Entradas

Psicoeducación familiar

“El conflicto familiar, el clima familiar negativo y el estrés”

Algunos de los factores recurrentes que pueden incrementar el consumo de sustancias adictivas en los hijos, son los conflictos familiares, los diferentes estilos de educación, el estrés generado al interior de la familia, las psicopatologías, la negligencia y la permisibilidad.

Al centro de la familia se pueden gestar conflictos que llegan a ser excesivos como son los abusos de tipo verbal, físico o sexual; las pobres relaciones existentes entre padres e hijos, la desorganización al interior, la falta de límites, la falta de un adecuado manejo del estrés familiar, se convierten en una secuela del abuso de sustancias en el adolescente.

La existencia de un hijo o padre con una adicción, dejan ver un ambiente y clima familiar deteriorados, o con alteraciones en el funcionamiento familiar, resaltando la baja calidad afectiva y las relaciones disfuncionales y, por lo tanto, un clima negativo.

Los factores de protección, como la cohesión familiar, se convierten entonces en factores de riesgo a través de los conflictos de la familia, son elementos detonantes que pueden predecir la probabilidad de que alguno de los hijos o la propia pareja se inicien en el consumo de las drogas en forma temprana.

Por otra parte, los estilos educativos también se pueden convertir en factores de riesgo fácilmente identificados para el consumo de drogas. Las formas inadecuadas como la falta de reglas, normas o límites claros, la sobreprotección, la permisibilidad o el exceso de rigidez, la falta de reconocimiento a logros obtenidos.

Por su parte, la comunicación juega un papel importante es este rubro, ya que la mala comunicación o falta de ésta sumada a un clima conflictivo o a un alto nivel de crítica o mensajes ambiguos y de desarrollo neurótico (un mensaje acompaña de un segundo que contradice al primero como, por ejemplo: te quiero, pero no me digas nada, ve, pero no estoy de acuerdo. Generan reacciones neuróticas en los miembros de la familia, convirtiéndose en detonantes de consumo.

Por lo tanto, la relación familia, su estructura y funcionamiento y la adicción, conllevan una estrecha relación e incluso en la severidad de la adicción, debido a la percepción negativa que tiene el familiar adicto de su familia e incluso de su relación parental.

Si a esto agregamos el sobreproteccionismo, el constante salvamiento o rescate del familiar en adicción, el desconocimiento de lo que implica o significa una adicción, así como la ineficacia del manejo de las conductas adictivas, la falta de afrontamiento en las diferentes etapas de la adicción, generan una problemática mayor que implica la parte afectiva y que convierte a los familiares del adicto en codependientes.

Entendiendo la codependencia cono el mantenimiento de una relación de dependencia afectiva hacia una persona que es controlada a su vez por un objeto de dependencia , contribuyendo al mantenimiento de la conducta de consumo y de otros comportamientos neuróticos, por estar centrados en el otro,  preocupados por sus problemas descuidando los propios objetivos, intereses y preocupaciones, en su incapacidad para reconocer o expresar los sentimientos y emociones y su necesidad auto negligente de ayudar.

De esta manera podemos notar que el comportamiento del consumidor es controlado por el comportamiento de la persona codependiente, ya que la atención de parte de otro afectivamente significativa se convierte en una ganancia secundaria que mantiene el consumo.

_____________________________________________________________________________________________________________________

Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez

Psicoterapeuta Clínica SER

Como podemos ayudarte

Clínica Ser está diseñado para promover el bienestar de las personas que viven con o cuidan alrededor de un adulto con una adicción. A través de la educación y orientación a los familiares aprender que no pueden controlar ni cambiar  a sus seres queridos de la adicción, pero pueden asumir la responsabilidad de su propia salud y la felicidad.

