Depresión y Adicciones

¿Qué es la depresión?

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que tiene implicaciones como el sentirse cabizbajo, termina generalmente en tristeza y varios síntomas y signos de tipo vegetativo, emocionales, cognitivos y conductuales, comprometen el ritmo vital, persisten un periodo mayor a seis meses. Los síntomas psíquicos incluyen desinterés, tristeza, desmoralización, disminución de la autoestima, apatía, etc., mientras que en la sintomatología somática resaltan aspectos tales como alteraciones en el apetito, disminución o aumento de peso, alteraciones del sueño con periodos de insomnio y somnolencia, etc.

Tendencia genética

La morbilidad de las enfermedades adictivas y la depresión profunda se reconocen hoy en día como un problema clínico común grave.  Meyer identificó al menos seis paradigmas potenciales incluyendo la posibilidad de que los trastornos psiquiátricos sean una consecuencia o un factor de riesgo para el abuso de sustancias. La alta incidencia familiar de alcoholismo y depresión, sugiere una tendencia genética común para ambas condiciones.

Plano biológico

La prevalencia de este problema en la población mundial ha sido analizada en varios estudios y se calcula que aproximadamente un 10% de la población sufre esta enfermedad, cifra que se ve aumentada cuando se ve asociada a otras patologías médicas, en especial las enfermedades crónicas. Es muy importante encontrar la diferencia entre un estado depresivo normal y uno relacionado con el consumo de sustancias. Ya que el adicto depresivo, muestra incapacidad para sentir placer derivado de la nostalgia de los efectos agradables de la sustancia. En el plano biológico, las drogas y el alcohol interfieren en la química del cuerpo humano, impidiendo que el organismo no tenga de manera natural, sino solo bajo los efectos de la sustancia, la capacidad para sentir placer. En la adicción se afectan diferentes campos personales, entorno familiar y social, laboral o escolar.

Trastornos adictivos

El consumo llega a un punto en que se convierte en un método de evasión de todas estas problemáticas y cuando se abandona el consumo de sustancias, las personas han de enfrentarse a toda esta realidad, generando entonces un sentimiento de desesperanza por todos los acontecimientos acaecidos. Las personas con trastornos adictivos presentan mayor dificultad para manejarse con la complejidad de la vida cotidiana y como consecuencia desembocar en rápidas recaídas en el consumo por querer recuperar el placer derivado del mismo. (Jiménez, Pantoja, 2007). Es por ello que el tratamiento que se ofrece para los trastornos adictivos se incluye el desarrollo y reforzamiento de habilidades sociales tales como el control de impulsos o el manejo de los conflictos, aspectos de especial relevancia y valorados como altos factores de riesgo de recaída.

 

 

PSIC. BLANCA CECILIA ADÁN PERALTA /MTRA. EN PSICOTERAPIA

ESP. CONDUCTAS ADICTIVAS Y MANIPULACIÓN PSICOLOGICA

CÉDULA PROFESIONAL 10769035

 

Cómo identificar los síntomas de la Adicción?

CARACTERISTICAS EN LA ADICCIÓN

PARTE I

Cuando trabajamos con personas con adicciones caemos en cuenta que no importa la edad, condición social, genero, en este tipo de enfermedad se ven afectadas muchas áreas y conductas personales que se potencializan con el consumo y poco a poco se deterioran. Muchas personas parten de la idea que es un vicio, situación que hace que no se tome con la seriedad que debería, escuchamos que se puede abandonar el consumo en cualquier momento, sin embargo, hoy en día sabemos que es una enfermedad y como tal existen síntomas de enorme consistencia que sobresalen en la conducta del paciente tales como:

  1. Negar la enfermedad, la persona no asume que tiene problemas con el consumo de sustancias o alcohol, no relaciona que lo que sucede es producto de la enfermedad de la adicción y en ocasiones dejar el consumo, reafirmando que puede dejarlo en el momento que sea, esta etapa de negación también la vive la familia, tratando pensar que su familiar no es adicto y puede dejar el consumo en el momento que sea. Los pacientes con alguna Adicción, tienden a auto engañarse, “puedo controlarlo, solo en ocasiones especiales, solo algunos días” etc. Sin embargo, el sistema cerebral de recompensa, necesita que siga consumiendo y el cerebro elabora continuos engaños.

Las Mentiras forman parte de la vida cotidiana en los pacientes.

