Como hablar de Adicciones con nuestros hijos

Muchas familias, cuando tienen en casa a un familiar adicto y  decide entrar en un proceso de recuperación, viene la pregunta ¿Qué le digo a mi hijo?, si éste es tu caso seguramente eres de las personas que ya cayeron en la “mentira piadosa” para que tu retoño no sepa de la adicción de su familiar, algunos de  los ejemplos más clásicos de este tipo de mentira son: “Mamá está trabajando fuera de la ciudad” “El tío Pedro está en un viaje de negocios”  “Papá se fue a un congreso por parte de su trabajo” “Tu hermano decidió hacer un viaje por placer” “Papá está tomando un curso en el extranjero” “Mamá está enferma y va a curarse” “Recuerdas que tu papá estaba siempre enojado, bueno pues va entrar a un lugar para aprender a controlarse…” etc. etc. Estos últimos 2 ejemplos no están muy lejanos a la realidad, ya que la adicción efectivamente, es una enfermedad crónica progresiva y mortal, pero la cuestión es que para prevenir el consumo de cualquier sustancia adictiva en la infancia o bien adolescencia, la familia debe hablar siempre, ¡pero siempre con la verdad! , además de que es fundamental trasmitir valores desde una edad temprana, así como fomentarles a nuestros hijos como desarrollar la capacidad de decisión, aprender a decir no sin culpas ni remordimientos y sembrar responsabilidad, autonomía e identidad propia. Alguna vez escuche de un sabio hombre  las siguientes palabras: “Si educamos con cimientos  y límites firmes y fuertes, será más sencilla la vida”,  y ¡vaya que sí!, ya que con ello es más fácil comprender y entender  sobre ciertos temas relevantes. Muchos padres de familia se preguntan de forma constante como salir de ese mundo de mentiras piadosas que alimentan y crecen a la enfermedad y a qué edad pueden estar preparados los hijos para hablar sobre este tipo de temas, considero que a partir de la etapa de la adolescencia nuestros hijos entran  en una proceso en donde comienzan a desarrollar la capacidad de razonamiento, justo ahí es el magnífico momento  para hablar con ellos y aportarles información realista y verdadera para evitar entrar en mitos y creencias erróneas.

Algunas técnicas para hablar sobre drogas con nuestros hijos son:

  • NO MONTES UN ESCENARIO. Lo que menos queremos como hijos de padres adictos es recibir el sermón de la vida de 2 horas y media sentados en la parte trasera del coche, en total silencio, viendo como los arbolitos pasan y pasan y de fondo escuchando la  voz de nuestros padres hablar y hablar… ¡Y créanme si pasa! La cuestión aquí es que no hay que dramatizar el tema, ni interrogarlos, hay que hablar con naturalidad y sinceridad, ya que no se trata de crear miedos, si no de fomentar acciones y habilidades positivas que ayuden a prevenir. Mis recomendaciones aquí son: Aprende a dialogar, pídeles su opinión, o que piensan de lo hablado, aprende a observar y sobre todo a escuchar, una buena comunicación entre padres-hijos puede fomentar el cambio.
  • CLARIDAD. Siempre hablar con la verdad de lo que son las sustancias adictivas,  desafortunadamente cuando se trata de temas delicados, los niños y adolescentes suelen recibir información incompleta, vaga y llena de mitos y creencias erróneas, ¡Tú no minimices! da información clara, seria, científica y  sobre todo que este completa,  habla de consecuencias y de todo lo que ocurre en la adicción, además es de vital importancia fomentar factores de protección para nuestros hijos. Infórmate  sobre el tema, ya que es importante  conocer de lo que hablamos para poder dar una explicación exitosa.

Finalmente, es importante mencionar que existen más técnicas para hablar con niños desde los 7 años hasta los adolescentes que suelen vivir con familias  donde  el dolor y sufrimiento por el uso de sustancias ha sido un problema, existe un libro que se llama “UN ADICTO EN MI FAMILIA: Una Guía para niños y jovencitos con familiares adictos al alcohol o a las drogas” de Jill M. Hastings, en donde se ayuda a mejorar relaciones personales, aprender a expresarse, mejorar su autoestima, reconocer fortalezas y debilidades y sobre todo entender la adicción como enfermedad y sus causas. Te invito a romper el silencio, habla con tus hijos, infórmate, busca ayuda profesional para evitar que el patrón se repita en años más adelante, en clínica SER, podemos ayudarte, recuerda que este tipo de tratamientos también involucra la recuperación y sanación del sistema familiar.

Psic. Cristhel Amairani Segovia Terapeuta de Clínica SER

Especialista en Adicciones

Céd.Prof. 8293913

En Clínica SER® estamos a la vanguardia en la rehabilitación de adicciones, nuestro nivel de recuperación y no incidencia es de los más altos del país.

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Borrachera seca

“Borrachera seca, antecedentes y neurosis”

por Psic. Esp. Adrián Alberto Pérez Méndez Terapeuta de Clínica SER

Una de las causas por las que una persona que ha sufrido de adicción vuelve a recaer es lo conocido como la “Borrachera seca”, sin embargo hoy no me centraré a hablar de ella, sino de lo que le antecede y de uno de los principales elementos que la fortalecen: la neurosis.

Iniciaré por marcar la diferencia entre lo que es estar en un estado de abstinencia y la sobriedad. En la primera, la abstinencia, la podemos entender como la privación, negación o renuncia a algo. La abstinencia puede ser voluntaria, forzada u obligada, y esto marca que el individuo deje de hacer alguna cosa o acción que comúnmente le era placentero o que deseaba, que en  nuestro caso es el dejar el consumo alcohol y/o drogas.

Por su parte, la sobriedad, no solamente requiere de la vida en abstinencia, sino de que la persona vaya encontrando la madurez, entendida esta no solo como asociada a la edad cronológica o de desarrollo, sino también a la experiencia de vida y, principalmente, de la madurez emocional alcanzada. Madurar es el concebir que se ha llegado a un momento en la vida en que se ha aprendido a aceptar lo que se ha vivido, vive y vendrá, lo que permite fluir ante la vida, implica el no juzgar y descargar culpas a los demás o hacia las cosas de lo que a mí me sucede.

Otro de los elementos y quizá el más importante, es la neurosis que llega a enfrentar el adicto en rehabilitación, quien solamente considera que el dejar de consumir es su recuperación. Esta neurosis se refiere a una forma de estrategia en la que se trata de eludir lo inaceptable, que en ocasiones lleva a la angustia o a la ansiedad, manteniendo elevados mecanismos de defensa para no enfrentar la realidad o lo que le amenaza, por lo tanto le impide al adicto tener una plenitud de vida y constantemente provoca que se repitan una y otra vez  los problemas al interior de la familia, diferencias y problemas en el trabajo y alejamiento o aislamiento social, lo cual le seguirá provocando insatisfacciones en su vida  y por lo tanto infelicidad. El neurótico rechaza conscientemente los aspectos que integran su realidad  interna, no contacta con sus sentimientos y se aleja de ellos lo más posible, así como de sus pensamientos o deseos a través de comportamientos y modelos estrictos de acciones, previamente establecidas, así como formas de pensamiento psicológico que ya ejecutan en forma automatizada y, por lo tanto, lo hacen inconscientemente y sin darse cuenta, sin embargo, el adicto sabe que existe algo en su interior que no le permite desarrollarse en forma plena y le provoca constantes dificultades, en su tentativa de solucionar en el presente asuntos pendientes o inacabados de su pasado.

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