El estrés de vivir con la adicción al alcohol o de drogas puede tener consecuencias físicas, emocionales, sociales y espirituales. Las familias de los alcohólicos y los adictos a menudo se sienten confundidos, frustrados, enojados e impotentes. El programa de la familia ayuda a aliviar la confusión y la ansiedad y promueve la curación mediante la identificación de cómo la adicción afecta a las familias y lo que los miembros de la familia pueden hacer para cuidar de sí mismos. Los seres queridos de las personas con adicción a aprender que no pueden controlar la adicción, no causa adicción, y no pueden curar la adicción. Al tomar conciencia de las creencias y experiencias que dan forma a sus propios comportamientos, los participantes a identificar maneras nuevas y saludables de lidiar con la adicción y las relaciones.

La experiencia Ser en la Familia concentrada en la educación se centra en:
Teniendo a los Especialistas en Adicciones capacitados con cedulas y amplia experiencia en el tema.
Promover discusiones de grupo
Establecer de metas realizables
Fomentar lectura, la reflexión y nuevos hábitos en la familia.
La comunicación con los demás participantes fomentando grupos de apoyo
Durante el programa de treinta y cinco dias, los familiares de los pacientes de SER  tiene la oportunidad de participar en dos conferencias por semana de familia facilitado por un Terapeuta Especializado. Pueden seguir asistiendo aun después de haber salido su familiar.

La recuperación de la adicción es más realizable cuando los miembros de la familia  están involucrados en el proceso.

La adicción es una enfermedad que afecta a toda la familia. Los padres y las consecuencias de los hermanos la experiencia de su ser querido de alcohol u otras drogas tanto como los propios jóvenes.

Los estudios muestran que la recuperación es más fuerte y más eficaz cuando los miembros de la familia son educados y que participan en el proceso de recuperación de la adicción. En Hazelden, que involucran a los padres y hermanos en este proceso.

El Programa de Padres educa a los padres y cuidadores sobre la adicción al alcohol y las drogas y sus efectos en toda la familia. Proporciona una base de la educación, el apoyo y herramientas prácticas para capacitar a los padres en su viaje por el camino de la recuperación de la familia.

El apoyo de otros padres en situaciones similares, junto con los profesionales con licencia, ofrece una experiencia positiva y afirmativa. El programa está abierto a todos los padres, si su hijo está actualmente en tratamiento de adicción a alcohol o drogas en Ser

A través de conferencias, videos, discusiones en grupos pequeños con otros padres y una conferencia de familia con sus hijos, los padres obtener conocimiento y habilidades prácticas para apoyar el proceso de recuperación de la adicción.

 

Los padres de familia:

Entenderán la enfermedad de la adicción y sus efectos sobre su hijo y su familia
Más información sobre los efectos del alcohol y el consumo de drogas en el desarrollo de su hijo
Desarrollar nuevas técnicas para la crianza de un joven en la recuperación
Obtener el apoyo a través de la interacción con otros padres, y hacer realidad los beneficios de establecer una red de apoyo
Plan para la continuación de auto-cuidado y la recuperación

_____________________________________________________________________________________________________________________

Mtro Edward German Fisher Naveda

Ced.9687755

 

Los Roles en la Familia del Adicto

Con todo el impacto que la adicción genera sobre la dinámica familiar, los miembros de esta familia van enfermando progresivamente de codependencia. Muchas veces esto se traduce en una inversión de gran cantidad de tiempo y energía en la actuación de roles familiares disfuncionales, cuyo objetivo es el de proveer a la familia de un mecanismo de defensa para disminuir la ansiedad y el temor y dar la sensación de “estar haciendo algo” para resolver el problema de la adicción. Desgraciadamente el resultado final es que la adicción se fortalece y la familia se enferma más aún, estableciéndose un sistema familiar que gira en torno al adicto.  A continuación una breve descripción de los roles disfuncionales en la familia del adicto:

1.- El Rescatador: Este miembro de la familia se encarga de salvar al adicto de los problemas que resultan de su adicción. Son los que inventan las excusas, pagan las cuentas, llaman al trabajo para justificar las ausencias, etc. En general ellos se asignan a sí mismos la tarea de resolver todas las crisis que el adicto produce. De esta manera promueven el autoengaño del adicto, manteniéndolo ciego a las consecuencias de su adicción y convencido de que no existe ningún problema con su uso.

