¿Mi adicción está afectando a mi familia?

Si lo más preciado es nuestra familia, ¿cómo saber si la adicción o codependencia que tenemos a ciertas sustancias no les afecta personal, emocional y socialmente?

Adicciones y familia

Adicciones y familia.

Importante dejar claro que el primero en sufrir las consecuencias de una adicción es el propio adicto, tanto en el aspecto físico como en el social y familiar: trastornos mentales, afectaciones a órganos vitales y el rechazo de la sociedad son los más graves. También existe el resquebrajamiento del patrimonio y la falta de solidez económica, es decir, el no tener lo necesario para vivir como consecuencia de la codependencia a sustancia tóxicas.

Por si fuera poco, hay otros afectados cuando se vive en una atmósfera caracterizada por una adicción y estos son la familia y los amigos que suelen ser las personas más cercanas.

En lo familiar y en lo particular cuando se trata de infantes que viven con una o más personas adictas, los primeros pueden vivir consecuencias negativas en su educación cuando se encuentran en un ambiente hostil o vulnerable, como el bajo rendimiento y la rebeldía en el colegio, por ejemplo.

Sin embargo, las complicaciones más comunes que afectan a una familia que vive con una persona adicta que no acepta la ayuda de un tratamiento, son las siguientes:

1.- Se establece una codependencia como resultado de un cambio en la dinámica de las relaciones, conducta y comunicación de sus integrantes, convirtiéndose en disfuncionales y facilitando la conducta adictiva.

2.- Los miembros de una familia se ubican en ciertos roles que son definidos por la codependencia y que, lejos de buscar ayuda o tratamiento, sostienen el proceso adictivo.

3.- Los problemas financieros debido a la adicción pueden llevar al adicto a robar a su propia familia o a los amigos para solventar el costo de las sustancias. La gravedad de este tema puede orillar a la persona a enfrentar a la justicia.

4.- El alcohol es una sustancia especialmente relacionada con la violencia en el ambiente familiar e incluso con los amigos. Por tanto, pueden presentarse escenarios violentos.

5.- Otra grave afectación es el abandono. Por un lado, el adicto sustituye la compañía de la familia por el consumo de las sustancias tóxicas y en casos extremos los padres o cónyuges, encerrados en prisión como resultado de sus adicciones, llevan a los hijos a crecer sin una madre o un padre.

Es importante que si estos casos o similares los vive usted o alguien cercano a usted, busque ayuda para iniciar un tratamiento adecuado en un espacio óptimo y profesional como Clínica SER donde contamos con médicos, terapeutas y profesionales dedicados a las adicciones.

Clínica SER forma parte de un grupo médico con más de 47 años de experiencia que, a través del tiempo, ha desarrollado y mejorado programas y tratamientos para adicciones llevando al paciente a una atmósfera digna y con trato humano. Acérquese, estamos para atenderle los 365 días del año.

 

 

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Las adicciones y el SIDA: Un problema de salud que se acrecenta

Dra. Ángeles Noemí Macareno Flores

Dra. Ángeles Noemí Macareno Flores, Jefe de Hospitalización en Clínica SER.

En nuestra sociedad se conocen cada vez más casos de adictos de cualquier edad y no sólo a una sustancia en específico; drogas variadas que generan complicaciones en el estado de salud de quien las consume, entre ellas, las enfermedades de transmisión sexual.

Durante algún tiempo se creía que sólo el consumo de sustancias aplicadas por vía intravenosa eran un factor de riesgo determinante para ser portador de enfermedades como hepatitis y VIH. Sin embargo, hay que tener en consideración que al estar bajo el influjo de sustancias hay cambios en el comportamiento, en la conducta y en el control de los impulsos, por lo que realizamos actos que no están en pleno juicio; de tal manera que, entre las conductas peligrosas, está el tener relaciones sexuales sin protección con otras personas consumidoras o de riesgo, situación que no tenemos contemplada hasta detectarse la portación o la enfermedad.

Recordemos que el VIH tiene un periodo asintomático que puede durar años y el paciente puede no saberse portador y continuar teniendo relaciones sexuales, sin protección, condicionando que se extienda la cantidad de personas expuestas al virus generando así un grave problema de salud.

