El alcoholismo y la depresión están estrechamente relacionados

Todas las personas sufren altibajos en su estado emocional con momento altos y otros en los que se sienten más decaídos. Sin embargo, en algunas personas los estados negativos se acentúan y acaban por interferir en su vida diaria. Es lo que se conoce como depresión y se estima que puede afectar a una de cada cinco personas en algún momento de su vida.

La depresión se manifiesta con la sensación de sentirse triste, desanimado y con la pérdida de interés en las cosas con las que antes se disfrutaba. Este trastorno va progresando afectando a la salud física, los pensamientos o la forma de comportarse.

Es frecuente que algunas situaciones puedan desencadenar la aparición de la depresión como el quedarse sin trabajo, problemas en las relaciones personales siendo los más frecuentes las separaciones y divorcios o momentos de duelo ante la pérdida de una persona querida.

Otra de las causas comunes para caer en la depresión es el consumo de alcohol. El alcohol está considerado como un agente depresivo ya que el alcohol altera el balance químico del cerebro. La primera reacción cuando se ingiere alcohol es la inhibición. Por eso al tomar las primeras copas se puede sentir cierta confianza o relajación.

Sin embargo, cuando el consumo de alcohol es elevado la actividad del cerebro se modifica y pueden comenzar a aparecer efectos negativos como agresividad, ansiedad o depresión, incluso si al comenzar a beber la persona no presentaba una situación emocional negativa.

Muchas veces la relación entre el alcohol y la depresión es un círculo vicioso. Personas que beben habitualmente o padecen alcoholismo comienzan a sufrir depresión. Otras veces hay personas comienzan a beber para intentar evadirse de sus problemas.  Muchas personas que padecen ambos trastornos simultáneamente no son capaces de identificar cuál de los dos empezó primero. En cualquier caso, ambos trastornos se retroalimentan empeorando la situación. Se estima que de un 30 a un 50% de las personas con problemas de alcoholismo sufren a la vez un problema depresivo.

El primer paso en caso de padecer alcoholismo es afrontar su tratamiento para conseguir detener la dependencia. Una vez conseguida la desintoxicación muchas personas consiguen superar al mismo tiempo la depresión ya que se ha roto el circulo vicioso y gran parte de sus síntomas depresivos venían provocados casi exclusivamente por el consumo de alcohol.

Otro grupo de personas pueden seguir padeciendo depresión al abandonar su consumo ya que las causas que motivaron la depresión continúan presentes y el alcohol solamente las agravó. Estas personas requerirán un enfoque integral con ayuda de especialistas (psicólogos, psiquiatras, etc.) para el manejo de su trastorno.

Los tratamientos para la depresión pueden incluir medicamentos antidepresivos, psicoterapia o una combinación de ambos. Todos los tipos de depresión tienen tratamiento y debe ser su médico o terapeuta el que diagnostique que tipo de depresión está sufriendo y cuál es el tratamiento recomendado para su caso.

Referencias:

Alcoholismo: https://www.tuotromedico.com/temas/alcoholismo.htm
Depresión: https://www.tuotromedico.com/temas/depresion.htm

5 ETAPAS QUE VIVE UN FAMILIAR PARA ACEPTAR LA ADICCION

Sabemos bien que el  paciente adicto  siempre se convierte  en el centro de atención familiar,  pasando a ser un asunto de codependencia, en donde el familiar vive diversas etapas que lo colocan en incertidumbre, temor, angustia y preocupaciones severas que suelen durar semanas, meses y hasta años.

Respondamos estas simples preguntas: ¿cuántas veces hemos intentando controlar la situación que vive nuestro familiar adicto? ¿que hemos hecho para evitar la adicción cuando lleva años viviendo en nuestro sistema familiar? ¿Esta fuera de control la  adicción de mi familiar?

