¿Cuáles son los efectos de las drogas en el cerebro de los adolescentes?

Consumo a edades tempranas.

Las drogas afectan al funcionamiento cerebral alterando múltiples mecanismos de comunicación neuronal. El cerebro de los jóvenes sigue creciendo y desarrollándose hasta alrededor de los 25 años, incluyendo la corteza prefrontal, que cumple un rol importante para tomar decisiones. Mientras más temprano los jóvenes empiecen en el consumo de drogas, mayores serán las posibilidades de continuar consumiendo en el futuro y llegar a tener alguna dependencia con las sustancias. ¿Cuáles son los efectos de las drogas en el cerebro de los adolescentes? Las drogas afectan al funcionamiento cerebral alterando múltiples mecanismos de comunicación neuronal.

Algunas drogas, como la marihuana, tienen una composición química similar a otras sustancias naturales generadas por el propio cerebro y esto hace que actúen simulando y alterando su funcionamiento. Otras como la cocaína o las anfetaminas inducen estímulos activadores en las neuronas que les llevan a desarrollar una excesiva actividad.

El consumo de drogas provoca cambios negativos en la estructura e incluso lesiones directas                                                           

Este funcionamiento anormal tiene diferentes repercusiones y genera desequilibrio en la regulación de muchos procesos cerebrales. Por otro lado, al estar en desarrollo, el consumo de sustancias provoca cambios negativos en la estructura e incluso lesiones directas que desencadenan en lesiones persistentes y secuelas.

Las zonas del cerebro que se pueden ver afectadas por el consumo de drogas son:

Ganglios basales. Es una región muy relacionada con los mecanismos de motivación y recompensa del cerebro.

  • Región prefrontal. La corteza prefrontal del cerebro es el área más fuertemente relacionada con nuestra capacidad de autocontrol, capacidad de planificación, organización y la memoria.
  • La amígdala está relacionada con la regulación del estrés, la ansiedad, la irritabilidad y el miedo.

Algunas de las señales que puede presentar un adolescente al consumir sustancias son:

  • Cambiar mucho de amigos
  • Pasar mucho tiempo solo
  • Perder interés en sus cosas favoritas
  • No preocuparse de su apariencia personal.
  • Estar decaído
  • Comer más o comer menos de lo habitual
  • Cambios en su humor
  • Tener problemas en la escuela, faltar a clases o tener malas calificaciones
  • Mentir y robar
  • Problemas de memoria, falta de concentración, falta de coordinación, o dificultad para hablar

Algunas pautas para evitar el consumo en los adolescentes son:

  • Tener buena comunicación
  • Alentarlos para el desarrollo de confianza y un fuerte sentido de sí mismos.
  • Enseñarles habilidades asertivas para resolver conflictos
  • Establecer límites claros.
  • Supervisar actividades
  • Conocer a los amigos de sus hijos

Por eso es importante estar informados, si tus o algunos conocidos están en una situación parecida, busca ayuda profesional con Tratamientos de adicciones integrales.

Mtra. Miriam Samour Nieva

Psicóloga Clínica

Terapeuta en Clínica SER

Cédula:11729330

¿Qué debemos enseñarle a nuestros hijos?

LA SOBREPROTECCIÓN EN LOS HIJOS.

“Un hombre encontró el capullo de una mariposa tirado en el camino. Pensó que allí corría peligro y entonces lo llevó hasta su casa para protegerlo. Al día siguiente se dio cuenta de que el capullo tenía un orificio diminuto. Entonces se sentó a contemplarlo y pudo ver cómo había una pequeña mariposa luchando para salir de allí. El esfuerzo del pequeño animal era titánico. Por más que lo intentaba, una y otra vez, no lograba salir del capullo. Llegó un momento en que la mariposa pareció haber desistido. Se quedó quieta. Era como si se hubiera rendido. Entonces el hombre, preocupado por la suerte de la mariposa, tomó unas tijeras y rompió suavemente el capullo, de lado y lado. Quería facilitarle al animalito la salida. Y lo logró. La mariposa salió por fin. Sin embargo, al hacerlo, tenía el cuerpo bastante inflamado y las alas eran demasiado pequeñas, parecía como si estuvieran dobladas. El hombre esperó un buen rato, suponiendo que se trataba de un estado temporal. Imaginó que pronto, la mariposa extendería sus alas y saldría volando. Pero eso no ocurrió. El animal permanecía arrastrándose en círculos y así murió”.

El hombre ignoraba que las mariposas necesitan de ese terrible esfuerzo, el corazón late con muchísima fuerza y la presión que se genera, inyecta  sangre en las alas, logrando así que se expandan y la capacitan para volar.