La educación sexual inicia en casa

Es por ello que debemos concientizar a nuestra sociedad, inicialmente sobre el problema de adicciones que cada vez aumenta en niños y en jóvenes que por su edad no cuentan aún con una estructura de personalidad que les haga tomar decisiones apropiadas. Por otro lado se debe tomar en consideración que la educación sexual inicia en casa y en la escuela y debemos orientar siempre al uso de protección doble: A las chicas con uso de hormonales o métodos de barrera y a los jóvenes con el uso siempre de preservativo y evitar así embarazos no planeados ni deseados y por otro lado, evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual.

Si existen factores de riesgo para ser portador de VIH la recomendación es acudir con el médico para una valoración y solicitar pruebas de detección de enfermedades de trasmisión sexual, él podrá orientar y sugerir métodos de protección.

La Dra. Ángeles Noemí Macareno Flores es Jefa de Hospitalización en Clínica SER®. Su cédula profesional es: 3503817.

 

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Los zombis y las conductas de un adicto

Consejero individual Guillermo Rojas Ayón

Lic. Guillermo Rojas Ayón, Consejero individual en Clínica SER.

¿Alguna vez has visto alguna película de zombis? Para los que no saben qué es lo que hacen en dichas películas, estos seres descerebrados generalmente tienden a atacar a los vivos ya sea para comer sus cerebros o para morderlos e infectarlos y así convertirlos en zombis también.

En dichas películas generalmente hay un par de protagonistas que pueden ser grandes amigos o incluso ser novios y en determinada escena alguno de ellos termina lesionado por alguno de estos seres de ficción. ¿Y qué es lo que sucede? El que está infectado le explica al que todavía no lo está que tome un arma y le dispare al cerebro porque, una vez que se convierta en modo zombi, no lo va a reconocer y hará todo lo posible por lastimarlo.

Pues algo parecido es lo que sucede cuando un integrante de una familia padece de la enfermedad del alcoholismo o de la adicción: realiza actos irracionales que dañan tanto a los integrantes de la familia como a cualquiera que conviva de cerca con ellos (inclusive a sí mismo, a su patrimonio, empresa y salud). Pero, ¿por qué sucede?

Como especie, hemos logrado sobrevivir debido a una parte de nuestro cerebro que nos indica que todo lo que nos hace bien vale la pena repetirlo y que todo aquello que nos daña o no nos gusta, es mejor dejarlo. Esto es el “circuito de recompensa”, mecanismo que opera de manera automática en nuestro cerebro y permite que hagamos muchas cosas inclusive sin pensar en las consecuencias. Y es que este circuito está conectado directamente con otra parte del cerebro que es la encargada de medir las consecuencias (juicio). Así que cuando el circuito de recompensa se activa, el juicio valora qué tan conveniente es realizar dicha acción. El problema es que la sustancia con la cual se activa este mecanismo (dopamina), es la misma que se produce con las sustancias adictivas (drogas o alcohol) y de esta manera logra placer para el cerebro (placer inconsciente), con lo cual hace que la lógica de una persona intoxicada sea que quiere sentir más placer.

En una persona que ha desarrollado alguna adicción y que se ha rehabilitado, este mecanismo queda “dormido” hasta que nuevos niveles de dopamina lo activan (las emociones lo activan) y una vez que se activa, de manera automática la parte encargada de anticipar las consecuencias se desactiva impidiendo entender razones para entonces buscar lo que su cerebro le está pidiendo y que en su propio pensamiento adictivo le genera ganancias “lógicas” (para ellos): Como si se activara en “modo de pensamiento Zombi” que, bajo ninguna lógica, buscará consumir de nuevo la sustancia de su elección para generarse altos niveles de placer.

Y así (como en las películas) ni por todo el amor del mundo o por los lazos afectivos que unen a la persona con su entorno, se detendrá para cubrir esta “necesidad” de consumir.

¿Cómo evitar esto? El antídoto existe (aunque no hay que olvidar que es una enfermedad incurable, progresiva y mortal) y se llama: Tener conciencia de la enfermedad, la cual puede ser tratada con la asistencia de una clínica profesional especializada en el tratamiento y rehabilitación de adicciones, grupos de autoayuda de Alcohólicos Anónimos o Narcóticos Anónimos (según sea el caso) y con la ayuda de la Psicoterapia individual o grupal.

