LA FAMILIA, CAOS Y CODEPENDENCIA

Dentro del ambiente familiar de una persona en adicción, también se presentan una vida caótica e impredecible debido a que no se puede saber o predecir el estado de ánimo con el que el familiar en adicción (alcoholismo, drogadicción, ludopatía etc.) se encuentra, ni tampoco como será su comportamiento.

Esta incertidumbre genera una gran cantidad de estrés y emociones suprimidas, por lo que los miembros de la familia van cada vez más dejando de atender y responder a las necesidades emocionales de los demás integrantes.

Otro de los problemas que frecuentemente se presentan son los relacionados con la confianza y la intimidad, ya que los integrantes de la familia van dejando poco a poco de responder a las necesidades emocionales de los demás miembros, dejando de hacer lo que se había acordado, abandonando el apoyo ni respondiendo en forma empática, con falta de comprensión y desconfianza que en otra etapa pasada existió y que ahora por la situación se va desmoronando.

Por esta situación, es frecuente que los más pequeños, terminen convirtiéndose en adolescentes y posteriormente en jóvenes y adultos que han sido educados en relaciones estresantes, tensas y destructivas, que de una u otra manera no les permite experimentar o vivenciar una relación íntima con otras personas fuera de la familia.

 Por su parte, la esposa o pareja del adicto se ve en la obligación de realizar todas aquellas actividades y obligaciones que su pareja tenía que realizar o cumplir.

Si por su consumo el adicto deja de laborar o es despedido de su trabajo, genera una pérdida de economía en la cual ya no puede pagar los gastos correspondientes y se desobliga de ellos, como respuesta, la esposa o pareja busca la manera de sufragar dichos gastos a través de encontrar un trabajo provisional o solicitar préstamos para hacerlo.

Esto hará que el adicto entre en una zona de confort en la que ya no se hará responsable porque hay quien se haga cargo de la economía de la familia y, como consecuencia, no sufrirá las consecuencias negativas de sus actos, por lo que continuará sin problemas con su adicción (alcoholismo, drogadicción, ludopatía etc.)  ya que la pareja se encarga cada vez de que esto sucede de rescatar y solucionar, lo que fomenta la adicción.

De esta manera la familia entra en un círculo vicioso y en la trampa permanente de la adicción en donde “tu fallas y yo rescato”, justificando la pareja que como va a dejar de comer o atender a los hijos o sus gastos y nuevamente se vuelve a rescatar, del cual se genera un círculo vicioso del cual es difícil salir.

En Clínica SER podemos ayudarte a salir de esta situación.

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Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez 

Cédula 11929943

Piscólogo Terapeuta en Clínica Ser

La familia con un enfermo adicto

Parte del entendimiento y logros de los procesos de rehabilitación de adicciones y la problemática que puede bloquear la misma de un paciente con consumo de sustancias adictivas, se encuentra en un principio al interior de la familia. La familia es un elemento muy importante en el logro de la rehabilitación de su familiar adicto, sin embargo, en muchas ocasiones, la familia también puede provocar a través de su codependencia que su familiar no acepte su adicción o no quiera rehabilitarse porque no lo considera necesario.

 

La familia por lo general, al igual que el adicto suelen entrar en negación por diversos motivos, en los que sobresale la apariencia hacia el exterior, el mantener el secreto de la adicción o por no aceptar que su familiar tiene un problema y por lo tanto se actúa como si no pasara nada, como si todo estuviera bien o considerando que es normal que una persona tome, principalmente alcohol y en ocasiones drogas. Escuchando la opinión de familiares puedo nombrar respuestas como: “Mi hijo es adolescente y está experimentando y eso es normal” “Pero si mi hijo o esposo solo se emborracha cada fin de semana” “toma todos los días su copita pero no se emborracha” “si fuma marihuana pero solo lo hace en forma recreativa” “fuma marihuana pero eso lo mantiene tranquilo” etc.

 

En muchas ocasiones la familia se siente avergonzada por lo que está sucediendo al interior de su casa, lo que les llega a resultar muy dolorosa la aceptación de la realidad, incluso pudiendo llegar a la negación total aun en las peores circunstancias ante sí mismo.

 

Esta situación de negación no le permite a la familia reconocer que muchos de los problemas que les están afectando son consecuencia del comportamiento que presenta el adicto, como por ejemplo cuando los culpa de sus desgracias o por las pérdidas económicas y laborales que suelen ser constantes.

