Tu vida en Juego

La ludopatía comienza con alegría, diversión y amigos. Es algo nuevo para muchos, donde puedes ganar mucho dinero poniendo poco, te encuentras conocidos, hay música, comida y bebida. Lo meseros son atentos, te dedican atención que careces en tu hogar.

Poco a poco la apuesta mínima se vuelve el doble o quíntuple, la visita que antes era al mes ahora es semanal o cada segundo día.

La gran trampa es cuando ganas a lo grande, lo que te ayuda a liquidar las pequeñas deudas acumuladas, sales de vacaciones con tus seres queridos. Todo está mejor que nunca.

Confiado vas más seguido al casino donde te sientes como Rey entre atenciones y halagos, a diferencia de tus familiares y pareja que solo te reclaman. Sin darte cuenta tienes una doble vida, sales a fugarte de tus frustraciones diarias al jugar evitando que sepan o se enteren. Ya tienes varios apps donde puedes jugar en línea. Dejas de sentir la diferencia entre perder mucho o ganar poco.

Un día despiertas y le debes a todo el mundo, no estás seguro cuanto es, lo que si sabes es que tienes comprometido tus ingresos por los siguientes tres años. Sientes una ansiedad terrible por jugar sin importar lo demás, esto te mete en más aprietos. Pierdes el control, explotas. Las discusiones familiares cada día son más agresivas. Cuando ya no sabes que hacer. Dices la verdad, pides ayuda y aquí estamos en SER, junto con Jugadores Anónimos buscamos tu mejor oportunidad de recuperarte.

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Mtro. Edward German Fisher Naveda

CED. 6987755

“Adicto, familia y recuperación de ambos”

Cuando se habla de la familia en el consumo de sustancias adictivas, ésta se convierte en una parte fundamental tanto para la generación como para la recuperación del familiar adicto, ya que al interior de la misma se puede detectar el inicio del problema, el poder iniciar a buscar la orientación y atención del familiar si ya la requiriera o detener para no permitir que se genere la adicción.                 

Una vez que el familiar en adicción ha iniciado su rehabilitación, la familia también juega un papel importante en el mantenimiento de su abstinencia, el apego a tratamientos y la prevención de recaídas, siendo un elemento muy importante  en la recuperación.                        

Cabe recordar que cuando hablamos de un tratamiento integral para enfermos en adicción, la familia se vuelve un marco importante e inmediato antecedente social, debido a que a su interior se generan una gran cantidad funciones, actividades, hábitos, costumbres y roles a través de sus integrantes, transmitiendo y educando también en emociones, sentimientos, valores que nacen, se adoptan y llevan a cabo al interior de la familia y a través de sus miembros y, por ende, se convierten en una parte importante interactiva de la rehabilitación, consumo o recaída del paciente.                                     

Para poder entender esta interacción tenemos que analizar cómo es que la adicción afecta a la familia, ya que esta va a la par de la recuperación. Todo puede iniciar desde la negación que presenta el familiar en adicción y de cómo esta negación manipula que sus familiares no se den o quieran dar cuenta del problema existente, como un problema grave. Esto lleva a los familiares a adquirir lo que conocemos como codependencia, con lo que tanto las ideas, dudas, emociones y comportamientos, impresiones son controladas por el edicto, lo que causa problemas internos, separación  y desacuerdos que conllevan a la desintegración familiar.                                   

Por otra parte esta misma manipulación hace que los miembros de la familia se sientan culpables o responsables de la adicción de su familiar, lo que les hace creer que ellos pueden curar la adicción por considerar que la provocaron.                              

Esta codependencia puede hacer que la familia oculte o trate de ocultar el problema, tratando de evadirlo, esconderlo ante los demás e incluso evitar hablar del tema o discutirlo.                                    

También se generan intentos de protección hacia el adicto en el momento de estar intoxicado, justificándolo en su trabajo, escuela o actividades, pretextando enfermedad o alguna otra circunstancia, cuando la verdad es su estado de intoxicación.                           

De la misma manera puede suceder que algún familiar trate o intente controlar las actitudes y comportamientos del adicto, sacrificando sus tiempos libres e incluso sus actividades cotidianas para tratar de impedir que el adicto consuma la sustancia.                   

Una vez que se inicia la rehabilitación del adicto, la familia necesariamente tiene que integrarse a la recuperación, para poder iniciar al mismo tiempo la sanación en forma integral, de los daños que se produjeron por la adicción en la misma.                              