Así que, no juzgue a una persona adicta por su lógica de pensamiento ya que es parte del trastorno que padece. Lo mejor es informarse y espero que ahora tenga más claro con esta metáfora a través de los zombis, que las personas adictas no tienen estas conductas destructivas porque sean malos, lo hacen porque su cerebro les pide actuar así.

En Clínica SER® hay un equipo de expertos especializados que le pueden brindar la ayuda que necesita.

Contáctenos, en Clínica SER® la ayuda está lista.

El Lic. Guillermo Rojas Ayón es Especialista en adicciones y Consejero individual en Clínica SER®. Su cédula profesional es: 7971023. Consulta su perfil completo aquí

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Parejas de “a mentis” en el adicto

Consejero individual Alfonso Chávez González

Mtro. Alfonso Chávez González

La vida del adicto es muy desorganizada en general y mucho de ello se relaciona a todo aquello que tiene que ver con su vida amorosa. Infidelidad, relaciones conflictivas, perversiones (búsqueda del placer sexual a través de otra cosa que no sea el coito en sí mismo), insatisfacción sexual, divorcios, separaciones, entre otros, son ejemplos de cómo la vida amorosa del adicto ha sido afectada.

Tener una relación de “a mentis” (de mentira) significa una relación amorosa que se basa en la creación de una fantasía más que de una realidad. Aquello que es de “a mentis” no es real y no es sostenido más que con apuntalados frágiles que no podrían ni con un solo soplido del lobo feroz sobre ese engañoso hogar construido en bella paja de cebada, si bien nos va. ¡Digo!, ¡por eso de que la cerveza se obtiene de la cebada!

Es así que el adicto ha formado una casa frágil, un hogar y unas relaciones que pueden caerse con solo que uno las vea feo.

Una de las principales razones es que el adicto tiende a formar relaciones más infantiles que maduras en realidad. Una relación inmadura o infantil es toda aquella que se basa en asunciones fantaseadas.

Pongamos un ejemplo: Un esposo adicto puede estarse quejando amargamente con sus compañeros de parranda acerca de lo complicado que es su matrimonio; podría estar hablando de las razones por las cuales su esposa no lo comprende y de lo difícil que es poder llevar una buena convivencia. Si hubiera una actitud realista, un adicto no podría seguir esperando (alejado de su esposa) a que se resolviera el problema, tomando o consumiendo sustancias y evadiendo sus sentimientos estando fuera de casa. ¿Ayuda llegar con aliento alcohólico al día siguiente en una casa donde hay problemas matrimoniales? Por supuesto que no. Una actitud realista y madura se enfocaría en que se resolviera el problema de la relación, además del problema de alcoholismo o drogadicción , para así poder esperar un resultado diferente.

Buscar no llevar una relación inestable sería encontrar todos aquellos apuntalamientos débiles para reforzarlos. Una relación de “a debis” (de verdad) es una relación que busca analizar todo aquello que está mal y debe cambiarse.

Para que alguien adicto lleve una relación más sana, debe empezar por un análisis de todas aquellas cosas que espera y ver si son verdaderamente factibles de realizar, por ejemplo; me parecería el colmo de la falla de juicio, que un adicto que es infiel, esperara poder llevar a cabo una relación de “a debis” con una mujer que no esté de acuerdo con la infidelidad, al fin y al cabo el que a dos mujeres sirve, con alguna queda mal, por lo menos en el contexto de la familia mexicana.

Entonces como adicto, ¿en realidad estoy siendo objetivo? La verdad es que la mayor parte de las veces, como adicto, se prefiere permanecer en la subjetividad: “No creo que mi esposa me cache”. ¿En verdad está siendo realista? ¿O sólo esto habla de la enfermiza omnipotencia de la enfermedad?

Conozca más sobre estos temas que son fundamentales en la conservación de una relación, de un matrimonio y en general de las experiencias interpersonales que uno tiene todos los días. Clínica SER® ofrece un Programa de Rehabilitación de Adicciones Integral, modelo profesional de atención que conjunta a un equipo de especialistas y terapeutas ampliamente calificados. Le respalda la experiencia de 47 años como grupo hospitalario así como las instalaciones de primer nivel y el trato digno y confidencial.