Si definitivamente este tipo de preguntas  respondemos de forma positiva y nos estresa porque así lo vivimos,   debemos aceptar ayuda psicológica ya  que ese estilo  de vida familiar por una adicción no es sana.     Existen 5 etapas en los problemas de adicción que vive la familia, es importante que la familia los analice, se identifiquen y si presentan mas de 2, busquen ayuda, tanto para el usuario con problemas de adicción como para el núcleo familiar y son:

1.Etapa de la Negación: Primer mecanismo de defensa que aparece y consiste en no querer saber o “aceptar” lo que es la realidad, por lo tanto, la familia enferma niega la situación de que existe un problema severo en casa y de que ellos están enfermando también al intentar resolver algo que ya no está en sus manos.

2.Etapa de la Ira:  Es cuando no sabemos qué hacer con tanto que cargamos, con tanto que contenemos y hemos aguantando, que llega el momento en que ventilamos nuestro enojo, nuestra rabia de manera racional o irracional sobre cualquier persona o cosa que pueda estar a nuestro alrededor, es el momento perfecto para lastimar a los que nos rodean, todo por no saber como actuar ante un problema de diversa magnitud.

3.Etapa de regateo o la negociación: ¿cuántas veces intentamos convencer a nuestro familiar adicto para que ya no use mas las drogas o el alcohol? ¿Cuántas veces fuimos complacientes? Les habremos regalado dinero, coches, viajes, los sacamos una y otra vez de los problemas o quizás ¿Cuántas veces fuimos permisivos intentando negociar con ellos que ya no consumieran más?

Esta etapa es un pacto, que solemos hacer con ellos, utilizando de argumento todo lo habido y por haber, incluso se observa este tipo de pacto con algún tipo de ser trascendente o con la vida, esto también es algo muy común en esta etapa, por ejemplo: “el problema no hubiera ocurrido si yo hubiera hecho…” “Por eso me veo obligado a hacer por el todo lo que…” “Si Dios me saca de este problema, yo prometo que…”      OJO: La culpa no es de nadie, responsabilidad es el término correcto y cada quien es responsable de lo que le ocurre en su propia vida. Así que evitemos negociar con el usuario con problemas de adicción, ni con los que lo rodean ni con ningún tipo de fuerza divina, repito, cada quien es responsable de su propia vida y  de su toma de decisiones.

4.Etapa de la tristeza: Es el luto en su máxima expresión, “es el tiempo de llorar”. Aquí las familias experimentan un cierto aislamiento y una fuerte depresión al sentirse impotentes con su situación, no saben como resolver, se estancan y ellos enferman también, surge la angustia, la desesperación, la impotencia, dejan de hacer lo que les gustaba, vigilan a toda costa al usuario con adicción, simplemente ya no viven sus vidas y descuidan las de los demás integrantes de la familia, generando consecuencias graves, como problemas familiares, peleas rupturas e incluso divorcios.

5.Etapa de aceptación: Es el final de la lucha que pudo durar años y provocar muchos desgastes emocionales, es cuando el familiar por fin decide estar en paz con lo que es la realidad y claro esta tranquilidad se adquiere mediante el proceso terapéutico familiar, personal y grupal. Es cuando se aprende a soltar, y se aprende a vivir sanamente. Nuestro compromiso con ustedes como familias es ayudarlos, guiarlos  y enseñarles un nuevo camino  de amor sin culpas  ni remordimientos.

Qué  mi familiar no se comporte o actúe como yo esperaba no es culpa mía, pero si responsabilidad del otro.

Vive y deja vivir

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Esp. Cristhel A. Segovia Rivera

Cédula  profesional: 11287339

Psicoeducación familiar

“La familia y la codependencia, como iniciar a dejarla”

Parte 4

Continuando con la codependencia y del cómo dejarla, recordemos que  mientras más trate de solucionarle a su familiar su vida, éste no aprenderá a solucionar absolutamente nada, volviéndose un círculo irrompible, en donde ni el dependiente ni el codependiente hacen lo que tienen que hacer, ya que mientras más lo ayude más ayuda necesitará cerrándose el círculo de la dependencia-codependencia.