2.- El Cuidador: Ellos asumen con ímpetu todas las tareas y responsabilidades que puedan, con tal de que el adicto no tenga responsabilidades, o tenga las menos posibles. Ellos actúan así convencidos de que al menos “las cosas están andando”. Lo que no pueden ver, es que esto los carga con tareas que no les corresponden y con responsabilidades que no son suyas, produciendo una sobrecarga que afecta su salud. Esto a su vez promueve la falta de conciencia en el adicto, del deterioro que produce la adicción en su funcionamiento.

3.- El Rebelde: La función del rebelde u oveja negra, es desenfocar a la familia y atraer la atención sobre sí mismo, de modo que todos puedan volcar sobre él, su ira y frustración. Muchas veces es el niño que continuamente tiene problemas de disciplina en la escuela, o incluso el joven que experimenta con drogas ilegales.

4.- El Héroe: El también está empeñado en desviar la atención de la familia y distraerla hacia él, a través de logros positivos. De esta manera hace que la familia se sienta orgullosa, y ayuda a la familia a distraer la atención que tiene en el adicto. Puede ser el alumno de impecable record académico, el atleta que sobresale en los torneos o que siempre está logrando más de lo que se espera de él.

5.- El Recriminador: Esta persona se encarga de culpar al adicto de todos los problemas de la familia. Se encarga de llevar a cabo sesiones de recriminación tremendamente amargas, y sermones que, no solo son exagerados, sino que además solo funcionan para indignar al adicto, brindándole así una excusa perfecta para seguir usando.

6.- El Desentendido: Usualmente este rol es tomado por algún menor de edad que se mantiene “al margen” de las discusiones y de la dinámica familiar. En realidad es una máscara que cubre una gran tristeza y decepción que es incapaz de expresar.

7.- El Disciplinador: Alguno de los miembros usualmente se encarga de manejar el rol de disciplinador. Este familiar presenta la idea de que lo que hace falta es un poco de disciplina y agrede al adicto, ya sea física y/o verbalmente. Esta actitud nace de la ira y frustración que se acumulan en la familia del adicto y de los sentimientos de culpa que muchos padres albergan por la adicción de sus hijos. Por supuesto que la violencia no añade nada positivo a la dinámica familiar ya enferma por la adicción.

 

Todos y cada uno de los familiares realizan estos roles sin la más mínima idea de que están promoviendo el desarrollo de la adicción. Muy por el contrario, están más que convencidos de que están ayudando. Por esto es necesario hacer conciencia de la necesidad de cambios en la familia para poder lograr una recuperación de mayor calidad.