En cuanto a las familias con niños, se pueden presentar actitudes de enojo hasta cólera, incluso depresión o ansiedad, ya que muchas veces tratan de distraer la atención poniéndose metas y objetivos altos en sus actividades para lograr distraer la atención hacia ellos y no hacia el familiar en adicción. Por otra parte pueden empezar a tener objetivos de vida alejados de la realidad, lo que le causará frustración, aislamiento de amigos y familiares, posible depresión e incluso propensión a la adicción.                                   

Por lo antes mencionado, es importante remarcar que la familia del adicto tiene que tratarse de manera integral, para poder palear el daño producido a su interior integrando la rehabilitación del adicto a la familia.                  Por lo general la rehabilitación del adicto inicia porque uno de sus familiares toma conciencia del problema y busca el cómo ayudarle olvidándose de sí mismo, esperando que con el tiempo y conocimiento, se dé cuenta de que la mejor manera de ayudarle es si él mismo está en recuperación, alejándose de la  obsesión de ayudar al adicto y de tratar de controlar la conducta de su familiar, buscando el liberarse, desprenderse de forma emocional, dejar su obsesión de control sobre el adicto y sus respuestas compulsivas, siendo esta la mejor forma de enfrentar el problema. Ser razonable, desengancharse, ya que esta dinámica obstaculiza la recuperación de ambos.              

Este desprendimiento permite expresar sus emociones, principalmente el amor sano por el adicto y, a la vez, el establecer reglas, normas y límites claros y firmes que son necesarios para la rehabilitación.El reeducarse es importante para poder tener claridad en las disfuncionalidades de la familia y del adicto, sin manipulaciones, mentiras o chantajes por parte del adicto, lo que se puede convertir en enojo, decepción, angustia, miedo que afecta a todos los integrantes.            

También es importante comprender que de la misma forma en que el adicto se rehabilita integrándose a un nuevo estilo de vida y fuera del consumo, la familia posee el mismo derecho de recuperarse. La familia debe de buscar la ayuda profesional que le ayude a romper círculos, miedos, negaciones de la adicción, con la idea y disposición de logar su propia recuperación en lo individual de su codependencia.

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Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez

EL SÍNDROME DEL CUIDADOR

PARTE I

Cuando existe adición en casa, la familia es parte de la recuperación, sin embrago el sobre involucramiento puede enfermar con mayor intensidad el propio sistema familiar. Por lo que en la mayoría de las familias existe un síndrome que poco conocido, pero muy frecuente. 

Es el síndrome del cuidador, es la persona que cuida a otra persona, pues este puede desarrollar episodios estresantes, llega a tener alcances graves, psicológicas, pero también físicas, se caracteriza por agotamiento físico y emocional, pues es una enfermedad para la que no está preparada y dedica gran parte de su tiempo real o cognitivo                       

En muchas ocasiones solo se cuenta con el apoyo de algunos miembros de la familia en involucrarse en el reto que asecha a la familia y entonces este cuidador principal se dispone a cargar con gran parte de las responsabilidades del enfermo y de la familia, es por ello que sin darse cuenta empieza a perder su propia individualidad y con ello su independencia. Aislándose de las personas que frecuentaba, dejando el tiempo de ocio, así como actividades personales por lo que termina viviendo para la otra persona.

Algunos cambios que se producen en la vida del cuidador son:

  • Disminuye el tiempo libre de la persona cuidadora
  • Existe cansancio y preocupación constante por la otra persona
  • Trastornos del sueño
  • Posiblemente la economía cambiará
  • Dificultades en el estado de ánimo.

Algunas de las situaciones y características a las que se enfrenta la familia es:

  • Cambio en el estado de ánimo, como sentirse triste.
  • Tensión familiar
  • Impaciencia con el tema de la enfermedad de la persona y no saber cómo manejarlo.
  • Aislamiento progresivo, con amigos y contexto social
  • Sentir desmotivación ante el proceso de recuperación
  • Tristeza, depresión, agobio continuo, sentimiento de culpa
  • Estrés crónico

Es por ello que en la clínica SER uno de los propósitos es involucrar a la familia, pero desde su propia salud emocional, ya que una forma de ayudar al paciente es estando bien con uno mismo.

NADIE PUEDE DAR ALGO QUE NO POSEE.

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PSIC. BLANCA CECILIA ADÁN PERALTA

MTRA. EN PSICOTERAPIA Y DIAGNÓSTICO CLINICO

CÉDULA PROFESIONAL 10769035

 

La familia del paciente en adicción y su necesidad de ayuda

Cuando la familia se enfrenta a un familiar en adicción, por lo general y rara vez, asiste o buscan los servicios de salud que les brinden la ayuda a sí mismos, esto es en consecuencia de que siempre al familiar con la adicción se convierte en único objetivo de consulta o de ayuda.