  1. Las mentiras forman parte de la vida cotidiana en los pacientes, conducta normalizada que fomenta el consumo y en algunos casos el paciente puede desarrollar mitomanía tendencia patológica a transformar su propia realidad.
  2. Conforme va avanzando la enfermedad, tiende a culpabilizar a las demás personas, escudando su comportamiento en las dificultades de la familia o situaciones no resueltas tiempo atrás, este mismo comportamiento la familia lo ha hecho, hacia los amigos de la persona que consume, en lugar de responsabilizar a cada miembro y motivar a tomar las propias responsabilidades.

La recuperación puede empezar asumiendo que se tiene una enfermedad.

Por estos y otros comportamientos, es una fantasía pensar que las personas con la enfermedad de la adicción saldrán con la fuerza de voluntad o prometiendo a sus familiares que dejan de consumir , en este sentido la recuperación puede empezar asumiendo que se tiene una enfermedad crónica, degenerativa y mortal, que se requiere apoyo integral especializado en adicciones como lo brinda  Clínica Ser, procurando brindar psicoeducación en relación a la enfermedad para  las familias, y poder comprender el funcionamiento de los síntomas presentados.

Psic. Blanca Cecilia Adán Peralta

Mtra. en Psicoterapia, especializada en conductas adictivas y manipulación psicológica.

Cédula 10769035

Las Emociones: ¿Verdades absolutas?

emocionesNo eres tu emoción

No podemos obligarnos a no tener emociones, las personas intentan ignorar o reprimir sentimientos “negativos” lo cual es contraproducente ya que eso hace que se queden más tiempo. Cuando tenemos emociones fuertes, podemos ver los pensamientos y creencias asociados con esa emoción como la única verdad posible y tenemos la noción de que las emociones son “hechos”, verdades absolutas.

A veces, si experimentamos mucho la misma emoción, podemos confundir a esa emoción como una parte de nuestra identidad. Es normal tener impulsos asociados con las emociones y aunque éstos sean fuertes, uno pude elegir si desea actuar o no. Cada persona experimenta la misma emoción de diferente manera.

Cuando nos resistimos a sentir y nos empeñamos en controlar lo que pensamos o sentimos, dichas experiencias se cronifican con el tiempo expresándose mediante sensaciones físicas, se disparan sentimientos de incertidumbre, lo que resulta más abrumador y esto incrementa la intensidad emocional. Cuando dejamos de resistirnos a sentir algunas emociones, paradójicamente el dolor cesa.

Nos tenemos que abrir a la experiencia de sentir, hacer lugar y aprender a estar con nuestras emociones sin resistirse, invirtiendo la energía que utilizamos en evitarlas para modificar el modo en que nos enfrentamos a ellas. Se requiere de flexibilidad para ampliar el repertorio conductual, integrando un abanico de alternativas de respuestas.

Cada una de las emociones tiene su función y utilidad, no podemos eliminarlas o anularlas pero si podemos modular y modelar nuestras reacciones elaborando respuestas de procesamiento positivas. Recuerda, para poder trabajar con nuestros sentimientos, tenemos que empezar por modificar nuestros propios pensamientos.

Cuando permitimos que las emociones gobiernen nuestra vida, es cuando somos más vulnerables a caer en adicciones, o a caer en el alcoholismo, porque siempre estaremos buscando como dejar de sentir, es por eso que es importante que, si tú o algún conocido necesitan apoyo profesional, no duden en buscarlo.

Mtra. Miriam Samour Nieva

Psicóloga clínica

Terapeuta en clínica SER

Cédula: 11729330.

La Respuesta es: Autocompasión

Cuando te tratas mal a ti mismo(a)

Alguna vez te has tratado como que “eres de lo peor”, “que no te lo mereces, siempre es culpa tuya, mereces ser castigado, si le pasa algo a los demás es porque no los cuidaste adecuadamente, ya mejor no deberías estar, etc.

Todo este malestar puede ser difícil de soportar al grado que ante las quejas y actitudes que muestras de forma negativa, llegas a “hartar a los demás”, a provocar enojo en ellos, a ya no ser tolerantes contigo y por ende te vas a retroalimentar que: “efectivamente, eres de lo peor”. Y no solo los demás se van a enojar o alejar de ti, sino que tú mismo terminarás agotado e irás perdiendo poco a poco ese sentido de vivir, y buscando algo que te haga sentir “mejor” como el Alcohol, y las drogas, comenzando con esto una adicción que en lugar de ayudarte te llevará cada vez a sentirte peor.