Otro punto importante a trabajar es el saber poner límites claros y bien orientados, ya que esto hace que su familiar aprenda a hacerse responsable de sí mismo y, en su caso, de su familia, logrando que éste alcance la autosuficiencia. Los límites le van a permitir a usted aprovechar mejor su energía y su tiempo en sí mismo(a), en lugar de estar preocupándose y solucionando la vida del otro, lo que le permitirá retomar su vida, sus objetivo e incluso su propia tranquilidad, esto lo va a experimentar cuando aprenda a soltar al otro.

También es importante aprender a diferenciar entre el dar apoyo y arreglar la vida del otro, lo cual implica estar de entrometido en su vida buscando el cómo poder solucionar los problemas que tiene su familiar y, sobre todo, el resolvérselos, pretextando que no pude remediar ni sus propios problemas, viéndolos como inútiles o incapaces de hacerlo por sí mismos y, sin entender, que al solucionarle le provoca un mal mayor o le fomenta la irresponsabilidad.

El poder instaurar los límites, obliga al otro a que se haga cargo de sí mismo y se vuelva responsable, estimulando su independencia y su autosuficiencia.

Por otra parte, también es necesario tomar conciencia de sus propios sentimientos, así como de pensamientos y de sus propias necesidades. Para esto es importante tomar conciencia de sus propias necesidades, pensamientos, sentimientos y de cómo poder comunicarlos a los demás y que se puedan observar en sus relaciones, para cuidarse y, si deseo cuidar del otro, tomando en consideración y aceptando que el estar preocupándose o involucrándose en la vida del otro, se vuelven excesivos y negativos en el cuidado de aquel a quien quieres cuidar, aunque el pretexto sea el amor o el cariño.

Debes reconocer, aceptar y recordar que cada vez que Usted quiere dar excesivo cuidado a su familiar, en realidad lo que hay detrás es una muy fuerte necesidad de ser necesitado, por lo que ambas partes tienen que solucionar los problemas de su pasado que arrastra y no han logrado solucionar, principalmente el codependiente, ya que no posee la libertad de decidir si ayuda al otro o no, ya que necesita del dependiente, necesita que el otro lo necesite. Esto une y al mismo tiempo confronta en forma individual al dependiente y al codependiente en el reto de poder superar y de crecer.

Para poder lograrlo es necesario afrontar los problemas de infancia y asuntos pendientes, ya que de no hacerlo, se convertirán en patrones insanos de codependencia que se los heredarán a sus hijos y que, en el futuro, reproducirán cuando sean adultos.

La familia tiene que tratar de identificar y entender los patrones insanos y, de esta manera, poder entender también la dinámica que su familia vive y de cómo las actitudes las mantienen y alimentan para seguirse reproduciendo. Entender el por qué el codependiente trata de compensar con exceso cubriendo las necesidades de todos menos de el/ella, poniéndose siempre al final de todo.

Para poder entender y solucionar la codependencia, se recomienda hacerlo con la ayuda de un psicoterapeuta, quien le guiará en su proceso de aprender a soltar y ayudar verdaderamente al dependiente y a Usted como codependiente.

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Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez

Psicoterapeuta Clínica SER

LA IMPORTANCIA DE SANAR HERIDAS (Parte 2

Evolucionar nuestras experiencias, no es un acto ideológico, es el resultado de un profundo proceso emocional es algo que requiere coraje y una actitud comprometida.

Pero vale la pena todo este trabajo, ya nos enseña Confucio que solo puede ser siempre feliz el que sepa ser feliz con todo, tomar la vida tal como es, a nosotros tal como somos, a los demás tal como son y tal como fueron.

Para resumir lo antes mencionado los dejo con un cuento que nos brinda una reflexión sobre esta temática.