Mtro Edwawrd German Fisher Naveda

Ced6987755

LÍMITES EN FAMILIAS DE CONSUMIDORES DE ALCOHOL Y/O DROGAS

  1. Las personas dependientes están enfermas. Sufren de una enfermedad que altera su personalidad, valores y conducta. Si la enfermedad es severa causa problemas físicos, emocionales y sociales. Las personas dependientes de sustancias están enfermas y su condición afecta a su familia.
  2. A pesar de la preocupación, los padres no pueden controlar el comportamiento y actitudes de sus hijos consumidores. Los padres únicamente son responsables de sus propios comportamientos y actitudes. Los esfuerzos deben dirigirse a uno mismo y no asumir la responsabilidad de las acciones y decisiones de ellos. Los padres no pueden controlar a nadie, solo a sí mismos.
  3. Si los familiares desean sobrevivir, deben establecer límites en cuanto a lo que esperan hacer, la familia no es Dios ni superman. No pueden prevenir que les pasen cosas malas a sus familiares adictos. La recuperación de los adictos es responsabilidad de ellos. Los padres tienen derecho y la responsabilidad de manejar sus hogares de la mejor manera que ellos vean, aprende a considerar tus deseos y necesidades, y a decir “no”.
  4. Es inútil y destructivo fijarse en tu pasado o equivocaciones. Los padres no eligen que sus hijos usen drogas. Hay que aprender a dejar atrás la culpa que no ayuda a nadie. Vivir en la culpa de los errores pasados mina la energía del presente para emprender acciones y actitudes positivas.
  5. Es inútil tratar de rescatar y proteger a las personas que regularmente se meten en problemas por su pobre juicio y conducta. Los padres son adictos a pensar que un buen padre nunca permitiría que sus hijos pasaran dificultades o experiencias dolorosas; trágicamente, estos padres no preparan a sus hijos para la vida real. Demasiado rescate y protección por los padres genera dependencia, irresponsabilidad y resentimiento en sus 
  6. Los adictos usualmente solo desean dejar de consumir drogas cuando su uso les trae resultados displacenteros y dolorosos a ellos mismos. Las experiencias dolorosas son un buen maestro, especialmente cuando está conectada al uso de drogas.
  7. Tratar de razonar, sermonar, regañar y amenazar son métodos que rara vez funcionan con consumidores de drogas. Las palabras son débiles adversarias para las drogas.
  8. Aceptar promesas, excusas y otras manipulaciones de los consumidores de drogas solo motiva el abuso y la negación. Ellos dirán lo que los padres desean escuchar para seguir teniendo situación de comodidad. Cuando ellos no son responsables por sus actos darán excusas para justificarse, pero hay que entender que ellos viven en el mismo mundo que todos los demás y no caer en el juego de negación “si no fuera por ti…” las promesas, las excusas y justificaciones nunca son sustitutos para el comportamiento responsable.
  9. Desprenderte emocionalmente de la carga de preocupación y responsabilidad que cargas de tu familiar es lo mejor a largo plazo para todos. El amor requiere de una firmeza que muchos padres encuentran muy difícil de dar.

_________________________________________________________________________________________________________________

Mtro. Edward German Fisher Naveda

Ced. 6987755

CULPA VS RESPONSABILIDAD

¿cuántas veces hemos culpado a otros?

¿cuántas veces hemos permitido que esas culpas que otros nos regalan afecten nuestras emociones?

¿cuántas veces hemos sido responsables de cosas que no nos correspondían?

 

Considero que la respuesta a estas simples preguntas es infinitas veces…

 

Es importante saber que las culpas no existen, más bien cada individuo debe hacerse responsable de su conducta, pensamientos y actos.

 

No es bueno ponerse en un papel de víctima, culpando al otro, ni tampoco abusar de la vulnerabilidad de otros y cargarles responsabilidades que no les tocan.

 

Cuando escucho que una persona menciona todo el daño y consecuencias que otro individuo le genero por años en un tono de auto conmiseración, la respuesta que les brindo como retroalimentación es conocer por qué permitieron ese daño y cuánto tiempo más lo van a tolerar.

Ejemplo:

Persona 1: ” Me lastimo tanto por su adicción, me humilló, gasto mi dinero, me engaño…” etc…

 

Respuesta: ” Todo ese daño es el que tu permitiste que te hicieran… ¿qué límites  pondrías? ¿cuándo le pondrás un fin?…

 

Este pequeño artículo va dirigido a familiares que creen controlar todo, o bien que viven en la conmiseración., Recordemos que nadie es víctima de nadie y que la gente hace con uno hasta donde UNO MISMO le permita y le tolere, aprender a decir NO o un YA BASTA impide desgaste emocional y físico a cualquiera, aprende a devolver responsabilidades y podrás vivir plenamente y sin culpas.

_____________________________________________________________________________________________________________________

Especialista en Adicciones

Cristhel Segovia Rivera

11287339

10 puntos de la Borrachera Seca que tienes que saber…

¿Alguna vez se han preguntado porque nuestro ser querido que atravesó  por un tratamiento residencial para combatir las adicciones se sigue comportando exactamente dela misma manera que cuando consumía sustancias?

¿cuántas veces ante esta situación ya planteada les dijimos: ¡Estás igual que antes!  ¡estábamos mejor cuando tomabas!?

La respuesta a estas simples preguntas se le conoce como borrachera seca la cual se caracteriza por impedir el crecimiento y la espiritualidad del paciente, provocando  de tal manera que en el núcleo familiar sigan persistiendo problemas, tales como discusiones, malos entendidos y parte de la neurosis es quien se asoma para impedir plenitud y una recuperación sana y con evolución.