Para romper con esta dinámica es necesario que te involucres en comportamientos y conductas que te tranquilicen, que aprendas a reconocer de manera amorosa a tus sentimientos de tristeza, impotencia, abandono o inutilidad. Si no lo haces, te tratarás tan duramente que aumentará tu sufrimiento en la vida (y los que te rodean no se la pasarán a gusto contigo).

¿Cuál es la clave para dejar de vivir así? La respuesta es la autocompasión.

Autocompasión significa tratarse a uno mismo con amabilidad, reconocer que soy humano, que las cosas suceden y que no siempre están bajo mi control y que, aunque lo intente no soy tan poderosa como para poder controlar eso que no me gusta. Que la vida ofrece retos y que es mejor dejarse llevar, que luchar contra la corriente.

Identifica cuales son esos comportamientos que te dan paz y recuérdalos constantemente, para que cuando tengas algún tipo de crisis, en automático recuerdes que necesitas tratarte a ti misma con mucho respeto. Las personas que logran este trato a sí mismas, tienden a pasar los momentos más dolorosos de la vida de una forma más tranquila y por lo tanto más sana.

Y te pregunto: ¿Qué ganas con auto atacarte?, lo único que logras es que tu momento difícil se vuelva más doloroso, con lo cual te vas a sentir en extremo miserable, el sufrimiento va a ser una constante, y obvio vas a querer justificarte, buscar la auto conmiseración, el apoyo de los demás, pero como estás encerrada en un círculo vicioso, aunque te apoyen no lo podrás ver y por lo mismo terminarás quedándote más solo y con más dolor, tristeza y frustración.

La clave está en ACEPTAR

La clave no está en saber si te lo mereces o no te lo mereces, la clave está en ACEPTAR que lo que pasó, simplemente pasó. Para ello necesitas estar convencido y pensar que la auto compasión y la amabilidad hacia ti, son muy importantes. Eso implica también (sin ser cínicos) el tolerar cierto grado de culpa, el saber actuar de manera asertiva, el saber poner límites a los otros (saber decir “NO”).

No te desesperes, la práctica hace al maestro, si lo practicas todos los días, si te lo recuerdas todos los días, comenzarás a cambiar poco a poco tus actitudes, al grado que después de un tiempo (no tan corto) lograrás cambiar tus creencias, las cuales son el origen de todos tus sufrimientos.

En conclusión, si cambia tu manera de reaccionar, cambiará el mundo que está a tu alrededor, o por lo menos ya no te va a perturbar más. Busca ayuda profesional con un Tratamiento integral que incluya terapias psicológicas que te ayudarán en este proceso.

Psic. Guillermo Rojas Ayón

Especialista en adicciones

Terapeuta en Clínica SER

Ced. Prof. 7237938

LA FAMILIA, CAOS Y CODEPENDENCIA

Dentro del ambiente familiar de una persona en adicción, también se presentan una vida caótica e impredecible debido a que no se puede saber o predecir el estado de ánimo con el que el familiar en adicción (alcoholismo, drogadicción, ludopatía etc.) se encuentra, ni tampoco como será su comportamiento.

Esta incertidumbre genera una gran cantidad de estrés y emociones suprimidas, por lo que los miembros de la familia van cada vez más dejando de atender y responder a las necesidades emocionales de los demás integrantes.

Otro de los problemas que frecuentemente se presentan son los relacionados con la confianza y la intimidad, ya que los integrantes de la familia van dejando poco a poco de responder a las necesidades emocionales de los demás miembros, dejando de hacer lo que se había acordado, abandonando el apoyo ni respondiendo en forma empática, con falta de comprensión y desconfianza que en otra etapa pasada existió y que ahora por la situación se va desmoronando.

Por esta situación, es frecuente que los más pequeños, terminen convirtiéndose en adolescentes y posteriormente en jóvenes y adultos que han sido educados en relaciones estresantes, tensas y destructivas, que de una u otra manera no les permite experimentar o vivenciar una relación íntima con otras personas fuera de la familia.

 Por su parte, la esposa o pareja del adicto se ve en la obligación de realizar todas aquellas actividades y obligaciones que su pareja tenía que realizar o cumplir.