Muchos padres evitan a sus hijos vivir las consecuencias

En las adicciones muchos padres evitan a sus hijos vivir las consecuencias de sus actos, chocan y pagan las multas y los seguros, dan todo lo que quiere por miedo a que robe o consiga las sustancias de otras maneras, hay madres que en la desesperación compran y permiten que el paciente consuma drogas en la casa para que no le vaya a pasar algo en la calle, no ponen límites para evitar problemas, dejan de vivir su propia vida para estar al pendiente de quien consume.

Es importante que como padres cuando sintamos querer aliviar el camino de los hijos, se recuerde que es mejor dejar que ellos inyecten en sus alas la fuerza de su propio corazón.

Se trata de no hacer por ellos lo que pueden hacer por sí mismos

Aunque se equivoquen, como anécdota personal, recuerdo como aprendí andar en bicicleta, cayéndome con cada caída y golpe iba a prendiendo hasta que logre dominar el equilibrio y disfrutar de andar en bicicleta. ¿Cómo lo hice? Recuerdo a mi padre recordarme que podía lograr cualquier cosa si me esforzaba, y me repetía constantemente “hijo el esfuerzo es esfuerzo hasta que te comience a doler ”Así que la pregunta sería ¿Qué debemos enseñarle a nuestros hijos?, en lugar de partir de la pregunta:¿cómo podemos ayudarle? Dice un dicho “no le des el pescado mejor enséñale a pescar”. Es importante establecer reglas bien claras y firmes, permitirles vivir las consecuencias de sus actos y sus decisiones, para que maduren y se vuelvan responsables. Hay que ayudarles a  desarrollar la “tolerancia a la frustración“, para que puedan soportar cualquier cosa cuando tengan que enfrentarse a cosas realmente difíciles.

Por eso es importante buscar un Programa de Rehabilitación de Adicciones Integral, donde, se cuente con un modelo profesional de atención que cuente con un equipo de especialistas y terapeutas ampliamente calificados que brinde a la familia una adecuada orientación para poder ayudar de una mejor forma a su ser querido.

Psic. Jehú Rosales Gómez.

Terapeuta de Clínica SER

Cedula P 6041334

Referencia: Recuentos para Damián de Jorge Bucae

Nuevas Tecnologías, Nuevas Adicciones

Adolescentes felicesNUEVAS ADICCIONES, ADOLESCENTES Y NIÑOS LOS MÁS VULNERABLES

Hoy en día, la tecnología ha avanzado a pasos agigantados, y esto abarca también la aparición de los videojuegos, internet, redes sociales, pantallas, mismos que han ido evolucionando para satisfacción de los usuarios.

Los adolescentes y niños son una población vulnerable a desarrollar adicciones, ya que utilizan las nuevas tecnologías para relacionarse, aprender, entretenerse y divertirse. El uso recreativo en ocasiones excesivo de estas tecnologías es normal en algunos momentos de la adolescencia (Israelashvili, Kim y Bukobza, 2012). Sin embargo, este tipo de comportamientos han desatado gran polémica y preocupación de los padres, profesores, así como áreas de la salud mental, ya que el uso inmoderado provoca una serie de síntomas y conductas des adaptativas que perjudican el desarrollo biopsicosocial.

La transición de la infancia a la adolescencia es un periodo de especial vulnerabilidad para el desarrollo de comportamientos adictivos.

Teniendo en cuenta que la transición de la infancia a la adolescencia es un periodo de especial vulnerabilidad para el desarrollo de comportamientos adictivos; en esta etapa de la vida suceden grandes cambios biológicos, cognitivos, emocionales y sociales:

  1. Empieza a manifestarse gran parte de la vulnerabilidad genética para el desarrollo de trastornos mentales.
    2. El adolescente se ve obligado a afrontar demandas cada vez más exigentes de su entorno: buen rendimiento en los estudios, responsabilidades domésticas, independencia, relaciones de pareja.

La coincidencia de ambos fenómenos sitúa al adolescente en una situación de estrés que en ocasiones le incita a iniciar actividades gratificantes compulsivas que pueden derivar en una adicción (Castellanos-Ryan et al., 2012; Gladwin, Figner, Crone y Wiers, 2011) y con ello anomalías neurobiológicas en la corteza orbitofrontal, cuerpo estriado y regiones sensoriales, áreas implicadas en el control de los impulsos, datos que afligen pues en la adolescencia el manejo emocional es importante afianzar.

Los expertos han advertido daños a la salud en adolescentes y niños

Los expertos han advertido daños a la salud derivados de la adicción a los videojuegos, tales como problemas auditivos, visuales, descontrol en el sueño, conducta agresiva, alimentación deficiente, complicaciones muscuesqueléticas depresión. Por lo que existe un riesgo alto para la salud física y mental de las personas afectadas o las que se encuentran alrededor generando deterioro personal, familiar, social y educativo, así como otras áreas importantes del funcionamiento del individuo.