Existen ciertas características que definen la borrachera seca y son:

  1. Inmadurez emocional:  Es visible cuando al usuario se le dificulta tomar decisiones, quiere que la familia le siga resolviendo en lugar de hacerse responsable 
  2. Disfrazando el problema. Normalmente, existen pacientes que se defienden con el diálogo, es decir saben expresar lo que es su enfermedad y lo que tienen que hacer… pero realmente no se mueven al cambio, no trabajan emociones, no sueltan, no salen de su zona de confort y no se esfuerzan modificar su conducta y acciones negativas.
  3. Nula espiritualidad.  Prácticamente es cuando se resisten al cambio, cuando no hay disposición ni apertura a un nuevo estilo de vida, cuando no hay crecimiento y observamos que el paciente sigue estancado en mismas actitudes y comportamientos del pasado.
  4. Inadecuado comportamiento en terapias psicológicas y  grupos AA o NA. Es clásico observar que algunos pacientes solo asisten por asistir a una terapia, con el fin de demostrar que están haciendo cambios en su vida pero realmente no existe un cambio ni un crecimiento personal, lo mismo ocurre con el asistir a grupo teniendo en mente otros fines como el conseguir pareja, amigos que contribuyan en negocios, o simplemente a criticar y juzgar a otros, saboteando lo que se dice.
  5. Cambiar la sustancia adictiva por otra.
  6. Caer en angustia, tensión, depresión, tristeza, irritabilidad de forma constante y no hacer nada para combatirla.
  7. Vivir con soberbia y búsqueda de atención, al caer en este punto se olvida el concepto de humildad.
  8. Cargar con resentimientos y negarse a liberarlos y sanar el alma.
  9. Vivir en el autoengaño, la deshonestidad, es cuando el paciente potencializa la capacidad de mentir e intentar controlar.
  10. Culpar a otros y no hacerse responsable de si mismos, lo cual también impide un crecimiento.

Recordemos que todo tratamiento es un proceso y para evolucionar y ver cambios positivos, la persona debe esforzarse día a día, este tipo de servicios que brindamos los psicólogos requiere de calidad y no cantidad.

_____________________________________________________________________________________________________________________

Especialista en Adicciones

Cristhel Segovia

11287339

El Autocuidado en la Relación con un familiar en Adicción.

Cuando un familiar consume la familia se ve muy afectada en la cuestión emocional, física, económica y social. En muchas ocasiones la familia opta por aislarse en no hablar, por ejemplo, “el que mi hijo consuma drogas me convierte en una madre que no supo guiar a su hijo”, en algunas ocasiones se reprimen los sentimientos la persona comenta, ”lo que yo sienta ya no importa primero están los míos” se quiere ser autosuficiente “que pasaría si mis vecinos se enteran” yo sola puedo con todo esto, todas estas conductas llevan a la familia a olvidarse, de la persona más  importante en la vida que es uno mismo y la pregunta sería ¿cómo puedo yo ayudar a alguien o a mi familia si ni siquiera yo estoy bien?

Es por ello que convendría preguntarme ¿me estoy cuidando o maltratando en este momento de mi vida? Si estoy asustado, inhibido, miedoso con la sensación de ser no suficiente, me siento culpable y me autocastigo, baja autoestima, sumisión, aislamiento es obvio que necesito:

Reconocer que, en mí, se encuentra aún aquel niño o niña interior que puede estar descuidado, lastimado o sin guía y seguridad.

 

Escuchar: Cómo se siente y qué necesita de ti. A veces mirar tu cuerpo, atender a un síntoma físico recurrente o notar que sentimientos surgen en ti cuando estás en soledad, es una muy buena manera de empezar a escucharle.

 

Ofrecer: Ser tú como adulto el que le procure lo que necesita:

  • Amor, aceptación, protección, comprensión, presencia y la posibilidad de ser él mismo.
  • También establece límites, disciplina.

Confianza

  • Asegurarle que no le abandonarás y que siempre estarás a su lado.