Si por su consumo el adicto deja de laborar o es despedido de su trabajo, genera una pérdida de economía en la cual ya no puede pagar los gastos correspondientes y se desobliga de ellos, como respuesta, la esposa o pareja busca la manera de sufragar dichos gastos a través de encontrar un trabajo provisional o solicitar préstamos para hacerlo.

Esto hará que el adicto entre en una zona de confort en la que ya no se hará responsable porque hay quien se haga cargo de la economía de la familia y, como consecuencia, no sufrirá las consecuencias negativas de sus actos, por lo que continuará sin problemas con su adicción (alcoholismo, drogadicción, ludopatía etc.)  ya que la pareja se encarga cada vez de que esto sucede de rescatar y solucionar, lo que fomenta la adicción.

De esta manera la familia entra en un círculo vicioso y en la trampa permanente de la adicción en donde “tu fallas y yo rescato”, justificando la pareja que como va a dejar de comer o atender a los hijos o sus gastos y nuevamente se vuelve a rescatar, del cual se genera un círculo vicioso del cual es difícil salir.

En Clínica SER podemos ayudarte a salir de esta situación.

Llámanos 222 2317626, 222 231 7574

WhatsApp 221 349 0308

 

Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez 

Cédula 11929943

Piscólogo Terapeuta en Clínica Ser

DAÑOS ASOCIADOS AL CONSUMO DE SUSTANCIAS ADICTIVAS

En nuestra sociedad actual, el consumo de sustancias adictivas se ha considerado como “normal” principalmente el uso del alcohol, el cual se trata de esconder o de  dar ocultamiento refiriendo que siempre acompaña en diferentes y sin número de ocasiones y que es básica su  presencia en todo tipo de celebraciones o cuando se presentan diferentes estados de ánimo como la tristeza o la alegría y en ocasiones como forma de evasión de la realidad o escape y algunos incluso como una forma de relajamiento.

 

Sin embargo, lo que no se toma en cuenta es que estas costumbres o hábitos culminan en una enfermedad crónica y progresiva que puede tener consecuencias a la salud muy graves, e incluso fatales por los cambios orgánicos que genera, afectando no solamente al consumidor sino también a su entorno.

 

El consumo de sustancias adictivas tendrá un efecto directo en el sistema nervioso central, lo que llevará al consumidor a modificar en forma negativa tanto su personalidad como su conciencia, incluso estos cambios pueden ser tan radicales que ya no es posible comprender como es que una persona puede cambiar tanto en tan poco tiempo.

 

Cuando la persona consume sustancias adictivas por largos periodos de tiempo en forma frecuente o en grandes cantidades, el cerebro se adapta tanto a la misma que implica el mantenimiento de funciones que van ahora a depender de su ingesta.

 

Por el consumo frecuente, el cuerpo se va acostumbrando a sentir los efectos que la sustancia le provoca (síndrome de tolerancia) y, por lo tanto, el efecto buscado va requiriendo de una mayor dosis para sentirlo.

Cuando el cerebro inicia a adaptarse a la presencia de la sustancia, se podrán reconocer los efectos de cambio en el funcionamiento del cerebro, ya que son visibles a simple vista, pero en el momento en que la persona abandona el consumo en forma repentina comienzan a aparecer diferentes desórdenes cerebrales como son: temblor de la lengua, párpados y manos, sudoración, náuseas o vómitos, taquicardia y/o aumento de la presión arterial, agitación psicomotora, cefalea, insomnio, malestar o debilidad, alucinaciones transitorias o ilusiones ópticas, táctiles o auditivas, convulsiones tónico-clónicas y delirium tremens.

 

Estos signos y síntomas son propios del síndrome de abstinencia y, en muchas ocasiones desaparecen con la nueva ingesta de la sustancia, por lo que la persona se siente “aliviada”, lo que hace que se genere una de las principales causas para no dejar de consumir que es el efecto placebo.

Cabe aclarar que por la normalización del consumo en nuestra sociedad y en las familias, el detectar la presencia de la enfermedad puede tardar hasta varios años para que pueda ser detectada la dependencia que se generó.


Por otra parte podemos identificar causas o motivos que refieren las personas que les han llevado a iniciar el consumo de sustancias adictivas, siendo principalmente estos:

 

  • Problemas para poder solucionar conflictos familiares y/o sociales.
  • Problemas con el control de estrés.
  • Problemas para poder solucionar conflictos emocionales y/o amorosos.
  • Efecto de influencia de festividades culturales y familiares para el consumo.
  • Problemas laborales y/o económicos.
  • Evitación de solución a problemas. Etc.