La OMS refirió que se observa un patrón de comportamiento de juego persistente o recurrente tanto en línea como fuera de línea en un lapso de por lo menos doce meses, en los adolescentes, sin embargo, existen casos graves y evidentes en periodos más breves. La sintomatología puede incluir:

  • Deterioro en el control sobre el juego (desde el inicio hasta el final, pasando por la frecuencia, intensidad, duración y contexto)
    • Incremento de la prioridad prestada al juego, que se antepone a otros intereses y actividades cotidianos
    • Persistencia o aumento del tiempo dedicado al juego pese a que tenga consecuencias negativas.

Por tanto,  por estas nuevas adicciones, el trabajo con familias, en información y prevención es indispensable para poder apoyar en los hábitos y costumbres más sanas, con la intención de mejorar la calidad de vida, así como los tratamientos de adicciones que ayudan el la recuperación de la misma.

 

PSIC. BLANCA CECILIA ADÁN PERALTA

MTRA. EN PSICOTERAPIA Y PSICODIAGNOSTICO

CÉDULA PROFESIONAL 10769035

 

Adolescencia las drogas y el sexo

En nuestra sociedad se considera que existe una relación estrecha entre adolescencia y sexualidad, en ocasiones, se piensa que un adolescente utiliza las drogas como una forma de estimulación sexual cuando posiblemente suceda todo lo contrario.

Iniciemos por comprender que la sexualidad es un fenómeno ligado a las emociones, a las interrelaciones y a las influencias sociales que, de alguna manera, marca la vida del adolescente durante su desarrollo.

Por otra parte, el ser humano ha buscado y experimentado el uso de sustancias que “acrecienten el placer sexual” como ciertos crustáceos, alimentos exóticos, plantas y por supuesto las drogas.

Sin embargo, en estudios que se han hecho acerca del uso de drogas, estas en lugar de tener un efecto positivo, como se piensa o cree, producen un efecto negativo que va desde la misma relación hasta las manifestaciones y comportamientos sexuales.

El adolescente busca el efecto inmediato que se puede reflejar en desinhibición y euforia, que sus sensaciones se vean aumentadas o estimuladas, sin embargo, ninguna de estas sensaciones aumenta el deseo sexual ya que para que esto suceda debe de haber una concentración de hormonas como la progesterona, la testosterona junto con las feromonas en el organismo y, si se abusa de estas hormonas, el efecto será que producen disfunciones tanto en el hombre como en la mujer.

El uso de drogas puede influir de diferentes formas en la actividad sexual, afectando el deseo, la excitación y el orgasmo. Sin embargo, hay que aclarar que el efecto claro está al interior de la mente de la persona consumidora por lo que su deseo sexual se ve alterado teniendo una actuación como “afrodisiaco”. Sin embargo, el hecho de que la droga aumente el deseo sexual no implica ni significa que tendrá una mejor actuación sexual o placentera ya que la falta de excitación produce en el hombre impotencia y en la mujer afecta los mecanismos de excitación

Es importante recalcar que la excitación sexual es necesaria para que se pueda producir un orgasmo, por lo que la falta de ésta interferirá sin duda alguna en la respuesta sexual normal de ambos. Las drogas interfieren en los nervios adrenérgicos, que son los responsables del orgasmo, y liberan algo similar a la adrenalina, por consiguiente se bloquean los nervios afectando la capacidad orgásmica del consumidor.

En el caso de las mujeres se presentan también alteraciones de los ciclos menstruales, problemas y trastornos de ovulación, disminución del deseo sexual, anorgasmia, falta de lubricación, bloqueo a la respuesta sexual, disfunción e infertilidad.

En el hombre disminución de hormonas, de la producción espermática, disfunción eréctil y del deseo, impotencia, aumento en el tamaño de la próstata, eyaculación tardía y disfunción.

Como podemos observar, las drogas no ayudan a las relaciones sexuales, sino todo lo contrario, ya que generan trastornos generales y disfuncionales que pueden volverse permanentes.

La falta de información y desconocimiento se convierten en algo muy peligroso que puede provocar daños irreversibles, y aún más, si esto se da en etapas precoces como la infancia o la adolescencia, por ello, se hace necesario que los adolescentes adquieran una educación sobre el uso de drogas y sexo, y que esta recaiga principalmente en los padres y maestros, sin que esté mediatizada por inhibiciones y tensiones, esto ayudará a que los adolescentes cuenten con herramientas para enfrentar este problema de sexo y drogas.

Si tu ser querido sufre un problema de adicción, en Clínica Ser la AYUDA está LISTA.

¡Llámanos!, estamos seguros de poder ayudarlos.

Tel. (01-222) 231-7626 / 231-7574 / 249-9390.

  

Mtro. Adrián Alberto Pérez Méndez

Terapeuta de Clínica SER

Maestría en Psicología Clínica Infanto – Juvenil

Ced. Prof. 11929943