ANÉCDOTAS DE UNA TAZA

Se cuenta que una vez, en Inglaterra, existía una pareja que gustaba de visitar las pequeñas tiendas del centro de Londres. Una de sus tiendas favoritas era una en donde vendían vajillas antiguas. En una de sus visitas a la tienda vieron una hermosa tacita.

– ¿Me permite ver esa taza? -preguntó la Señora-. ¡Nunca he visto nada tan fino como eso!

En cuanto tuvo en sus manos la taza, escuchó que la tacita comenzó a hablar y le comentó:

– Usted no entiende. Yo no siempre he sido esta taza que usted está sosteniendo. Hace mucho tiempo yo solo era un montón de barro amorfo. Mi creador me tomó entre sus manos y me golpeó y me amoldó cariñosamente. Llegó un momento en que me desesperé y le grité: “¡Por favor, ya déjame en Paz!”, pero solo me sonrió y me dijo: “Aguanta un poco más, todavía no es tiempo”. Después me puso en un horno. ¡Yo nunca había sentido tanto calor! Me pregunté por qué mi creador quería quemarme, así que toqué la puerta del horno. A través de la ventana del horno pude leer los labios de mi creador que me decían: “Aguanta un poco más, todavía no es tiempo”. Finalmente se abría la puerta. Mi creador me tomó y me puso en una repisa para que me enfriara. “Así está mucho mejor”, me dije a mí misma, pero apenas me había refrescado cuando mi creador ya me estaba cepillándome y pintándome.

¡El olor de la pintura era horrible! Sentía que me ahogaría. “¡Por favor detente!” le gritaba yo a mi creador, pero él solo movía la cabeza haciendo un gesto negativo y decía: “Aguanta un poco más, todavía no es tiempo”. Al fin dejó de pintarme; pero esta vez me tomó y me metió nuevamente a otro horno. No era un horno como el primero, sino que era mucho más caliente. ¡Ahora si estaba segura que me sofocaría! Le rogué y le imploré que me sacara. Grité, lloré, pero mi creador solo me miraba diciendo “Aguanta un poco más, todavía no es tiempo”. En ese momento me di cuenta que no había esperanza. ¡Nunca lograría sobrevivir a ese horno! Justo cuando estaba a punto de darme por vencida se abrió la puerta y mi creador me tomó cariñosamente y me puso en una repisa que era aún más alta que la primera. Allí me dejó un momento para que me refrescara. Después de una hora de haber salido del segundo horno, me dio un espejo y me dijo: “¡Mírate! Esta eres tú”. ¡Yo no podía creerlo! ¡Esa no podía ser yo! Lo que veía era hermoso. Mi creador nuevamente me dijo:

“Yo sé que te dolió haber sido golpeada y amoldada por mis manos, pero si te hubiera dejado como estabas, te hubieras secado. Sé que te causó mucho calor y dolor estar en el primer horno, pero de no haberte puesto allí, seguramente te hubieras estrellado. También sé que los gases de la pintura te provocaron muchas molestias, pero de no haberte pintado tu vida no tendría color. Y si yo no te hubiera puesto en ese segundo horno, no hubieras sobrevivido mucho tiempo, porque tu dureza no habría sido la suficiente para que subsistieras. ¡Ahora tú eres un producto terminado! ¡Eres lo que yo tenía en mente cuando te comencé a formar!”

Igual pasa con nosotros. No hay situación que no podamos soportar. Las adversidades son el artesano y nosotros somos el barro. Las dificultades están allí para amoldarnos y nos dan forma para que lleguemos a ser una pieza perfecta.

En Clínica SER® se ofrece un Programa de Rehabilitación de Adicciones Integral, donde, se cuenta con un modelo profesional de atención que conjunta a un equipo de especialistas y terapeutas ampliamente calificados que trabaja con la familia para que esta sepa cómo orientar y ayudar a su ser querido Llámanos, podemos ayudarte. Tu llamada es confidencial y no constituye compromiso alguno.

