Este hecho puede llevarle a interesarse por realizar actividades que le gusten e incorporarlas a su nuevo estilo de vida. Es muy importante que la persona a través de sus diferentes apoyos (familiares, amigos, diversos grupos de apoyo) y de sí mismo, desarrolle y mantenga un estilo de vida equilibrado.

En Clínica Ser estamos listos para atenderte en Tu proceso de Rehabilitación, la ayuda te espera.

Llámanos al 222 231 7626, 222 231 7574 o contacta por WhatsApp al 221 349 0308.

 

Mtro. Edward German Fisher Naveda

Psicólogo Consejero individual Clínica SER

Maestro en Psicoterapia Ericksoniana

Ced.6987755

Tratamiento de la ludopatía

EL CONSUMO DE SUSTANCIAS ADICTIVAS Y LA PANDEMIA

Uno de los motivos por los cuales las personas consumen de manera descontrolada sustancias adictivas, es el mal manejo de las emociones. Durante la pandemia en México se ha podido observar un aumento en el consumo de sustancias por la ansiedad que ha generado la incertidumbre alrededor del Covid-19.

En México, un aproximado de 15 millones de personas sufren algún trastorno o sintomatología de ansiedad o depresión los cuales, combinado con todas las situaciones de estrés, ha generado un aumento de abuso de sustancias (alcohol, tabaco, drogas etc.) preocupante.

El aislamiento, la frustración y la incertidumbre son factores que pueden poner en riesgo el proceso de recuperación de los pacientes. Al estar en un proceso de cambio, sin una rutina específica, sin la posibilidad de asistir presencialmente a los grupos de terapia y a sus actividades, puede volver vulnerable al paciente.

Algunas de las estrategias recomendadas para mejorar la calidad de tiempo durante el confinamiento son: 

  • Hacer ejercicio
  • Tener una rutina de trabajo establecida
  • Mantener el lugar de trabajo limpio y ordenado
  • Meditación
  • Ejercicios de respiración
  • Fomentar la comunicación con familiares y personas cercanas
  • Buscar un grupo de AA o NA virtuales

Recordar que en numerosas ocasiones la ansiedad por consumir sustancias adictivas disminuye simplemente por el hecho de expresarlo, siempre tener a la mano el número de alguna persona dentro de su red de apoyo o de compañeros de su grupo terapéutico es fundamental.

En Clínica Ser podemos Ayudarte.

LLÁMANOS (222) 231-7626 / 231-7574 / 249-9390

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Mtra. Miriam Samour Nieva

Terapeuta de Clínica SER

Maestría en Psicología Clínica

Ced. Prof. 11729330

LAS ADICCIONES Y EL SUICIDIO

El pasado 10 de septiembre, se celebró el día mundial de la prevención al suicidio, motivo por el cual, hablaremos acerca de la relación entre las adicciones y el suicidio.

A partir de los últimos años el aumento en la tasa de suicidios ha llamado la atención de las autoridades de salud no solo del México sino del mundo entero. En términos generales, el suicidio se entiende o define como la generación de un daño autoinfligido de una persona de forma intencional con la finalidad de terminar con su vida.

El suicidio se considera un acto complejo, ya que evoluciona a partir de la idea suicida, el plan suicida y el acto suicida. Las causas principales que se han identificado son la presencia de trastornos mentales y trastornos de la personalidad, particularmente los trastornos depresivos, obsesivos compulsivos, antisociales, limítrofe de la personalidad y, en nuestro interés el trastorno por consumo de sustancias, en el cual el riesgo de suicidio entre la población consumidora es mayor que el general de la población inclusive en los que presentan una comorbilidad en trastornos psiquiátricos.

En el caso del consumo de sustancias adictivas, el número más significativo que presentan conducta suicida se presentan en el consumo del alcohol, la marihuana, los sedantes, estimulantes y opioides, en los cuales lo principal es el consumo y el alto número de consumidores lo que aumenta la estadística debido a que el consumidor de sustancias adictivas indica tener más síntomas depresivos y una comorbilidad psiquiátrica, esto significa que la persona sufre dos o más trastornos o enfermedades que se presentan al mismo tiempo o que existe una interacción entre ellas, lo que hace que en un número alto utilicen fármacos de prescripción como método suicida o el haber experimentado un número mayor de sobredosis.

Es importante entender también que el consumo de sustancias adictivas es, por sí solo, un comportamiento suicida de forma constante.

Esta prevalencia se debe a que la desinhibición que provoca la intoxicación incrementa dicho riesgo al reducir la inhibición para cometer un acto impulsivo, a la vez de que al consumir las sustancias, tanto la intoxicación como la abstinencia, perturban la capacidad de juicio y esto potencializa la desinhibición de la conducta.

Otra característica es la generación de descuido hacia su vida, indiferencia, desesperanza, provocando alteraciones en el estado de ánimo, ya sea hacia la depresión, hacia un ánimo expansivo e incluso la irritabilidad.