 

En Clínica Ser estamos listos para ayudarte.

Llámanos al 222-231-7626 / 222-231-7574 o contacta por WhatsApp al 221-349-0308.

 

Mtro. Adrián Alberto Pérez Méndez

Terapeuta de Clínica SER

Maestría en Psicología Clínica Infanto – Juvenil

Ced. Prof. 11929943

EL TRASTORNO LÍMITE DE PERSONALIDAD Y EL USO DE SUSTANCIAS

El aumento de la incidencia de Trastornos de la Personalidad (TP) es un problema de salud, existe dificultad para su diagnóstico oportuno, son trastornos severos que generalmente se caracteriza por descontrol de impulsos, cambios intensos y frecuentes de humor, erráticas relaciones interpersonales y conductas suicidas y autolesivas.

El trastorno límite de personalidad, TLP se caracteriza por una elevada comorbilidad, siendo el Trastorno por Uso de Sustancias (TUS) el trastorno comórbido más frecuente (64-66%). En mayor medida puede empeorar el pronóstico, existiendo riesgo de suicidio, así como el uso de sustancias, como inicio el alcoholismo. 

Es el Perfil más ansioso, evitativo y con más dificultades tienden a abusar de drogas con características sedantes, como el alcohol o los benzodiacepinas.

También existe evidencia de que 8-10% de estos pacientes llegan a consumar el acto suicida (relacionado con consumo de tóxicos). Están relacionados con conductas adictivas tales como atracones de comida o ludopatía etc.

Dato importante de personas con adicciones es que han sufrido acontecimientos traumáticos, maltrato físico, psicológico y abuso sexual. Por lo que es frecuente que los adultos en tratamiento para las adicciones refieran una historia de trauma psicológico.

En muchas ocasiones las personas con TLP recurren al consumo de alcohol como modo de no pensar en sus problemas, para regularse emocionalmente, por falta de recursos que les permitan pensar en otras alternativas, o para salir de una reactivación de un evento traumático o revertir un estado de despersonalización.

Los individuos con un apego seguro por lo general sólo experimentan con la sustancia durante la adolescencia, esto es visto como conducta exploratoria y los unos apegos inseguros pueden experimentar con sustancias en la misma forma que los individuos con un apego seguro, pero la experimentación se convierte en una manera de hacer frente a la angustia emocional y por lo general continúa hasta la edad adulta.

En términos de estilo de apego, esto significa que los apegos temerosos y preocupados se relacionaban con un uso más problemático del alcohol, que no estaba presente en sujetos con apego seguro ni evitativo.

* Hallazgos sugieren que el estilo de apego inseguro es un factor de riesgo para TLP y Trastorno por abuso de alcohol, independientemente del riesgo familiar de alcoholismo. (Vungkhanching, 2004).

Se debe  tomar en cuenta en el tratamiento integral, la sintomatología disociativa muy frecuente en estos pacientes, los factores predisponentes de tipo biológico y dinámica familiar o de pareja.

Es por ello que en la Clínica SER el trabajo familiar psicoeducativo promueve estilos y conductas sanas donde no nada más el paciente se ve beneficiado, sino también la propia dinámica familiar.

En Clínica Ser la AYUDA está LISTA 

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Mtra. Blanca Cecilia Adán Peralta

Terapeuta de Clínica SER

Mtra. en Psicoterapia y Psicodiagnóstico

Cédula Profesional 10769035

¿QUÉ ES LA BORRACHERA SECA?

Se escucha mucho a personas cuestionarse el por qué su familiar sigue comportándose igual si ya no está consumiendo, una de las respuestas más comunes es porque tiene el síndrome de la borrachera seca.

Es difícil dejar de consumir cualquier sustancia adictiva, pero es más complicado crecer emocionalmente. La abstinencia se reduce a dejar de beber o consumir, pero sin incluir un cambio emocional y de actitudes. Sobriedad significa aprender a vivir en abstinencia mediante un continuo crecimiento emocional que permita alcanzar la madurez.

Algunas personas dejan de consumir pero no enfrentan la realidad de las áreas neuróticas que están provocando la ingobernabilidad emocional, es una pseudo recuperación que solo lleva a la mediocridad existencial. 