El Mtro. Alfonso Chávez González es Psicólogo y Consejero individual en Clínica SER®. Su cédula profesional es: 5799762. Consulta su perfil completo aquí

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¿Cómo afecta el alcoholismo la vida laboral?

Son distintas las repercusiones que el alcoholismo genera en la vida de quien lo padece. Sin una correcta rehabilitación, el adicto puede resquebrajar sus círculos familiares, sociales y laborales. Por ello, un tratamiento oportuno puede salvarle incluso la vida.

En Clínica SER® le podemos dar la asesoría adecuada para que usted, un familiar o amigo, pueda establecer una vida armoniosa a partir de un tratamiento de rehabilitación exitoso.

Retomando el tema de lo laboral, una quinta parte de los accidentes en el área de trabajo, se debe a la ingesta de bebidas alcohólicas, según la Secretaría de Salud. Y en México “el alcoholismo en el ámbito laboral se considera un problema importante ya que se encuentra entre las 10 principales causas de discapacidad en los empleados, lo que afecta directamente su productividad, así como a las empresas”.

El alcoholismo debe ser tratado y en Clínica SER® te decimos cómo. Un tratamiento con sentido humano, cálido y cercano es fundamental para la pronta recuperación del paciente. Es importante recordar que las causas que lo llevan a beber de manera compulsiva derivan de muchos factores, uno de ellos, la baja autoestima. Por ello, es importante que la rehabilitación sea en un entorno confiable y digno.

Si la persona se encuentra una vez más sin empleo a causa de esta enfermedad es fundamental pedir ayuda. El ausentismo por alcoholismo o sus secuelas es elevado en nuestro país: “Sólo en el IMSS, se atienden alrededor de mil casos semanales, diagnosticados como deshidratación o desequilibrio hidroelectrolítico”.

Además del ausentismo, la falta de confianza del empleador hacia el empleado que recae en problemas por el consumo de alcohol, suma no sólo en los constantes despidos sino en una falta de recomendación hacia el exempleado durante la búsqueda de otros trabajos. Y aún cuando el mismo patrón o jefe le da otra oportunidad a la persona con esta adicción, el nivel de confianza para otorgarle ciertas encomiendas es limitado, por lo que la persona difícilmente puede acceder a un mejor puesto o acenso, al menos que pasen algunos años en los que compruebe su total estabilidad.

Lo invitamos a que se acerque a Clínica SER® para que conozco nuestro programa y al equipo de médicos y especialistas que le acompañan, a usted o a su familiar, durante el tratamiento de rehabilitación. Estamos para apoyarle las 24 horas del día los 365 días del año.

Importancia del apoyo familiar en la recuperación de la persona adicta

Maestro Edward Germán Fisher Naveda

Maestro Edward Germán Fisher Naveda

La enfermedad de la adicción es Bio-psico-social, así que aparte del interno esta el factor familiar, social, laboral.

En nuestro país tenemos la tendencia de querer una “Mac” recuperación, algo rápido que resuelva la adicción, la solución es más compleja que la pregunta que con frecuencia nos hacen; Así que ¿en treinta y cinco días cómo voy a recuperarme o recuperar a mi familiar?

En adolescentes se tarda alrededor de un año en desarrollar la adicción y en la vida adulta aproximadamente cinco años.

Mientras está internado el familiar, la familia que también fue afectada por los años de abuso del adicto que neurotizó, deprimió y aterrorizó a los familiares necesita de ayuda profesional. ¿Qué hace la familia? En algunos casos lo interna y se olvida de él durante un mes, sin conciencia de que la propia familia necesita también de una atención profesional. En esos casos, al regresar el paciente al hogar, regresa al mismo entorno neurótico para eventualmente acabar repitiendo el mismo ciclo.

En Clínica SER lo sabemos, por ello trabajamos de manera profesional el apoyo familiar atenuando la neurosis familiar y canalizándolo a su respectivo grupo de atención. El Programa para la familia de Clínica SER está diseñado para promover el bienestar de quienes viven o se preocupan por su ser querido con una adicción. A través de educación y orientación, las familias de aprenden que no pueden controlar la adicción, no causan la adicción y no pueden curar la adicción de sus seres queridos, pero sí pueden asumir la responsabilidad de su propia salud y felicidad e identificar nuevas formas saludables de lidiar con las adicciones y las relaciones. Nos caracterizamos por conocer a nuestros pacientes internos  y empatizar con ellos de modo integral.