Es necesario recordar que el consumo de sustancias presenta daño cerebral acompañado de disfunciones y cambios neuropsicológicos que afectan y deterioran la conducta y el estado de ánimo pudiéndose generar conductas agresivas y violentas.                 

Por otra parte, es necesario que se tome en cuenta, aunque con cautela, los fallecimientos suicidas provocados por sobredosis. En este sentido, se ha informado sobre subgrupos de consumidores de sustancias con un nivel elevado de impulsividad, como el caso de los consumidores de heroína, en quienes se ha encontrado un rango de sobredosis anteriores a la conducta suicida de 48 a 68%.

En conclusión, el consumo de sustancias es un factor importante relacionado con el suicidio al comparar con otras causas de defunción, en los sujetos cuya causa de defunción fue dictaminada por el SEMEFO de las entidades federativas participantes en el SISVEA. Sin embargo, deben establecerse mecanismos o metodologías más precisos para la detección de las sustancias con objeto de mejorar el registro de los casos de suicidio bajo la influencia de éstas.

En Clínica Ser, sabemos que:

  • El suicidio es prevenible mediante intervenciones oportunas.
  • La Identificación temprana, el acudir a tiempo a un programa de rehabilitación de adicciones, que ofrezca un tratamiento y atención profesional para personas que presentan abuso de sustancias, puede salvar su vida o la de su ser querido.

NO ESPERE A QUE SE PRESENTEN EVENTOS LAMENTABLES E IRREPARABLES, SOLICITE AYUDA PROFESIONAL HOY.

¡En Clínica Ser la Ayuda está Lista!

LLÁMENOS podemos Ayudarle (222) 231-7626 / 231-7574 / 249-9390.

 

Mtro. Adrián Alberto Pérez Méndez

Terapeuta de Clínica SER

Maestría en Psicología Clínica Infanto – Juvenil

Ced. Prof. 11929943

LA ADICCIÓN Y ENFERMEDADES RELACIONADAS

En Clínica Ser, normalmente contamos con pacientes que tienen una o varias enfermedades asociadas a las adicciones, entre algunas; Pulmonares, cardiacas, embolia, cáncer o problemas de salud mental. Los análisis de sangre, electrocardiogramas, radiografías de tórax, nos ayudan a corroborar los efectos nocivos del consumo de drogas y/o alcohol a lo largo de la vida de los usuarios que desean recuperarse.

Un claro ejemplo es como el humo de tabaco puede producir diversos tipos de cáncer, el cristal (metanfetamina) causa problemas dentales graves al igual que una grave descalcificación de los huesos, los opioides una sobredosis y llegar a la muerte, los solventes como su nombre lo establece (inhalantes) destruyen las células nerviosas del cerebro y en todo el cuerpo.

De igual forma, el consumo de drogas aumenta el riesgo de contraer infecciones, cuando se comparten elementos que se usan para la inyección de estas sustancias, tener conductas sexuales sin protección se puede contraer VIH o Hepatitis C. Hay posibilidades de contraer infecciones del corazón, de la piel o ahora el famoso Covid 19 al compartir la pipa o el cigarro y sin respetar la sana distancia.

Por supuesto que hay mayor riesgo de sufrir accidentes en automóvil, al conducir bajo los efectos de las drogas y/o el alcohol, al bajar los reflejos y conciencia, poniendo en riesgo la vida de quien conduce en ese estado y de terceras personas, con consecuencias fatales.

Es común, que la mayoría de las personas que llegan a nuestro programa de rehabilitación de adicciones en Clínica Ser, por un problema de abuso de sustancias, a la par tienen ansiedad, depresión o estrés postraumático, el consumo solo empeora o desencadena esos trastornos y los agudiza.

Algunas personas con estos trastornos pueden consumir drogas para intentar aliviar los síntomas que provocan los padecimientos psiquiátricos, entrando en un círculo interminable de fatales consecuencias.

En Clínica Ser somos Especialistas en el tratamiento de trastornos coexistentes. Contamos con personal especializado para ayudarlos. Si has leído hasta este párrafo, ¿cuánto tiempo quieres seguir esperando?, pide AYUDA HOY.

 Llámanos (222) 231-7626 / 231-7574 / 249-9390.

 

Mtro. Edward German Fisher Naveda

Coordinador de Psicología en Clínica Ser

Maestría en Psicoterapia Ericksoniana

Cédula profesional  6987755

PRINCIPIOS QUE AYUDAN EN EL CAMINO A LA SOBRIEDAD

La Adicción según la Organización Mundial de la Salud (OMS) es una enfermedad física y psicoemocional que crea una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación.

Se caracteriza por un conjunto de signos y síntomas, en los que se involucran factores biológicos, genéticos, psicológicos y sociales. Es una enfermedad progresiva y fatal, caracterizada por episodios continuos de descontrol, distorsiones del pensamiento y negación ante la enfermedad. Uno de los grandes problemas que se encuentra en los procesos de recuperación de la adicción es el alto índice de reincidencia en el consumo.