            La familia por lo general toma parte del proceso de rehabilitación del drogodependiente, sin embargo también es necesario que reciba un proceso de recuperación para poder sanar, solucionar o superar el trauma vivido por la convivencia diaria y, por lo general, se sorprenden al sugerírseles que también ellos necesitan ayuda                                      

Por tal motivo se recomienda que las familias con drogodependientes acudan a grupos terapéuticos de ayuda, en los cuales podrá expresar su sentir, el cómo se encuentran y hagan referencia sobre lo que están viviendo y sintiendo por la situación de su familiar adicto y sobre todo focalizarse en el poder lidiar y tener herramientas de protección en contra de la ingobernabilidad del adicto.                                              

Bajo estudio y por experiencia propia, los primeros tres meses posteriores al término del internamiento por rehabilitación, son cruciales en la continuidad del proceso y del fortalecimiento tanto del paciente como de la familia. En este sentido, la participación de la familia y la orientación recibida se convierte en un elemento clave para el paciente adicto. Si la familia quiere colaborar con el proceso de rehabilitación, deberá reconocer y entender su relación inadecuada con el paciente que la ha llevado a convertirse en codependiente o coadicto del mismo. Para esto, los familiares deben de darse cuenta de que ellos no son culpables de la conducta del adicto, y que ésta es solo responsabilidad de él. A partir de reconocer esta situación, la familia debe de comenzar a por reglas, normas y límites ante las actitudes ingobernables del paciente, los cuales le servirán para protegerse de dichas actitudes.

Dicho proceso se lleva tiempo, por lo que el apoyo de familias en proceso de recuperación resulta bastante benéfico.                     

Para esto se cuenta con la existencia de ayuda profesional psicoterapéutica y de grupos de ayuda mutua para familiares, los cuales se una importante fuente de referencia en esta ardua, compleja y difícil tarea.           Una vez que los familiares reciben por primera vez la orientación, por lo general se mantienen por largo tiempo recurriendo a la misma y aquellos que no logran integrarse o identificarse con los grupos de ayuda, les abandonan y continúan con la incorrecta práctica de seguir centrándose en los problemas del adicto y en las consecuencias que su adicción les llevará, más que en los que ellos mismos sufren.

            El recibir este tipo de ayuda, fortalece en los familiares aumentando la confianza y por ende la autoestima perdida durante el proceso de adicción, el poder solucionar o encontrar soluciones a los problemas presentados o afrontamiento y que renazca entre ellos una nueva esperanza de poder solucionar y salir adelante junto con el familiar adicto.

            El poder encontrarse e identificarse con familias que poseen la misma problemática, el poder escuchar, compartir u opinar acerca de sus situaciones, logra beneficios, objetivos y permanencia, creando una ambiente terapéutico que ayuda en su recuperación creando conciencia de que necesitan ayuda para sí mismas, romper codependencias, poner en orden sus emociones, dejar de tratar de controlar y aprender a poner límites.

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Mtro. en Psicología Adrián Alberto Pérez Méndez

Psicoterapeuta clínica “SER”

Reinserción social.

De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-028-SSA2-1999, para la prevención, tratamiento y control de las adicciones, la reinserción social es el “conjunto de acciones dirigidas a promover un estilo de vida mejor de quien usa, abusa o depende de sustancias psicoactivas, y a lograr u mejor funcionamiento interpersonal y social”. Habla acerca del proceso de reconstitución del vínculo social de personas que se encuentran en una situación de exclusión debido al consumo de sustancias.

La reinserción social comienza con la propia familia y con las personas cercanas al paciente, su presencia en el proceso es fundamental. Desde la desintoxicación, deshabituación, rehabilitación y la reinserción social es sumamente importante el acompañamiento ya que la enfermedad genera mucho estigma social fracturando la relación entre la comunidad y los pacientes traduciéndose en una situación de exclusión.

Dentro de la prevención de recaídas es importante mantener un horario establecido con pocas horas libres para mantener una rutina saludable, buscar un trabajo estable para generar independencia y sentido de responsabilidad, tener actividad física, asistir a grupos de AA y reestablecer la confianza y convivencia familiar. Todo esto en conjunto le permitirá al paciente crear planes a corto, media y largo plazo, lograr cumplir con objetivos importantes y tener una visión a futuro saludable en recuperación.  

 

 

 

Mtra. Miriam Samour Nieva.

Cédula: 11729330