Es necesario que el internamiento lleve un correcto protocolo de atención, incluyendo un calificado diagnóstico, tratamiento médico, psicológico, grupal y espiritual, tanto para el consultante como para la familia.

Les invito a recapacitar en cuanto a cómo puedo ayudar a mi familiar si no me quiero ayudar a mí mismo. La respuesta es sencilla: primero necesito ayudarme a mí para poder ayudar a los demás. Este aspecto va directamente dirigido a las esposas y padres afectados, a los hijos invisibles, quienes consideran que el del problema es la persona que consume, cuando en realidad toda la familia resulta afectada y mantienen esta dinámica debido a las ganancias secundarias que recibe cada uno de los integrantes (por increíble que parezca).

Por eso recalco la importancia del apoyo familiar en la rehabilitación de adicciones tanto en su grupo de apoyo familiar como en en sus diversas actividades cotidianas.

Les invito a que se den la oportunidad de sorprenderse con una nueva forma de vida que inicia en Clínica SER. La ayuda esta lista, ¿estás listo para recibirla?

El Mtro. Edward G. Fisher Naveda es Psicólogo y Consejero individual en Clínica SER®. Su cédula profesional es: 6987755. Consulta su perfil completo aquí

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Señales de Alarma para Reconocer una Personalidad Adictiva

Mtra. María de la Concepción Hernández Samaniego, Coordinadora del Área de Psicología. Psicóloga y Consejera Individual.

Personalidad Adictiva

Como consecuencia de la alta incidencia en el consumo de las drogas en la actualidad, se vio la necesidad de estudiar las coincidencias respecto de la conducta y manejo de emociones de las personas que consumen sustancias adictivas, de ahí que surgiera el término “personalidad adictiva”, con el que se hace referencia al número de actitudes y respuestas que este tipo de personas acostumbra mostrar cotidianamente.

Tanto para la familia como para los consumidores es conveniente reconocer estos rasgos de personalidad, con la finalidad de ayudar a entender el por qué de su comportamiento inadecuado en la mayor parte de las esferas de su vida.

Algunas señales de alarma con las que se podrá reconocer una personalidad adictiva, son las siguientes:

  • Son personas a las que les cuesta asumir normas y tener figuas de autoridad válidas.
  • Rompen con frecuencia las reglas establecidas tanto en casa como en el trabajo.
  • Dicen mentiras la mayor parte del tiempo para justificar el por qué de sus actos aberrantes.
  • Se justifican argumentando que se vuelven más abiertos y sociables cuando consumen drogas. tienen sexo irresponsable o se avocan a contactar amistades cibernéticas.
  • No aceptan ni les gusta ser criticados como consecuencia de su mala conducta, principalmente porque no se hacen responsables ni de su consumo ni de las consecuencias.
  • Suelen gastar dinero en exceso y cuando no lo tienen, roban sin consideración a quienes se vuelven sus víctimas, quienes generalmente son personas cercanas con un comportamiento codependiente en extremo.
  • No conciben una reunión sin beber o fumar y la mayor parte de su esparcimiento esta acompañado de alcohol o cualquier otro tipo de sustancia.
  • Pasan mucho tiempo frente a la computadora, televisión o celular.

Hay que entender que son pocas las características que se enlistan, simplemente se eligieron aquellas que se consideraron las más significativas para que quienes esten cerca o sean personas con problemas adictivos, sepan reconocer la necesidad de pedir ayuda profesional, que incluya; Intervención psicológica, ayuda espiritual y de tipo médico, debido a que el abuso de sustancias llega a provocar daños irreversibles en el tejido cerebral.

Muy importante resulta también que la familia se acerque a buscar orientación con profesionales de clínicas de rehabilitación en Puebla cuando se de cuenta de que este tipo de conductas están presentes en sus familiares, debido a que una intervención inadecuada puede perpetuar el padecimiento, especialmente cuando no se ponen limites claros y precisos al consumidor, quien a pesar de su rebeldía, en su interior pide a gritos contención, disciplina y dirección, pues no son capaces aún de hacerse cargo de sí mismos de manera formal.

