Nuevas Tecnologías, Nuevas Adicciones

Adolescentes felicesNUEVAS ADICCIONES, ADOLESCENTES Y NIÑOS LOS MÁS VULNERABLES

Hoy en día, la tecnología ha avanzado a pasos agigantados, y esto abarca también la aparición de los videojuegos, internet, redes sociales, pantallas, mismos que han ido evolucionando para satisfacción de los usuarios.

Los adolescentes y niños son una población vulnerable a desarrollar adicciones, ya que utilizan las nuevas tecnologías para relacionarse, aprender, entretenerse y divertirse. El uso recreativo en ocasiones excesivo de estas tecnologías es normal en algunos momentos de la adolescencia (Israelashvili, Kim y Bukobza, 2012). Sin embargo, este tipo de comportamientos han desatado gran polémica y preocupación de los padres, profesores, así como áreas de la salud mental, ya que el uso inmoderado provoca una serie de síntomas y conductas des adaptativas que perjudican el desarrollo biopsicosocial.

La transición de la infancia a la adolescencia es un periodo de especial vulnerabilidad para el desarrollo de comportamientos adictivos.

Teniendo en cuenta que la transición de la infancia a la adolescencia es un periodo de especial vulnerabilidad para el desarrollo de comportamientos adictivos; en esta etapa de la vida suceden grandes cambios biológicos, cognitivos, emocionales y sociales:

  1. Empieza a manifestarse gran parte de la vulnerabilidad genética para el desarrollo de trastornos mentales.
    2. El adolescente se ve obligado a afrontar demandas cada vez más exigentes de su entorno: buen rendimiento en los estudios, responsabilidades domésticas, independencia, relaciones de pareja.

La coincidencia de ambos fenómenos sitúa al adolescente en una situación de estrés que en ocasiones le incita a iniciar actividades gratificantes compulsivas que pueden derivar en una adicción (Castellanos-Ryan et al., 2012; Gladwin, Figner, Crone y Wiers, 2011) y con ello anomalías neurobiológicas en la corteza orbitofrontal, cuerpo estriado y regiones sensoriales, áreas implicadas en el control de los impulsos, datos que afligen pues en la adolescencia el manejo emocional es importante afianzar.

Los expertos han advertido daños a la salud en adolescentes y niños

Los expertos han advertido daños a la salud derivados de la adicción a los videojuegos, tales como problemas auditivos, visuales, descontrol en el sueño, conducta agresiva, alimentación deficiente, complicaciones muscuesqueléticas depresión. Por lo que existe un riesgo alto para la salud física y mental de las personas afectadas o las que se encuentran alrededor generando deterioro personal, familiar, social y educativo, así como otras áreas importantes del funcionamiento del individuo.

La OMS refirió que se observa un patrón de comportamiento de juego persistente o recurrente tanto en línea como fuera de línea en un lapso de por lo menos doce meses, en los adolescentes, sin embargo, existen casos graves y evidentes en periodos más breves. La sintomatología puede incluir:

  • Deterioro en el control sobre el juego (desde el inicio hasta el final, pasando por la frecuencia, intensidad, duración y contexto)
    • Incremento de la prioridad prestada al juego, que se antepone a otros intereses y actividades cotidianos
    • Persistencia o aumento del tiempo dedicado al juego pese a que tenga consecuencias negativas.

Por tanto,  por estas nuevas adicciones, el trabajo con familias, en información y prevención es indispensable para poder apoyar en los hábitos y costumbres más sanas, con la intención de mejorar la calidad de vida, así como los tratamientos de adicciones que ayudan el la recuperación de la misma.

 

PSIC. BLANCA CECILIA ADÁN PERALTA

MTRA. EN PSICOTERAPIA Y PSICODIAGNOSTICO

CÉDULA PROFESIONAL 10769035

 

Adolescencia las drogas y el sexo

En nuestra sociedad se considera que existe una relación estrecha entre adolescencia y sexualidad, en ocasiones, se piensa que un adolescente utiliza las drogas como una forma de estimulación sexual cuando posiblemente suceda todo lo contrario.

Iniciemos por comprender que la sexualidad es un fenómeno ligado a las emociones, a las interrelaciones y a las influencias sociales que, de alguna manera, marca la vida del adolescente durante su desarrollo.

Por otra parte, el ser humano ha buscado y experimentado el uso de sustancias que “acrecienten el placer sexual” como ciertos crustáceos, alimentos exóticos, plantas y por supuesto las drogas.

Sin embargo, en estudios que se han hecho acerca del uso de drogas, estas en lugar de tener un efecto positivo, como se piensa o cree, producen un efecto negativo que va desde la misma relación hasta las manifestaciones y comportamientos sexuales.

El adolescente busca el efecto inmediato que se puede reflejar en desinhibición y euforia, que sus sensaciones se vean aumentadas o estimuladas, sin embargo, ninguna de estas sensaciones aumenta el deseo sexual ya que para que esto suceda debe de haber una concentración de hormonas como la progesterona, la testosterona junto con las feromonas en el organismo y, si se abusa de estas hormonas, el efecto será que producen disfunciones tanto en el hombre como en la mujer.

El uso de drogas puede influir de diferentes formas en la actividad sexual, afectando el deseo, la excitación y el orgasmo. Sin embargo, hay que aclarar que el efecto claro está al interior de la mente de la persona consumidora por lo que su deseo sexual se ve alterado teniendo una actuación como “afrodisiaco”. Sin embargo, el hecho de que la droga aumente el deseo sexual no implica ni significa que tendrá una mejor actuación sexual o placentera ya que la falta de excitación produce en el hombre impotencia y en la mujer afecta los mecanismos de excitación

Es importante recalcar que la excitación sexual es necesaria para que se pueda producir un orgasmo, por lo que la falta de ésta interferirá sin duda alguna en la respuesta sexual normal de ambos. Las drogas interfieren en los nervios adrenérgicos, que son los responsables del orgasmo, y liberan algo similar a la adrenalina, por consiguiente se bloquean los nervios afectando la capacidad orgásmica del consumidor.

En el caso de las mujeres se presentan también alteraciones de los ciclos menstruales, problemas y trastornos de ovulación, disminución del deseo sexual, anorgasmia, falta de lubricación, bloqueo a la respuesta sexual, disfunción e infertilidad.

En el hombre disminución de hormonas, de la producción espermática, disfunción eréctil y del deseo, impotencia, aumento en el tamaño de la próstata, eyaculación tardía y disfunción.

Como podemos observar, las drogas no ayudan a las relaciones sexuales, sino todo lo contrario, ya que generan trastornos generales y disfuncionales que pueden volverse permanentes.

La falta de información y desconocimiento se convierten en algo muy peligroso que puede provocar daños irreversibles, y aún más, si esto se da en etapas precoces como la infancia o la adolescencia, por ello, se hace necesario que los adolescentes adquieran una educación sobre el uso de drogas y sexo, y que esta recaiga principalmente en los padres y maestros, sin que esté mediatizada por inhibiciones y tensiones, esto ayudará a que los adolescentes cuenten con herramientas para enfrentar este problema de sexo y drogas.

Si tu ser querido sufre un problema de adicción, en Clínica Ser la AYUDA está LISTA.

¡Llámanos!, estamos seguros de poder ayudarlos.

Tel. (01-222) 231-7626 / 231-7574 / 249-9390.

  

Mtro. Adrián Alberto Pérez Méndez

Terapeuta de Clínica SER

Maestría en Psicología Clínica Infanto – Juvenil

Ced. Prof. 11929943