Algunas de las señales de la borrachera seca son:

  • Inmadurez e infantilismo, estancamiento del crecimiento emocional y persistencia de la dependencia y adicción.
  • Actitud permanente de deshonestidad ante sí mismo y los demás.
  • Amargura e insatisfacción existencial por persistencia de los resentimientos.
  • Permanente sentimiento de culpabilidad con auto devaluación, minusvalía y tendencia al auto castigo.
  • Egocentrismo, autosuficiencia neurótica, mal manejo de la agresividad y tendencia a la omnipotencia.
  • Miedos permanentes, actitud de temor ante los retos de la vida con angustia y tensión continuas.
  • Depresión cíclica o permanente con actitudes de pesimismo y desmotivación.
  • Ingobernabilidad sexual y sentimental.
  • Negación de su realidad no alcohólica con persistencia de los mecanismos de racionalización y proyección.
  • Sustitución del alcohol por otras drogas o sustancias adictivas.
  • Espiritualidad ausente o muy empobrecida con soberbia intelectual, tendencia al materialismo y nula o poca fe.
  • Comportamiento inadecuado en su Grupo de Alcohólicos Anónimos, tanto con sus compañeros como con los principios del programa.

La sobriedad es un proceso lento y evolutivo, donde la rehabilitación de adicciones es progresiva, la superación de una persona no tiene límites. De la locura, la enfermedad y la muerte se puede conducir a la armonía, la satisfacción existencial y la trascendencia.

En Clínica Ser trabajamos junto con nuestros pacientes para desarrollar un cambio, utilizando las más novedosas técnicas terapéuticas, ayudándolos a recuperar el sentido de su vida libre de sustancias.

¡Solicita Ayuda Hoy, y comienza el cambio en manos Expertas!

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Mtra. Miriam Samour Nieva

Terapeuta de Clínica SER

Maestría en Psicología Clínica

Ced. Prof. 11729330

LAS ADICCIONES Y EL SUICIDIO

El pasado 10 de septiembre, se celebró el día mundial de la prevención al suicidio, motivo por el cual, hablaremos acerca de la relación entre las adicciones y el suicidio.

A partir de los últimos años el aumento en la tasa de suicidios ha llamado la atención de las autoridades de salud no solo del México sino del mundo entero. En términos generales, el suicidio se entiende o define como la generación de un daño autoinfligido de una persona de forma intencional con la finalidad de terminar con su vida.

El suicidio se considera un acto complejo, ya que evoluciona a partir de la idea suicida, el plan suicida y el acto suicida. Las causas principales que se han identificado son la presencia de trastornos mentales y trastornos de la personalidad, particularmente los trastornos depresivos, obsesivos compulsivos, antisociales, limítrofe de la personalidad y, en nuestro interés el trastorno por consumo de sustancias, en el cual el riesgo de suicidio entre la población consumidora es mayor que el general de la población inclusive en los que presentan una comorbilidad en trastornos psiquiátricos.

En el caso del consumo de sustancias adictivas, el número más significativo que presentan conducta suicida se presentan en el consumo del alcohol, la marihuana, los sedantes, estimulantes y opioides, en los cuales lo principal es el consumo y el alto número de consumidores lo que aumenta la estadística debido a que el consumidor de sustancias adictivas indica tener más síntomas depresivos y una comorbilidad psiquiátrica, esto significa que la persona sufre dos o más trastornos o enfermedades que se presentan al mismo tiempo o que existe una interacción entre ellas, lo que hace que en un número alto utilicen fármacos de prescripción como método suicida o el haber experimentado un número mayor de sobredosis.

Es importante entender también que el consumo de sustancias adictivas es, por sí solo, un comportamiento suicida de forma constante.

Esta prevalencia se debe a que la desinhibición que provoca la intoxicación incrementa dicho riesgo al reducir la inhibición para cometer un acto impulsivo, a la vez de que al consumir las sustancias, tanto la intoxicación como la abstinencia, perturban la capacidad de juicio y esto potencializa la desinhibición de la conducta.

Otra característica es la generación de descuido hacia su vida, indiferencia, desesperanza, provocando alteraciones en el estado de ánimo, ya sea hacia la depresión, hacia un ánimo expansivo e incluso la irritabilidad.

Es necesario recordar que el consumo de sustancias presenta daño cerebral acompañado de disfunciones y cambios neuropsicológicos que afectan y deterioran la conducta y el estado de ánimo pudiéndose generar conductas agresivas y violentas.                 

