La importancia de la Atención integral en las adicciones

La adicción es una enfermedad que se considera grave, compleja y variada.

La adicción es una enfermedad que genera un alto impacto físico, psicológico y social en la persona que lo adquiere, en su entorno tanto social como familiar así como en los profesionales que atienden sus casos.

De igual forma, la adicción es una enfermedad que se considera grave, compleja y variada, por lo que su atención y control no solamente depende de una sola disciplina profesional.

Estas características hacen que la adicción requiera de un abordaje interdisciplinario y multidisciplinario para poder lograr una atención integral, algo que requiere el enfermo en adicción.

Recuperación física, psicológica, social y familiar

Para el control y superación de la adicción, es necesario que se vean involucradas diferentes disciplinas profesionales de las áreas de la medicina, psicología, trabajo social y grupos de autoayuda.

El objetivo principal del tratamiento de rehabilitación integral no solo está basado en la recuperación física, sino también en la recuperación psicológica, social y familiar, por lo que, para alcanzar este objetivo, actualmente existe una tendencia a trabajar en equipo.

La terapia psicológica es más efectiva cuando se proporciona en el contexto de un equipo multidisciplinar que tenga a su alcance los recursos necesarios, así como la experiencia requerida y suficiente.

Atención por un equipo multidisciplinario e interdisciplinario.

De esta manera, al paciente con adicción, se le deberá prestar atención por un equipo multidisciplinario e interdisciplinario, en el que se encuentren representados todos aquellos profesionales que colaboren en los procesos de diagnóstico y tratamiento de la adicción en sus diferentes fases y facetas: médicos, psiquiatras, enfermeras, psicólogos, terapeutas, trabajadores sociales y consejeros entre otros.

Para lograr el objetivo deseado, deben de existir fundamentos de equipo, como son: el equipo es un grupo de personas que llevan a cabo distintas aportaciones para el logro de un objetivo común.

Es una unidad básica operacional para elaborar determinadas tareas, que posibiliten la comunicación, participación y colaboración en la toma de decisiones.

La función principal es tratar la enfermedad de la adicción y mantener en el paciente una calidad de vida.

Es un conjunto de profesionales que directamente se relacionan entre sí con un grado de independencia que trabajan para lograr conseguir un objetivo común con la convicción de que juntos, pueden alcanzar el objetivo de forma mejorada que individualmente. Este grupo de profesionales tienen en claro que su función principal es tratar la enfermedad de la adicción y mantener en el paciente una calidad de vida, integrando sus conocimientos y sus técnicas  para poder dar un servicio de atención efectiva.

Para alcanzar el tener un buen trabajo de equipo, se necesita que haya una buena interacción y comunicación entre los integrantes del equipo, con fines y objetivos comunes. Para esto también se requiere personal profesional, capacitado y con amplio criterio para poder coordinar y dirigir a los equipos, manteniendo una responsabilidad compartida, lo cual pueden encontrar en Clínicas especializadas en el Tratamiento de Rehabilitación de adicciones.

Mtro. en Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez

Psicólogo en Clínica SER

Cedula Profesional  10769035

Niños, los más afectados en la familia del Adicto

Niños familia felizConsecuencias al interior de la familia de un adicto

Un problema que frecuentemente se presenta en las familias con miembros adictos, es la situación que viven los hijos del familiar adicto, que en este caso los niños siempre son los más afectados.

Los hijos por lo general presentan problemas de tipo emocional, debido a que no logran identificar en forma correctas sus necesidades emocionales ya que esto no  lo ha aprendido o lo han vivido de forma incorrecta por el familiar en adicción o por el resto de la familia que sufre codependencia. Entendiendo a esta como un conjunto de actitudes y emociones que acarrea una persona a involucrarse en los problemas de otra persona con la que se encuentra efectivamente vinculado, cayendo en el extremo de mantener una preocupación excesiva por su bienestar.

Se confunde el cariño o amor, con el satisfacer las necesidades de dependencia del adicto

Aunque los familiares adultos muestran alta sensibilidad al clima emocional que se genera al interior de la familia, llegándose a confundir el cariño o amor con el satisfacer las necesidades de dependencia del adicto, en lugar de poder visualizarlo como el deseo o interés de que el familiar en adicción encuentre un verdadero bienestar, que a su vez genera un bienestar para el familiar codependiente considerando que su relación va por buen camino debido a que la falta de independencia del adicto hace que el codependiente se sienta útil, que está haciendo algo y, muchas veces, esto hace que en muchas ocasiones se mantenga la adicción del familiar o se tolere y, en ocasiones, les proporcionan la sustancia para que el adicto no busque su independencia y se aleje o deje de necesitarlos, lo que se vería como abandono o como culpa. Esto hace que los hijos del adicto, se eduquen en esa codependencia resultando nada extraño que terminen relacionándose con parejas con adicción repitiendo el patrón aprendido.