Sin embargo, hoy en día mediante estudios que se han realizado, se ha comprobado que la ESPIRITUALIDAD ACTIVA LOS MISMO CIRCUITOS DE RECOMPENSA EN EL CEREBRO. Además de los circuitos de recompensa del cerebro, los investigadores descubrieron que los sentimientos espirituales estaban asociados con la corteza prefrontal media, una región cerebral compleja que se activa mediante tareas que incluyen valoración, juicio y razonamiento moral.

Los sentimientos espirituales también activaron las regiones cerebrales asociadas con la atención focalizada.

La experiencia religiosa es quizás la parte más influyente cuando las personas toman decisiones que nos afectan a todos, para bien y para mal. Entender lo que sucede en el cerebro para contribuir a esas decisiones es realmente importante “, (Universidad de Utah en 2014).

Por lo que parte de la espiritualidad es poner en práctica algunos principios que generalmente se practican en grupos de Autoayuda y en Clínica Ser son retomados para el cambio de valores y de juicios.

A continuación, mencionaremos algunos que son importantes tomarlos en cuenta para el camino de la sobriedad:

FÉ: Es la seguridad, esperanza y confianza en el tratamiento de rehabilitación de adicciones, creencia de que la vida puede ser distinta, como lo ha sido para otros compañeros.

HONRADEZ: Poner en practica la integridad de los actos y en el pensamiento, sinceridad en el deseo de la rehabilitación del alcoholismo y/o drogadicción, la buena voluntad para admitir los errores, resistirse a esa primera copa.

HUMILDAD, Valoración veraz de las cosas tal como son, afrontar los hechos, reconociendo y aceptando la enfermedad, practicando también la nueva relación con los semejantes.

 FORTALEZA: Es la que al pasar del tiempo permitirá ver la vida diferente, enfrentando los problemas de una forma creativa, sin depender del alcohol y/o droga.

 AMOR: Será necesario, cultivar el amor propio para poder brindar relaciones sanas, ya que en la medida que se desarrolla la disposición para amar, también se aumenta la capacidad servicial. 

Estas son algunas prácticas que a las personas permiten aceptar, creer y modificar conductas por convicción, siendo más conscientes de la vida y de lo finito del día a día.

“…Concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las que puedo y sabiduría para reconocer la diferencia…”

En Clínica Ser la AYUDA está LISTA

¡Llámanos!,  Tel. (222) 231-7626 / 231-7574 / 249-9390.

 

Mtra. Blanca Cecilia Adán Peralta

Terapeuta de Clínica Ser

Maestría en Psicoterapia y Psicodiagnóstico 

Cédula Profesional 10769035

Miedo a cambiar

Dos italianos, Prochaskca y Diclemente crearon un modelo de cambio que especifica el quien, como y cuando la persona con problema de adicción va a cambiar, y cuando “No”. Estas etapas deben ser respetadas para que el proceso fluya al ritmo que debe y no al que nosotros queramos. Una vez identificada la etapa del cambio en la que está el sujeto podemos crear una estrategia terapéutica para aplicar al proceso.

La pre contemplación: Es la etapa donde el usuario rechaza tener un problema a pesar de lo que le digan los familiares, tener problemas legales o incluso acabar en el hospital. Al internarlo en alguna institución pensando que eso le servirá para abrir los ojos, lo más seguro es que abandone el tratamiento y pierdas tu tranquilidad y tiempo.

La contemplación: El usuario ya reconoce tener un problema, es más accesible a las posibles soluciones aunque duda en cuando hacer algo al respecto por no ver el beneficio que puede obtener

Preparación: En esta etapa ya está listo para actuar e incluso ha tomado unas decisiones en esa dirección. Como el internarse en un programa de rehabilitación de adicciones.

Acción: Ya internado, aquí va creando mayor conciencia y planea los cambios necesarios para regresar a la vida cotidiana logrando el cambio que busca en este caso dejar las drogas.

Mantenimiento: Es ejecutar el plan que preparo durante el internamiento, la constancia va a ser clave para sostener los cambios de hábitos en la vida real, con ayuda de sus grupos de apoyo para promover la recuperación.

Recaída: En esta etapa el sujeto vuelve a realizar el comportamiento que había cambiado o estaba en proceso de cambiar. Después de esto, el individuo  vuelve a una etapa anterior. Es labor del terapeuta motivar y comprender al paciente para que la regresión se de en una etapa lo más cercana posible a la acción.

Es importante destacar que, al intentar cambiar un problema, una parte de los sujetos recaen al menos una vez en el proceso, pero la mayoría de ellos suele volver a empezarlo desde la etapa de contemplación o preparación, para luego pasar a la acción. Es por esto que se dice que el cambio no sigue un patrón lineal, sino más bien uno en espiral. La mayoría de los sujetos incorporan nuevas estrategias y conocimientos. También es primordial que el terapeuta recuerde que los estadios del cambio son específicos para cada conducta-problema.

En Clínica Ser podemos ayudarte.

Llámanos (01-222) 231-7626 / 231-7574 / 249-9390.

 

Mtro. Edward German Fisher Naveda

Coordinador de Psicología de Clínica Ser

Maestría en Psicoterapia Ericksoniana

Cédula profesional  6987755