Dispón

  • Del tiempo y los recursos necesarios para estar con tu niño interior, atenderlo adecuadamente.

 

En Clínica SER® se ofrece un Programa de Rehabilitación de Adicciones Integral, donde, se cuenta con un modelo profesional de atención que conjunta a un equipo de especialistas y terapeutas ampliamente calificados que te pueden ayudar a tener un desarrollo personal. Llámanos, podemos ayudarte. Tu llamada es confidencial y no constituye compromiso alguno.

_____________________________________________________________________________________________________________________

Psic. Jehú Rosales Gómez.   CP 6041334

Terapeuta de Clínica SER

Referencia: Sanando al niño interior Mario Guerra”.

El cuidado emocional de los niños cuando un familiar sufre del alcoholismo (Parte II)

Para tomar consciencia de esta situación quiero comentar la historia de un muchacho que era retraído. Cuando lo llevaron a la escuela los profesores dijeron que el muchacho no servía para la escuela, y les recomendaron una escuela de educación especial. 

 Entonces su madre y la hermana de este muchacho decidieron no darse por vencidas. Buscaron otra escuela, pero les dijeron lo mismo. Estas mujeres dijeron “este muchacho tiene valor y mucha capacidad”. 

 Con mucha paciencia y amor comenzaron a ayudarle en sus estudios en casa, a motivarlo, a trabajar, a redescubrir sus valores, actitudes y a levantar su autoestima diciéndole que era una persona valiosa: “tienes capacidad, tu puedes”.

 Este muchacho definitivamente ha sido una de las figuras que se reconoce a nivel mundial por su inteligencia, su nombre es: Albert Einstein. Un hombre considerado en un principio retraído, pero que tuvo una madre y una hermana que estuvieron al pendiente de él y le dieron ese valor, que los demás no le daban.

Debemos continuamente instruir a nuestros hijos que en la vida las situaciones difíciles, pueden dar muchas enseñanzas, y que si hay algo que escapa de nuestras posibilidades y no podemos cambiarlo, podemos cambiar nuestra actitud y las formas de reaccionar. Este es el mejor legado y enseñanza que podemos dejar para nuestros pequeños.

La verdad es que podemos ser felices en las peores circunstancias, porque la felicidad no depende de la circunstancia que le rodea sino de la actitud que usted tiene de ser feliz, aunque las cosas le sean contrarias. 

Para ello es necesario que la familia se informe se capacite y esté orientada, en Clínica SER® se ofrece un Programa de Rehabilitación de Adicciones Integral, donde, se cuenta con un modelo profesional de atención que conjunta a un equipo de especialistas y terapeutas ampliamente calificados que te pueden ayudar a tener un desarrollo personal. Llámanos, podemos ayudarte. Tu llamada es confidencial y no constituye compromiso alguno.

_____________________________________________________________________________________________________________________

Psic. Jehú Rosales Gómez. 

CP  6041334

Terapeuta de Clínica SER

Referencia: “Características de los hijos adultos de alcohólicos, como resultado de experiencias obsoletas” Mireya M. Gómez Coronel.

Psicoeducación familiar

“El consumo de sustancias adictivas y la familia I”

Las drogas hoy en día se han convertido en un problema de salud a nivel nacional e internacional, debido a los enormes problemas que esto acarrea tanto a nivel social como familiar e individual.

En México, una gran cantidad de familias son afectadas y sufren por las consecuencias que el consumo provoca, debido a que un número significativo de personas mueren prematuramente, son afectadas e ingresadas a hospitales psiquiátricos en forma creciente por la psicosis producida, así como el incremento de la delincuencia y el rompimiento de estructural personales, familiares y sociales, problemas laborales y fracaso escolar.

Iniciaremos por entender los conceptos básicos de la adicción, entendida ésta como “cualquier sustancia, farmacológicamente activa, que puede producir un estado de dependencia física o psíquica”, generando trastornos relacionados con las sustancias, definiendo la dependencia como un patrón desadaptativo de consumo de una sustancia que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos (DSM-V).