 

Muchas veces estas actitudes le impiden a los integrantes de la familia el poder expresar sus emociones y sentimientos que los agobian e incluso, con el paso del tiempo y con la costumbre, se bloquean de tal manera que llegan a no sentir estas intensas emociones bloqueándolas por completo, ya que estas emociones pueden llegar a ser vistas como “peligrosas”, por lo que se mantienen en un silencio emocional para evitar que, si se llega a expresar o decirse lo que sienten, esto afecte o perturbe al adicto ya que le tienen un miedo profundo a sus emociones y en la forma en que éste explota, pero principalmente en cómo va a reaccionar ante ellos, que por lo general es en forma violenta.

 

Otra de las formas de negación es tratar de no hablar de la adicción ya que esto les genera una respuesta emocional fuerte, incluso muchos llegan a creer que “si no se habla del tema no pasa nada”.

 

Por su parte, la familia también debe de comprender que al presentarse las emociones estas no pueden ser eliminadas y suprimidas en forma selectiva,  las emociones es importante dejarlas salir y sentirlas o, todo lo contrario y no recomendable, dejar de sentir completamente, ya que cuando la persona tratar de suprimir las emociones que le son más afectivas o intensas, acaban suprimiendo todas. Como consecuencia se confundirán al no poder identificar lo que sienten generarles otro tipo de problemas, como por ejemplo el confundir la ansiedad con el enojo o ira o la depresión con irritabilidad.

 

Cuando al interior de la familia las emociones no se encuentran reguladas, controladas o están confusas, se generan dificultades para la toma de decisiones y la forma de relacionarse inclusive con personas al exterior de la familia.

 

En Clínica Ser podemos Ayudarte.

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Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez

Maestría en Psicología Clínica

Psicólogo Clínica Ser

Cédula 11929943

¿QUÉ ES LA COADICCIÓN?

La coadicción es una condición emocional psicológica y de comportamiento donde la persona se sobre involucra más allá de sus deseos y posibilidades, se crea un vínculo enfermo donde el adicto “es la sustancia de elección del coadicto“

Cuando hay una persona enferma muchas personas creen que tienen que cuidar primero al otro, olvidando que primero tienen que cuidarse a ellos mismos.

Se pregunta al familiar coadicto “Si no te cuidas y te pasa algo, ¿quién va a ocuparse de tus hijos? ¿Ya fuiste a tu chequeo médico?”  Y responde “es que tengo tantas cosas que hacer”  siempre está  viendo a los demás y se olvida de sí mismo.

A pesar de saber que la pareja los engaña, los maltrata o les hace perder todo el equilibrio, dedican todo su esfuerzo y dedicación para salvarlo.

Si la persona que consume sustancias adictivas (alcohol, marihuana, cocaína, etc) es el hijo, la convivencia familiar se  transforma en una serie de situaciones que se van deteriorando junto con aspecto económicos y de relaciones sociales, el hijo promete, miente, insulta, provoca  y se reconcilia pero todo esto es ya parte del juego.

El coadicto tiene que cuidar todo lo que dice o hace para no provocar al consumidor, pierde su capacidad de concentrarse en su trabajo  o escuela porque siempre está preocupado y   supervisándolo, deja de entretenerse en sus momentos de relajamiento, trata de adivinar que hará el otro para intentar bloquear la posibilidad de que el otro consuma.

El consumidor y el coadicto terminan controlados por la adicción, se ha llegado a afirmar que la adicción y la coadiccion son la misma enfermedad por que comparten las mismas características: negación, obsesión, compulsión y pérdida de control.

Por ello es muy importante que el paciente que consume y la familia tomen tratamiento de rehabilitación en adicciones.

En Clínica Ser contamos con un modelo profesional de atención, que conjunta a un equipo de especialistas y terapeutas ampliamente calificados quienes te ayudaran a lograr tu recuperación.

LLÁMANOS podemos ayudarte. Tu llamada es confidencial y no constituye compromiso alguno. Nuestros números son (222) 231-7626 / (222) 231-7574, o por WhatsApp al 221-349-0308

Psic. Jehú Rosales Gómez.

Psicólogo clínico.

Terapeuta de Clínica SER

Cédula Profesional 6041334

Referencia: Manual del Proyecto de Familiares Coadictos. CENTROS DE INTEGRACION JUVENIL (CIJ)