En Clínica SER® podemos ayudarles a superar el caos, miedo y desolación que provocan las Adicciones, ofreciéndoles un programa de atención especializado en el tratamiento de adicciones, un equipo de profesionales experto, y la experiencia de 47 años de servicio.

Por: Mtra. Concepción Hernández Samaniego

Coordinadora del Área de Psicología de Clínica SER

 

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Las 4 fases del alcoholismo

Cuando una persona sufre alcoholismo, su paso por este padecimiento tiene diversas fases que comprenden distintas características.  La adicción al alcohol es una enfermedad crónica, que tiene consecuencias graves sobre la salud. Según el National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism (NIAA, pos sus siglas en inglés) el alcoholismo como enfermedad tiene 4 fases.

Fases del Alcoholismo

A continuación enlistamos estas cuatro etapas y sus características:

1. DESEO 

En esta etapa, la persona presenta una fuerte necesidad o urgencia por beber. Ya sea que empiece como diversión o como modo de relajarse, su necesidad lo hace beber más.

2. PÉRDIDA DE CONTROL

En esta fase, la persona ya no puede medir su forma de beber, una vez que ha comenzado la ingesta de alcohol no puede parar.

3.  DEPENDENCIA FÍSICA

En esta etapa se dan síntomas de reajuste, y se pueden presentar síntomas como malestares estomacales, sudor, temblor y ansiedad posterior al consumo en exceso.

4. TOLERANCIA 

A medida que la persona ingiere más alcohol por periodos prolongados, va necesitando tomar más para sentir que está tomando o sentirse eufórico.

Reconocer en uno mismo o en una persona cercana que padece adicción al alcohol es uno de los primeros pasos para la recuperación y sobre todo para evitar la pérdida de la salud, las relaciones o incluso la vida. Pedir ayuda a tiempo y acudir a un centro de rehabilitación profesional, es muy importante para llevar una vida libre de adicciones.

 

Si tienes un familiar que padece una adicción, puedes consultar esta Guía de Intervención, que te ayudará a saber cómo acercarte a tu ser querido y ayudarlo a enfrentar el problema.  También puedes contactarnos vía telefónica o por correo haciendo click aquí.

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¿Qué es el abuso de las drogas? ¿Qué es la adicción?

Maestro Edward Germán Fisher Naveda

El abuso de drogas es el uso de sustancias que alteran el estado de ánimo que interfiere con o tiene un efecto negativo sobre la vida de una persona. Esto puede incluir un efecto negativo sobre el bienestar físico, psicológico, social, legal, emocional, ocupacional y educacional. Nótese que la definición utiliza la frase “sustancias que alteran el estado de ánimo”. Éstas incluyen sustancias químicas y medicinas que pueden cambiar los sentimientos de la persona.

Existen tres tipos principales de drogas que alteran el estado de ánimo: estimulantes, depresores y alucinógenos. El abuso de las drogas describe una relación entre la droga y el que la consume que crea disfunción y consecuencias negativas. ¿Crees que el abuso de drogas o alcohol ha afectado de algún modo tu vida?

¿Qué es la adicción?

La adicción puede ser descrita como una condición primaria, crónica y debilitante con factores genéticos, psico-sociales y ambientales que influencian su desarrollo y consecuencias. La adicción tiene que ver con la compulsión, la pérdida de control y el uso continuo a pesar de las consecuencias negativas. El párrafo siguiente describe lo que esto quiere decir.

La adicción es una condición primaria. ¿Qué quiere decir condición primaria? Quiere decir que la adicción no es simplemente el síntoma de algún otro problema, como un desorden psicológico. En otras palabras, la gente no es adicta al alcohol u otras drogas simplemente porque la droga los hace estar menos deprimidos o llenos de ansiedad. Esa puede ser la razón por la cual la gente comienza a tomar alcohol u otras drogas, pero una vez que la adicción comienza, la adicción se convierte en un desorden primario que debe ser tratado. Algunas personas son adictas al alcohol u otras drogas y también padecen  de ansiedad, depresión, o algún otro desorden psicológico. Pero, porque la adicción es un desorden primario, tratar el desorden psicológico no significa que la adicción sea tratada.