Los signos y síntomas que presenta la persona son, principalmente, tolerancia (necesidad del aumento creciente de la cantidad de sustancia, para conseguir la intoxicación o el efecto deseado, la abstinencia (conocida como cruda o malilla), en donde se toma la misma sustancia u otra parecida para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia, la existencia de un deseo persistente o esfuerzos inútiles de controlar o interrumpir el consumo de la sustancia, así como la disminución de importantes actividades sociales, laborales o recreativas y el continuar consumiendo la sustancia a pesar estar consciente de los problemas psicológicos y físicos recidivantes o reincidente y persistentes causados por el consumo de la sustancia.

El consumo de sustancias deteriora el funcionamiento del individuo en todas sus áreas, y una de las más afectadas es la familia, debido a una mayor vinculación afectiva para el consumidor, dándole un concepto más funcional en relación a la intervención familiar respecto al consumo de drogas.

La psicología proporciona variables modelos de intervención que derivan de distintas teorías, para que el paciente vaya transitando por cambios hasta lograr controlar su conducta adictiva. La intervención psicoterapéutica se centrará en las principales variables de cada uno de los distintos procesos, que intervendrán hasta lograr la abstinencia a largo plazo. La familia se convierte en un factor crucial del inicio y mantenimiento del consumo de drogas, debido a que es el primer agente educativo y de socialización del paciente, promoviendo y enseñando modelos de comportamiento y actitudes que pueden convertirse en factores de riesgo o de protección en relación al consumo de sustancias, debido a la su estructura, funcionamiento, interacción y ambiente familiar.

En mi próxima publicación hablaré del conflicto familiar, el clima familiar negativo y el estrés.

_____________________________________________________________________________________________________________________

Mtro. Psic. Adrián Alberto Pérez Méndez

Psicoterapeuta Clínica SER

El cuidado emocional de los niños cuando un familiar sufre del alcoholismo (Parte I)

El alcoholismo es una enfermedad familiar que daña a quienes viven en compañía de un alcohólico. Los miembros de una familia se encuentran involucrados emocionalmente con la persona adicta, como de hecho lo estarían con cualquier otro familiar cercano que se enfermara, pero en el caso del alcoholismo, la implicación es más profunda, dado que este padecimiento  afecta física, mental y espiritualmente a todos aquellos con quienes tiene contacto. 

  Los alcohólicos, además de ser víctimas, tienen una influencia adversa  sobre aquellos con quienes se relacionan. Las personas más cercanas son las que sufren más. La familia del alcohólico padece los efectos del alcoholismo pues se ve afectada, por ejemplo, cuando despiden al alcohólico de su trabajo, cuando el ingreso familiar se gasta en la bebida o cuando los parientes y amigos evitan al adicto y a su familia. Los miembros resultan afectados por la impredecible conducta del alcohólico, por el temor de que situaciones desagradables se repitan, por la angustia, por la vergüenza y, con el tiempo, también ellos se enferman emocionalmente. 

Es importante señalar que, en un hogar donde existe alcoholismo, la conducta del padre adicto se ve afectada por las sustancias que ingiere y la conducta del padre no alcohólico  se ve también afectada por la reacción emocional continua ante el alcohólico. En este tipo de hogar, queda poca energía para satisfacer las necesidades físicas y emocionales de los hijos, que se contagian de la enfermedad familiar.

Cuando crecen, si carecen de la orientación y de la ayuda adecuadas, corren el peligro de convertirse a su vez en alcohólicos, en neuróticos, en cónyuges de alcohólicos  o bien de presentar por lo menos trastornos de personalidad.  

Por tal motivo es de suma importancia que como adultos estemos informados para detectar prevenir y actuar de manera eficaz con el cuidado de los menores, que a esta edad aprenden conductas de lo que observan alrededor.

_____________________________________________________________________________________________________________________

Psic. Jehú Rosales Gómez. 

CP.6041334

Terapeuta de Clínica SER

Referencia: “Características de los hijos adultos de alcohólicos, como resultado de experiencias obsoletas” Mireya M. Gómez Coronel.