Los hijos con padres o madres adictas requieren de ayuda profesional psicológica

Por estos y otros motivos es necesario que los hijos con padres o madres adictas requieran de ayuda profesional psicológica para poder entender y superar estos patrones de modelaje y, lograr en un futuro, relacionarse con personas sanas, sin adicciones, cuando lleguen a la edad adulta. Esta atención se recomienda también para el resto de la familia.

En conclusión, debemos comprender que el uso de drogas no solamente daña al usuario, sino que también a la familia y las relaciones al interior desencadenando situaciones no deseables o de riesgo, así como las sociales y laborales entre otras.

Estas situaciones, entre las más comunes son la desatención a hijos y parejas tanto en necesidades emocionales, físicas, educativas y de atención y cognitivas.

Mtro. en Psicología Adrián Alberto Pérez Méndez.

Psicólogo en Clínica SER

Cedula Profesional  10769035

Estragos asociados al consumo de sustancias adictivas

El consumo de sustancias adictivas se ha considerado como “normal”                    

En nuestra sociedad actual, el consumo de sustancias adictivas se ha considerado como “normal” principalmente el uso del alcohol, el cual se trata de esconder o de  dar ocultamiento refiriendo que siempre acompaña en diferentes y sinnúmero de ocasiones y que es básica su  presencia en todo tipo de celebraciones o cuando se presentan diferentes estados de ánimo como la tristeza o la alegría y en ocasiones como forma de evasión de la realidad o escape y algunos incluso como una forma de relajamiento.

Sin embargo, lo que no se toma en cuenta es que estas costumbres o hábitos culminan en una enfermedad crónica y progresiva que puede tener consecuencias a la salud muy graves, e incluso fatales por los cambios orgánicos que genera, afectando no solamente al consumidor sino también a su entorno.

El consumo de alcohol y drogas tendrá un efecto directo en el sistema nervioso central, lo que llevará al consumidor a modificar en forma negativa tanto su personalidad como su conciencia, incluso estos cambios pueden ser tan radicales que ya no es posible comprender como es que una persona puede cambiar tanto en tan poco tiempo.

Síndrome de Tolerancia

Cuando la persona consume sustancias adictivas por largos periodos de tiempo en forma frecuente o en grandes cantidades, el cerebro se adapta tanto a la misma que implica el mantenimiento de funciones que van ahora a depender de su ingesta.

Por el consumo frecuente, el cuerpo se va acostumbrando a sentir los efectos que la sustancia le provoca (síndrome de tolerancia) y, por lo tanto, el efecto buscado va requiriendo de una mayor dosis para sentirlo.

Cuando el cerebro inicia a adaptarse a la presencia de la sustancia, se podrán reconocer los efectos de cambio en el funcionamiento del cerebro, ya que son visibles a simple vista, pero en el momento en que la persona abandona el consumo en forma repentina comienzan a aparecer diferentes desórdenes cerebrales como son: temblor de la lengua, párpados y manos, sudoración, náuseas o vómitos, taquicardia y/o aumento de la presión arterial, agitación psicomotora, cefalea, insomnio, malestar o debilidad, alucinaciones transitorias o ilusiones ópticas, táctiles o auditivas, convulsiones tónico-clónicas y delirium tremens.

Detectar la presencia de la enfermedad puede tardar hasta varios años

Estos signos y síntomas son propios del síndrome de abstinencia y, en muchas ocasiones desaparecen con la nueva ingesta de la sustancia, por lo que la persona se siente “aliviada”, lo que hace que se genere una de las principales causas para no dejar de consumir que es el efecto placebo.

Cabe aclarar que por la normalización del consumo en nuestra sociedad y en las familias, el detectar la presencia de la enfermedad puede tardar hasta varios años para que pueda ser detectada la dependencia que se generó.