Por otra parte, es necesario que se tome en cuenta, aunque con cautela, los fallecimientos suicidas provocados por sobredosis. En este sentido, se ha informado sobre subgrupos de consumidores de sustancias con un nivel elevado de impulsividad, como el caso de los consumidores de heroína, en quienes se ha encontrado un rango de sobredosis anteriores a la conducta suicida de 48 a 68%.

En conclusión, el consumo de sustancias es un factor importante relacionado con el suicidio al comparar con otras causas de defunción, en los sujetos cuya causa de defunción fue dictaminada por el SEMEFO de las entidades federativas participantes en el SISVEA. Sin embargo, deben establecerse mecanismos o metodologías más precisos para la detección de las sustancias con objeto de mejorar el registro de los casos de suicidio bajo la influencia de éstas.

En Clínica Ser, sabemos que:

  • El suicidio es prevenible mediante intervenciones oportunas.
  • La Identificación temprana, el acudir a tiempo a un programa de rehabilitación de adicciones, que ofrezca un tratamiento y atención profesional para personas que presentan abuso de sustancias, puede salvar su vida o la de su ser querido.

NO ESPERE A QUE SE PRESENTEN EVENTOS LAMENTABLES E IRREPARABLES, SOLICITE AYUDA PROFESIONAL HOY.

¡En Clínica Ser la Ayuda está Lista!

LLÁMENOS podemos Ayudarle (222) 231-7626 / 231-7574 / 249-9390.

 

Mtro. Adrián Alberto Pérez Méndez

Terapeuta de Clínica SER

Maestría en Psicología Clínica Infanto – Juvenil

Ced. Prof. 11929943

Borrachera seca

LA CODEPENDENCIA EN LA PAREJA

En la codependencia la pareja se va olvidando de sí misma, deja de visitar sus familiares, de hacer ejercicio, platicar con amigos, disfrutar de una película… ahora los pensamientos y preocupaciones están enfocadas en la pareja que consume alcohol y/o drogas. No se puede concentrar se invierte una gran cantidad de tiempo y esfuerzo tratando de controlar la conducta del adicto y el entorno. ¿A dónde vas? ¿Con quién estabas? NO PUEDES SALIR !!!…

El cónyuge se va desgastando emocionalmente, al querer salvar al ser amado, paga las deudas que tiene, lo saca de los problemas en los que se mete y le resuelve todos sus problemas, estas acciones se realizan por que se  percibe al otro incapaz de hacerse cargo de sí.

La persona salvadora va introduciendo a una adicción afectiva donde la dependencia está relacionada con el bienestar del ser amado. Si el otro está bien hay tranquilidad, pero si el otro se encuentra mal, no hay bienestar, se genera depresión y ansiedad.

Cuando mis emociones dependen de los demás se habla de una relación “patológica”

¿Por qué llego a descuidarme?

En algunas ocasiones se proviene de una familia con violencia intrafamiliar, presencia de adicciones químicas y/o emocionales, historia de rechazo, historia de abandono y/o historia de abuso sexual, todas estas carencias no determinan pero si influyen en mis comportamientos actuales, poniendo un ejemplo si me abandonaron de pequeño, porque mis padres estaban muy metidos en el trabajo, necesito ese afecto esa compañía, y quien necesita de la compañía de los demás para estar bien se vuelve codependiente. No importa lo que me haga la otra persona lo importante es que no este solo.

Por otra parte, no resulta difícil adivinar que, cuando la relación con el padre ha sido mala, se buscan patrones similares inconscientemente. Es posible que la niña interprete ciertas actitudes negativas como normales. Y vaya siendo permisiva, mientras que otras personas detectarían conductas no saludables y podrían límites desde la primera ocasión y si no se respetasen se alejarían inmediatamente.

En Clínica Ser ofrecemos un modelo profesional de atención, que conjunta a un equipo de especialistas y terapeutas ampliamente calificados, ayudando tanto al paciente como a su familia a superar el caos, miedo y desolación que provoca la adicción.  

Referencia: www.alcoholinformate.org.mx 

En Clínica Ser podemos Ayudarte, Llámanos al (222) 231-7626 / 231-7574 / 249-9390 o mándanos un whatsapp 221 349 0308

 

Psic. Jehú Rosales Gómez.

Psicólogo clínico.

Terapeuta de Clínica SER

Cédula Profesional 6041334