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Psic. Jehú Rosales Gómez. Terapeuta de Clínica SER

Referencias: “Cuentos para pensar” Jorge Bucay

LA IMPORTANCIA DE SANAR HERIDAS (Parte 1)

¿Por qué hablar de sanar heridas? La respuesta es simple ¿Cómo puedo ayudar a mi ser querido si yo no me ayudo? Nadie puede dar lo que no tiene, si yo continuo con resentimientos el camino que emprenda será demasiado pesado o demasiado triste, podemos vernos fuertes, pero por dentro estar vacíos, necesitados, rencorosos, orgullosos etcétera. Toda esta revoltura de emociones puede afectar conscientemente o inconscientemente a mi familiar que se encuentra en recuperación.

En algunas ocasiones estamos resentidos por hechos dolorosos, que nuestros padres realizaron hacia nosotros, lo importante es tomar todas las experiencias sin quitar nada incluyendo lo dulce y lo cruel, lo alegre y lo triste, todo por la simple razón de que esa es nuestra herencia y todo ello nos constituye.

Lo crucial es transformar los pesares en recursos, pero en algunas ocasiones no sabemos qué hacer con el dolor ni cómo manejar nuestras emociones y preferimos evadir lo que lastima, cerramos los ojos y el corazón y ponemos un caparazón una armadura de hierro, sin embargo, lo importante es atravesar la ruta del dolor para no terminar sufriendo.

Las personas que lo hacen suelen sentirse más íntegras y amorosas.

La aceptación es importante, sufrimos cuando nos oponemos, los malestares se nutren de resistencias. Es muy común el caso de los pacientes que juraron de niños no parecerse a sus padres y que descubren en la fase media de la vida, que son y hacen como ellos. Es muy sencillo nos encadena lo que rechazamos y solo lo que amamos nos hace libres.

Confucio afirma que una ofensa no es gran cosa cuando no nos empeñamos en recordarla, sin embargo, es común que construyamos nuestra vida en función de recuerdos muchos de ellos traumáticos, recuerdos que distorsionan nuestra realidad y que nos distancian de nuestro presente, nuestro único sostén. Y es que el único lugar posible para vivir es el presente, los resentimientos pertenecieron en otro tiempo y en otro momento esas imágenes y sensaciones ocurrieron allá y entonces.

Respecto a lo que fue doloroso con los padres ellos pueden llevar su culpa y su responsabilidad. Su desarrollo personal es algo que toca a ellos, son cosas que no podemos cambiar, pero hay que cambiar lo que, si podemos y eso es a nosotros mismos, porque ¿con que derecho le pido a otros que cambie si yo no cambio?

Es importante también comenzar a mirar nuestros defectos, trabajar en ellos aprender a renunciar a nuestra posición de fiscal y juez de nuestros padres, tomar lo bueno que nos dieron que es la vida y lo que no nos dieron de eso encargarnos nosotros mismos.

En Clínica SER® se ofrece un Programa de Rehabilitación de Adicciones Integral, donde, se cuenta con un modelo profesional de atención que conjunta a un equipo de especialistas y terapeutas ampliamente calificados que brinda a la familia información para orientar y ayudar a su ser querido Llámanos, podemos ayudarte. Tu llamada es confidencial y no constituye compromiso alguno.

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Psic. Jehú Rosales Gómez. Terapeuta de Clínica SER

Referencias:

“El lenguaje del amor” Bert Hellinger

“¿Dónde están las monedas?” Joan Garriga Bacardí

¿Como puedo identificar a un posible niño adicto en desarrollo?