Por otra parte, podemos identificar causas o motivos que refieren las personas que les han llevado a iniciar el consumo de sustancias adictivas, siendo principalmente estos:

  • Problemas para poder solucionar conflictos familiares y/o sociales.
  • Problemas con el control de estrés.
  • Problemas para poder solucionar conflictos emocionales y/o amorosos.
  • Efecto de influencia de festividades culturales y familiares para el consumo.
  • Problemas laborales y/o económicos.
  • Evitación de solución a problemas. Etc.

Por lo que siempre es recomendable buscar un Tratamiento integral que pueda apoyar en la Desintoxicación y Rehabilitación del paciente, donde pueda contar con terapias individuales y grupales con psicólogos y terapeutas especializados en adicciones que le ayudarán a recuperar su vida.

Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez

Terapeuta de Clínica SER

Ced. Prof. 11929943

¿Qué debemos enseñarle a nuestros hijos?

LA SOBREPROTECCIÓN EN LOS HIJOS.

“Un hombre encontró el capullo de una mariposa tirado en el camino. Pensó que allí corría peligro y entonces lo llevó hasta su casa para protegerlo. Al día siguiente se dio cuenta de que el capullo tenía un orificio diminuto. Entonces se sentó a contemplarlo y pudo ver cómo había una pequeña mariposa luchando para salir de allí. El esfuerzo del pequeño animal era titánico. Por más que lo intentaba, una y otra vez, no lograba salir del capullo. Llegó un momento en que la mariposa pareció haber desistido. Se quedó quieta. Era como si se hubiera rendido. Entonces el hombre, preocupado por la suerte de la mariposa, tomó unas tijeras y rompió suavemente el capullo, de lado y lado. Quería facilitarle al animalito la salida. Y lo logró. La mariposa salió por fin. Sin embargo, al hacerlo, tenía el cuerpo bastante inflamado y las alas eran demasiado pequeñas, parecía como si estuvieran dobladas. El hombre esperó un buen rato, suponiendo que se trataba de un estado temporal. Imaginó que pronto, la mariposa extendería sus alas y saldría volando. Pero eso no ocurrió. El animal permanecía arrastrándose en círculos y así murió”.

El hombre ignoraba que las mariposas necesitan de ese terrible esfuerzo, el corazón late con muchísima fuerza y la presión que se genera, inyecta  sangre en las alas, logrando así que se expandan y la capacitan para volar.

Muchos padres evitan a sus hijos vivir las consecuencias

En las adicciones muchos padres evitan a sus hijos vivir las consecuencias de sus actos, chocan y pagan las multas y los seguros, dan todo lo que quiere por miedo a que robe o consiga las sustancias de otras maneras, hay madres que en la desesperación compran y permiten que el paciente consuma drogas en la casa para que no le vaya a pasar algo en la calle, no ponen límites para evitar problemas, dejan de vivir su propia vida para estar al pendiente de quien consume.

Es importante que como padres cuando sintamos querer aliviar el camino de los hijos, se recuerde que es mejor dejar que ellos inyecten en sus alas la fuerza de su propio corazón.

Se trata de no hacer por ellos lo que pueden hacer por sí mismos

Aunque se equivoquen, como anécdota personal, recuerdo como aprendí andar en bicicleta, cayéndome con cada caída y golpe iba a prendiendo hasta que logre dominar el equilibrio y disfrutar de andar en bicicleta. ¿Cómo lo hice? Recuerdo a mi padre recordarme que podía lograr cualquier cosa si me esforzaba, y me repetía constantemente “hijo el esfuerzo es esfuerzo hasta que te comience a doler ”Así que la pregunta sería ¿Qué debemos enseñarle a nuestros hijos?, en lugar de partir de la pregunta:¿cómo podemos ayudarle? Dice un dicho “no le des el pescado mejor enséñale a pescar”. Es importante establecer reglas bien claras y firmes, permitirles vivir las consecuencias de sus actos y sus decisiones, para que maduren y se vuelvan responsables. Hay que ayudarles a  desarrollar la “tolerancia a la frustración“, para que puedan soportar cualquier cosa cuando tengan que enfrentarse a cosas realmente difíciles.

Por eso es importante buscar un Programa de Rehabilitación de Adicciones Integral, donde, se cuente con un modelo profesional de atención que cuente con un equipo de especialistas y terapeutas ampliamente calificados que brinde a la familia una adecuada orientación para poder ayudar de una mejor forma a su ser querido.

Psic. Jehú Rosales Gómez.

Terapeuta de Clínica SER

Cedula P 6041334

Referencia: Recuentos para Damián de Jorge Bucae