Por ejemplo, si las personas consumen alcohol u otras sustancias tóxicas porque pelean con su esposo o esposa, ellos todavía son adictos aun cuando el problema con su esposo o esposa desaparezca. Generalmente la adicción alimenta el desorden psicológico y viceversa haciendo un efecto copo de nieve que acaba en promedio 8 años después de la primera consecuencia grave en una clínica de algún tipo.  Si estás leyendo esto antes de tiempo, es tiempo de actuar. ¿Conoces a alguien que tuviese un desorden psicológico antes de la adicción? ¿Cómo le afectó su desorden o viceversa? En Clínica SER estamos listos para ayudarte. Acércate. Los tratamientos de rehabilitación requieren de trato humano y digno.

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¿Cómo poner límites y así ayudar a tu hijo?

Psic. Ana Fernández del Valle Muñoz Psicóloga y consejera individual en Clínica Ser.

Psic. Ana Fernández del Valle Muñoz
Psicóloga y consejera individual en Clínica Ser.

Este texto es una adaptación de “Setting limits: parents, kinds & drugs” por William L. LaFountain, Hazelden.

1. Los adictos sufren de una enfermedad que altera su personalidad, valores y conducta. Esta enfermedad ocasiona problemas físicos, emocionales y sociales para el adicto, así como para su familia y personas cercanas a él.

2. A pesar de su preocupación, los padres no pueden controlar el comportamiento o las actitudes de la persona adicta. Los padres son responsables sólo de sus propias conductas y actitudes; no tienen la capacidad de controlar a nadie más que a sí mismos.

3. Si los padres quieren sobrevivir, deben establecer límites con respecto a lo que esperan hacer por sí mismos. No son dioses ni superhéroes, no pueden prevenir que sucedan cosas malas. Tienen el derecho y la responsabilidad de manejar sus hogares de la manera que consideren más adecuada.

4. Es inútil y destructivo lamentarse por fracasos del pasado. Los padres no eligen ni deciden que sus hijos consuman drogas. Sentir culpa sólo resta energía a las actitudes y acciones que conducen a cambios positivos.

5. De nada sirve tratar de rescatar a quien suele meterse en problemas por su propia falta de criterio y conducta inadecuada. Rescatar a los hijos una y otra vez genera más irresponsabilidad.

6. Las personas adictas únicamente desean dejar las drogas cuando su consumo trae resultados dolorosos y desagradables repetidamente. El sufrimiento es un buen maestro, especialmente cuando está asociado al abuso de sustancias.

7. Las rutinas de rescate y protección de los padres vuelven a los hijos más dependientes, irresponsables y resentidos. Es necesario practicar el establecimiento de límites para volverse hábiles en ese terreno.

8. Dar razones, sermonear, regañar y amenazar son métodos que rara vez funcionan con las personas adictas. Las palabras son adversarios débiles de las drogas.

9. Aceptar promesas, excusas u otras manipulaciones de los adictos promueve nuevos abusos y mayor negación. Las palabras y razones nunca sustituyen a las conductas responsables.

10. Desapegarse de la carga de preocupaciones y responsabilidad es mejor para todos a largo plazo. El amor requiere firmeza con la que muchos padres tienen dificultad para manifestar, por lo que puede requerir apoyo de grupo y ayuda profesional.

11. Los padres deben establecer principios claros y firmes sobre lo que se considera comportamiento aceptable en la casa. Ceder ante demandas irracionales promueve conductas indeseables y más demandas. El hogar y su atmósfera son tuyas, no las dejes ir.

12. Las personas adictas en su mayoría necesitan ayuda profesional pero frecuentemente están inmotivadas para beneficiarse por completo de un tratamiento. Los padres se desilusionan cuando sus altas expectativas de una recuperación rápida no se cumplen. La rehabilitación requiere buena voluntad, servicio y cooperación de todos los involucrados. Los padres pueden ofrecer un tratamiento a los adictos, pero no pueden forzarlos a beneficiarse de él.

13. La recuperación de las adicciones puede tomar años, casi nunca es inmediata y requiere de un mantenimiento diario con la filosofía de “sólo por hoy”. El amor, la esperanza, la fé y la paciencia son fundamentales cada día.

Ana Fernández del Valle es psicóloga y consejera individual en Clínica Ser.
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