Si hablamos de un niño o adolescente de entrada es el bajo desempeño escolar o laboral, en su mayoría ya han probado alguna sustancia se alcohol o alguna otra sustancia desde joven, los compañeros de escuela o con los que socializa usan algún tipo de sustancia de manera habitual, el uso de las sustancias persiste, progresa y comienza a crear discusiones familiares, eso escala a tener conflictos donde hay abuso y negligencia. Para evitar esto es sugerible tener una relación de confianza con su hijo, si hay casos de ciberbully es necesario limitar las páginas de uso de la computadora o programarla a ciertos sitios web que a su criterio considere adecuados, de igual modo revisar sus cuentas bancarias por caso de posible uso o abuso. Como ultimo la televisión, ver los programas con ellos, puede ser una manera excelente de comenzar temas de conversación sobre sexo, drogas, relaciones y otros temas sociales. De igual modo los dos últimos con límite de horario.

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Mtro. Edward German Fisher Naveda

Ced. 6987755

Lo que debo hacer al salir de recuperación

Esta es una pregunta que constantemente me hacen tanto las familias como los pacientes que están por salir de recuperación.

Es importante señalar que para que alguien quiera cambiar es porque no está o estuvo satisfecho con el estilo de vida que lo llevó a esa posición, de ahí la importancia de buscar el cambio. Y cambio significa movimiento, y el movimiento es energía, por lo tanto, para que un paciente o su familia puedan cambiar necesitan comprometerse a un trabajo que involucra energía y compromiso.

Estas son algunas de las recomendaciones que necesita hacer un paciente después de salir de recuperación.

  • Apegarse a un grupo de 12 pasos tradicional, ya sea Alcohólicos anónimos o Narcóticos anónimos. aamexico.org.mx, www.narcoticosanonimos.org.mx
  • Continuar con su tratamiento farmacológico, eso implica visitar periódicamente a su médico o especialista tratante. En algunos casos de que exista una comorbilidad (otra enfermedad o trastorno además de la adicción) será necesario un tratamiento de mayor tiempo o inclusive para toda la vida.
  • Continuar con su tratamiento psicoterapéutico. Muchas veces creen que al rehabilitarse ya no necesitan de más ayuda, pero el nuevo estilo de vida ofrece retos y genera ciertos “retrocesos” emocionales que necesitan ser tratados con ayuda de un profesional de la salud mental (psicoterapeuta).
  • Después de algunas juntas de 12 pasos, es importante que se acerque a gente de más experiencia en el programa y busque la guía y consejo.
  • En algunos casos puede haber algún consejero y es importante acercarse y estar en constante contacto con él.
  • Dependiendo del grado de enfermedad del paciente o del estilo de vida que llevó o los años en que estuvo “activo”, puede ser recomendable buscar una casa de “media luz o medio camino”
  • Darse el tiempo necesario para adaptarse a su nuevo estilo de vida. Dependiendo del caso, algunos tendrán que esperar para retomar sus estudios o vida profesional, ya que a veces incorporarse de manera súbita puede ser desequilibrante y de alto riesgo. Eso lo determinará su terapeuta o consejero.

En la siguiente entrega comentaré lo que se recomienda para la familia.

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Psic. Guillermo Rojas Ayón

Especialista en adicciones

Ced. Prof. 7237938

Psicoeducación familiar

“La familia y la codependencia, como iniciar a dejarla”

Como vimos anteriormente, el sobreproteccionismo, el constante salvamiento o rescate del  familiar en adicción, generan una problemática mayor que implica la parte afectiva y que convierte a los familiares del adicto en codependientes, en donde el mantenimiento de una relación de dependencia afectiva hacia una persona, que es controlada a su vez por un objeto de dependencia, contribuyen al mantenimiento de la conducta de consumo y de otros comportamientos neuróticos por estar, los familiares, centrados en el otro,  preocupados por sus problemas descuidando los propios objetivos, intereses y preocupaciones, en su incapacidad para reconocer o expresar los sentimientos y emociones y su necesidad auto negligente de ayudar a su familiar.

A los codependientes les cuesta trabajo entender o darse cuenta de su comportamiento excesivo por cubrir o satisfacer las necesidades de la persona con adicción, sobre sus propias necesidades, abandonándolas.

Para poder salir de esta codependencia es necesario identificar su tipo, aceptarla y enfrentarla para poder romper con ella. El codependiente necesita saber si está racionalizando, justificando o sosteniéndose en la de espiritualidad o religiosidad, lo que se convierte en su negación sustentada con el pretexto de detener, alejar o controlar el dolor, el miedo que puede aparecer por ser rechazado por el adicto entre otras cosas.

Por otra parte, también se hace necesario hacer un recuento de la historia familiar, para identificar los aspectos que pudieron influir en su codependencia, y encontrar en su pasado la manera en que lograron lidiar con sus problemas, aprendiendo a desconectarse de sus emociones como un mecanismo de defensa para no sentir el dolor sufrido. Para esto se requiere identificar con honestidad los sentimientos genuinos no solucionados tenidos durante sus diferentes etapas de vida, principalmente durante su infancia. De esta manera podrá visualizar el por qué ha tratado de proteger a su familiar durante tanto tiempo y, desde entonces, para no sentir los traumas o heridas que le provocaron en su historia de vida, como una forma de negación y que, si los reconoce o admite, le harán sentir una gran carga de culpa.

Esto no siempre va a resultar fácil y por lo general lleva su tiempo el proceso, por lo que necesita ser muy honesto consigo mismo.

Otro elemento importante que se necesita trabajar es el saber soltar, el desprenderse, separarse de lo que le obsesiona, para que de esta manera pueda trabajar con usted mismo. El aprender a soltar significa el renunciar a un excesivo involucramiento hacia los problemas del otro, a la excesiva preocupación por intentar hacer que la persona cambie, de hacer que se sienta satisfecho e incluso llegando al tratar de controlarla. Soltar es ya dejar de gastar toda su energía en estar preocupado por el otro, abandonar el querer hacerse responsable de la otra persona y tomar la responsabilidad de sí mismo Cabe aclarar que el soltar no significa abandonar o separarse de la persona dependiente y que, mientras más me haga cargo de su responsabilidad, más daño le hago haciéndolo irresponsable ya que no toman la responsabilidad de él mismo. Mientras más trate de solucionarle a su familiar, éste no aprenderá a solucionar nada, volviéndose un círculo irrompible, en donde ni el dependiente ni el codependiente hacen lo que tienen que hacer, mientras más lo ayude más ayuda necesitará. Es necesario comprender también que por sí mismos es difícil romper la codependencia, por lo que es recomendable acudir a la ayuda profesional psicológica. En la próxima entrega continuaré con más información sobre el cómo dejar la codependencia.

Aplicando la sabiduría de los dichos, “mucho ayuda el que no estorba”, si quiere ayudar, deje de ayudar.

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Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez

Psicoterapeuta Clínica SER

La Resistencia pacífica ante la violencia y adicciones

La propuesta es evitar caer en agresiones o ser pasivo ante las conductas violentas de una persona a pesar de haber crecido con figuras autoritarias, la función del padre era mandar y del hijo obedecer anteriormente, hoy en día hay una libertad que se confunde con libertinaje y los niños crecen con menor autoestima y muchas dificultades para lidiar en el mundo real, principalmente enfocados en un mundo virtual. No se puede regresar al modelo anterior, se necesita una nueva manera de educar y relacionarse.

Hoy en día la propuesta es sencilla, necesitamos fomentar la expresión verbal de nuestros sentimientos ante diversas situaciones desde agresión o violencia, como situaciones agradables, tanto en la casa, el colegio y el trabajo. La base de estas relaciones es en parte tener respeto y momentos para la comunicación y expresión. Se puede hablar, leer, dibujar o hacer actividades interactivas, cuidando los límites en cuestiones que les dan placer. Por ejemplo redes sociales y televisión, este último puede ser una motivación o consecuencia positiva de lo previo.

Es importante que las personas aprendan a expresar sus sentimientos,  esto se logra fomentando actividades en grupo, desde juegos de mesa, actividades al aire libre, se les sugiere de manera amplia evitar crear buenos recuerdos en el cine o viendo películas.

Lo anterior es uno de los objetivos que buscamos en Clínica Ser con la familia de un usuario internado, creando nuevas redes de apoyo en búsqueda de mejorar su calidad de vida.

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Mtro. Edward German Fisher Naveda

Ced. 6987755

 

LAS CREENCIAS FUNDAMENTALES DEL SISTEMA DE PENSAMIENTO ADICTIVO Parte 2

Continuando con las creencias donde la mente adictiva se encuentra amargamente atrincherada en este sistema de creencias que nos deja privados de amor o de serenidad, la:

Creencia adictiva n. 3: El ataque y la defensa son mi única seguridad. Menciona en su libro: Jampolsk (1996). El ciclo de ataque y de defensa es el circulo vicioso con el que, se mantiene el sistema de pensamiento adictivo si estamos convencidos de hallarnos a solas, en un mundo donde no hay suficiente de nada, tiene sentido defendernos, creer en el ataque y la defensa es una forma de crear seguridad, es como arrojar un boomerang y pensar que no regresara a nosotros, cada vez que atacamos a otro aumenta la sensación de hallarse en peligro y se necesita de defensa.

Creencia adictiva n. 4: El pasado y el futuro son reales y necesitan ser constantemente evaluados y causa de preocupación. Toda Adicción tiene dos componentes, pasado y futuro, el sistema del pensamiento adictivo se preocupa por igual por todas las oportunidades, el ego se preocupa por las alternativas y crea así una situación, en la que no existe un futuro seguro, existe culpabilidad por el comportamiento pasado y preocupa que aquello a lo que se es adicto, no este siempre ahí, el comportamiento adictivo tiende a formar una bola de nieve, empieza a moverse con lentitud, pero con el transcurso del tiempo se convierte en algo imparable que no permite vivir, si no es con la sustancia, posesión o persona a medida que la bola de nieve aumenta de tamaño parece tener una mentalidad propia y se pierde el control.

Creencia adictiva n. 5: El temor es real, no lo cuestiones. El sistema de pensamiento adictivo, se sostiene así mismo con esta creencia, mientras no cuestiones el temor, el ego permanece intacto, el ego crea el estado de temor en las personas, e impide cuestionar el fundamento ilusorio sobre el que se yergue, por lo que para sanar la mente adictiva se tiene que tomar en cuenta tres palabras: Cuestiona el temor; Durante la practica en la atención se ha observado que mucho de las ansiedades surgen de los temores. Irónicamente el temor aumenta con frecuencia cuando empezamos a buscarlo, existe la sensación común que si la puerta permanece abierta a los sótanos ocultos de temor crecerá el agobio. A pesar que es posible que el temor aumente al principio, al cuestiona el sistema de pensamientos adictivos, nos lleva a reconocer los fundamentos inestables, de hecho, al examinar los temores, es probable se experimente alivio, ya que al hablar de los temores oscuros y ocultos se tiende a arrojar luz y reconocimiento acerca de quien se es realmente. En comparación con la desesperación subyacente que surge de mantener las cosas cerradas con llave y ocultas, afrontar los temores es un cambio satisfactorio. Ocultar los temores no hace sino hacerlos crecer. porque entonces empiezan a alimentarse por sí mismos. Es por ello que para el proceso de recuperación es importante la aceptación que permite enfrentar aquello que ha sido pospuesto.

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PSIC. BLANCA CECILIA ADÁN PERALTA
MTRA. EN PSICOTERAPIA Y
DIAGNÓSTICO CLINICO
CÉDULA PROFESIONAL 10769035